Juicio en Mérida a 11 cazadores y una veterinaria acusados de matar a 41 perros desechados para cazar

Juicio en Mérida a 11 cazadores y una veterinaria acusados de matar a 41 perros desechados para cazar

Tras el aviso de un vecino, el 25 de agosto de 2019, una patrulla del SEPRONA de la extremeña localidad de Hornachos, halla el cadáver de un perro en avanzado estado de descomposición, en el término de Ribera del Fresno. Según palabras textuales que constan en el documento de acusación, “tras gestiones realizadas con el RIACE (Registro de Identificación de Animales de Compañía de Extremadura), se identificó al animal a través del microchip, tratándose de “Borrasca”, una galga utilizada para la caza, siendo su propietario Francisco G. M., quien en el mes de enero de 2019, y sin que la perra tuviera ninguna lesión o enfermedad, pero no satisfaciendo sus expectativas para cazar, decidió su sacrificio, llevándola a la veterinaria Soledad S. S., a quien entregó 15 € por los servicios de sacrificio que realizó mediante inyección, y tramitación de baja del animal por muerte en el sistema del RIACE, siendo la causa “accidente”, para después, el mismo propietario, deshacerse del cadáver enterrándolo en el lugar donde fue hallado”.

La Guardia Civil comienza a tirar de este hilo para terminar llevando a cabo una investigación tan minuciosa como impecable, en la que 11 cazadores y la susodicha veterinaria acaban siendo acusados por hacer lo mismo que acabamos de relatar, a un total de 41 perros (27 de ellos eran galgos). Es bien sabido que muchos cazadores se deshacen de aquellos perros que, por el motivo que sea, ya no quieren. La mayoría los abandona, les mete un tiro, los ahorca colgándolos de las ramas de los árboles, o los arroja vivos a profundos pozos. Pero estos 11 cazadores, presuntamente, cuando ya no querían a alguno de sus perros, acudían a “La Sole” quien, por un precio muy inferior al oficial y sin suministrar sedación previa, mataba a los animales y los daba de baja en el registro por “accidente” o “enfermedad”, como causa de la muerte.

 

 

Cazadores y veterinaria juicio Mérida

 

El Refugio se presentó como acusación, desde el mismo momento en el que tuvieron constancia de los hechos, solicitando para la veterinaria un año de prisión por cada uno de los 41 delitos de maltrato a animal doméstico, accesoria de inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo e inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales o su tenencia por tiempo de cuatro años. Así mismo piden para ella 3 años de prisión por un presunto delito de falsedad documental. En el caso de los propietarios de los animales sacrificados, piden la pena de un año de prisión por cada animal maltratado, accesoria de inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo e inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales o su tenencia por tiempo de cuatro años.

Tres años y tres meses después, han tenido la ocasión de ver a todos ellos sentados frente a una jueza para iniciar un juicio histórico en España, en el que piden para ellos un total de 85 años de cárcel. Una batalla legal que se va a librar “entre togas y jeringas”. Los cazadores llegaron al Juzgado de Instrucción Nº 1 de Mérida “en manada”, y así se mantuvieron todo el tiempo hasta que entraron en sala. Todos sostienen que son inocentes de los presuntos delitos por los que se les acusa, la justicia lo dirá.

 

Dedicado a los 41 perros asesinados

 

 

Borrasca, Torera, Porreto, Candela, Rumba, Loli, Niebla, Lara, Rata, Jara, Camarada Cabrero, Bartola, Ligera, Isabela, Chico, Careta, Ligera, Everest, Quinta de los SV, Bora, Symba, Gaspalín, Mesi, Luna, Flaco, Morena Cachopo, Mori, Kika, Toby, Layca, Mori, Maya, Gitana, Macuto, Leona, Zagalón, Gorda, Libélula, y Currino