Intervenciones con animales para niños y adolescentes víctimas de violencias sexuales

Intervenciones con animales para niños y adolescentes víctimas de violencias sexuales

Los niños y adolescentes víctimas de violencias sexuales atendidos en la Barnahus (Casa de los niños, en islandés) de Tarragona podrán realizar terapias con perros gracias a la nueva iniciativa de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) del Departamento de Derechos Sociales y la Fundación Affinity.

El proyecto Huscan tiene el objetivo de reducir los niveles de estrés y ansiedad de los atendidos en la Unidad integrada de atención a los niños y adolescentes víctimas de abusos sexuales, y mejorar la comunicación con el equipo multidisciplinar que les acompaña. La intervención asistida se realiza con perros que, en el caso de las terapias en la Barnahus, han sido rescatados de situaciones de abandono y maltrato y que, con el adiestramiento y guía de la Fundación Affinity, ayudan a personas en situación de vulnerabilidad en su proceso de recuperación.

La directora general de Atención a la Infancia y la Adolescencia, Ester Cabanes, ha explicado que «el perro proporciona medios naturales e instintivos para que los niños y niñas puedan expresar emociones y sentimientos, ya que sienten que el perro no les juzgará nunca ”, contribuyendo a la intención de crear un espacio agradable y seguro del proyecto Barnahus.

Aprovechando la presencia del animal, durante las sesiones se realizan actividades en las que se trabaja el reconocimiento de emociones y dinámicas de comunicación física y verbal. En estos casos, el animal actúa como un espejo a partir del cual pueden trasladarse experiencias y aprendizajes de la realidad del menor. La forma de comunicarse, establecer límites en la relación y las caricias del perro sirven como modelo y punto de partida para trabajar estos aspectos en el ámbito de las relaciones interpersonales.

La responsable de Terapias de la Fundación Affinity, Maribel Vila, ha destacado que “la vinculación que se establece entre el niño y el perro se percibe como una relación de seguridad porque el animal no juzga. Esto permite que el niño esté más abierto a la intervención de los y las profesionales y que, por tanto, se establezca una comunicación mucho más tranquila y reposada”.

Con esta iniciativa, se quiere llevar a Barnahus el éxito de la colaboración entre la DGAIA y la fundación, presente desde hace 8 años en terapias con niños tutelados por la Generalitat y con sus familias. Además de ser terapias muy bienvenidas por padres, madres, niños y niñas, han demostrado mejoras emocionales y comunicativas tanto en los niños individualmente como en el vínculo con sus familiares, ya que los animales facilitan la expresión personal y permiten trabajar aspectos de los vínculos y las relaciones.

La directora de la Fundación Affinity, Isabel Buil, ha añadido: “Varios estudios han demostrado que las intervenciones asistidas con animales están en el nivel de otras terapias para tratar aspectos emocionales y de conducta. Pero con un factor diferencial: la motivación para colaborar con el perro es mayor. Por la fundación es muy satisfactorio colaborar con la DGAIA para contribuir en el bienestar emocional de los niños, mejorar su comunicación con el entorno, e incrementar su calidad de vida”.

Triplica la detección de abusos

Barnahus sitúa al niño en el centro de la intervención y hace que sean los profesionales los que se desplacen, y no al revés: “Barnahus es un espacio que se ha creado como si fuera una casa para que los niños y niñas lo perciban como un lugar agradable, en el que se sientan seguros y protegidos, y que sea lo menos traumático posible”, en contrapartida con otros espacios (policiales, judiciales, forenses…), detalla el coordinador de Barnahus, Josep Ramón Juarez .

Este recurso pone al niño que ha sufrido abusos sexuales (o se sospecha) en el centro de la atención, y tiene como principal objetivo agrupar en un mismo espacio todos los recursos que intervienen en un caso de abuso sexual infantil. Esto permite reducir las evaluaciones y entrevistas gracias a la coordinación de equipos multidisciplinares y así evita la revictimización de los niños y adolescentes, haciendo que sólo tengan que explicar una vez lo que les ha pasado. Los niños y adolescentes (de 0 a 18 años) reciben soporte psicológico, acompañamiento y asesoramiento profesional durante todo su proceso.

La Barnahus de Tarragona abrió en 2020 como proyecto piloto, y en un año permitió triplicar la detección de casos de abuso sexual en niños y adolescentes en el Camp de Tarragona respecto a la media de Cataluña, gracias al trabajo de prevención y detección de las situaciones de abuso, así como de la mirada multidisciplinar e interdepartamental con la que trabaja el equipo de la unidad.

Ante el éxito de esta experiencia, el Departamento de Derechos Sociales creará una red de Barnahus, con un total de 13 centros que tendrán presencia en todas las veguerías. Además, se ha iniciado ya la construcción del nuevo centro en Tarragona, que sustituirá al espacio que ocupa actualmente, de carácter provisional.

Desde su inicio, Barnahus Tarragona ha atendido a 363 niños, 60 estos primeros meses de 2022. Cerca del 80% son niñas y el 20% niños, mientras que el 52% de los casos se han dado en el entorno intrafamiliar, frente al 48% fuera de la familia.