Uno de cada diez gatos adultos sufre hipertiroidismo. Esta enfermedad felina frecuente que afecta a los gatos mayores, y rara en perros, está causada por una producción excesiva de hormonas en la glándula tiroides, que se sitúa en el cuello. El hipertiroidismo provoca que el gato esté más activo, coma y beba más, pero también que pierda peso y empeore la salud de su pelo. En este artículo se explica qué es hipertiroidismo en felinos, qué lo produce, cómo reconocerlo y qué tratamientos eficaces existen para curarlo antes de que el problema suponga un deterioro grave de la salud del animal.

Hipertiroidismo en gatos, ¿qué es esta enfermedad?

El hipertiroidismo es la enfermedad endocrina más frecuente en gatos adultos, pues afecta a uno de cada diez felinos

El hipertiroidismo, actividad excesiva de la glándula tiroides, es una enfermedad muy común en gatos mayores, pues afecta a uno de cada diez felinos adultos, según un estudio reciente de la Asociación Americana de Veterinarios Felinos. “Es la dolencia endocrina más frecuente en gatos mayores de diez años”, puntualiza Hazel Carney, veterinaria experta en estos animales, que ha coordinado la extensa investigación sobre hipertiroidismo felino.

El hipertiroidismo está provocado por un aumento de la producción de hormonas tiroideas por la glándula tiroides, situada en el cuello del animal. “Estas hormonas son las encargadas de regular muchos procesos corporales de los felinos; pero, cuando son producidas en exceso, causan problemas graves y los gatos enferman de forma aguda“, explican los veterinarios de la Asociación Internacional para el Cuidado de los Gatos.

Sus consecuencias pueden ser importantes, ya que el estado de salud del felino puede deteriorarse de manera alarmante. Pero, en la mayoría de las ocasiones, tiene tratamiento y estos animales se recuperan por completo de esta dolencia.

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Hipertiroidismo en gatos, ¿qué lo causa?

Las hormonas tiroideas regulan el metabolismo y están presentes en el funcionamiento de casi todos los órganos del cuerpo. Pero los felinos con hipertiroidismo, cuyo cuerpo las produce en exceso, tienden a quemar energía a un ritmo muy por encima del normal. Su metabolismo o actividad corporal se acelera, por lo que un gato con hipertiroidismo perderá peso, a pesar de que su apetito crecerá e ingerirá más alimento del habitual.

El hipertiroidismo, causado por el crecimiento de la glándula tiroides, carece de un desencadenante claro. “Solo el 2% de los hipertiroidismos está relacionado con la aparición de un tumor maligno, que desencadena la enfermedad”, añaden los veterinarios. Pero, por fortuna, este extremo es extraño, por lo que, en la mayoría de los casos, el hipertiroidismo tiene un tratamiento sencillo, si se detecta a tiempo.

Hipertiroidismo en gatos: sed, hambre y pelo estropeado

El hipertiroidismo es una enfermedad frecuente en felinos mayores y, por el contrario, extraña en perros. “El riesgo de padecer hipertiroidismo en gatos aparece con los siete años de edad y aumenta para los gatos con 13 años o más; aunque afecta a hembras y machos por igual”, concluye un estudio sobre esta enfermedad realizado por la Universidad de Washington (EE.UU.).

Las señales del hipertiroidismo en felinos incluyen pérdida de peso debido a que, por su metabolismo acelerado, el gato quema más energía de lo normal. Esto explica que otros síntomas sean aumento de apetito, que el animal beba más agua de lo normal y que incremente la orina, un aspecto que se notará al tener que limpiar la arena de los gatos con mayor frecuencia.

“Comportamientos como que el felino quiera beber del grifo más de lo normal, o que beba agua de los platos del macetero, pueden darnos pistas de que tiene sed; y esto es un síntoma de hipertiroidismo”, añade Carney. Las personas que viven con gatos que sufren hipertiroidismo suelen comentar a su veterinario cosas como “Mi gato tiene hambre siempre” o “El felino se ha hecho mayor de repente”. Pero también puede ocurrrir todo lo contrario: “No parece que mi gato tenga 16 años, se encuentra genial y se comporta como un cachorro de nuevo”.

Otros signos del hipertiroidismo son un comportamiento más irritable, incremento de las pulsaciones cardiacas, así como una pérdida de salud del pelo del gato. “La depresión, el estrés, la dificultad para respirar, los vómitos y diarreas, incluso un estado de debilidad generalizada también son señales del hipertiroidismo en los felinos”, enumeran estos expertos.

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Tratamiento del hipertiroidismo en gatos

El tratamiento para los gatos con hipertiroidismo es eficaz, por lo que es muy importante acudir al veterinario, si se sospecha de que el felino está enfermo, para así tratarle cuanto antes. El tratamiento del hipertiroidismo en gatos tiene tres componentes: medicinas, operación o una terapia con iones radiactivos. Cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

El medicamento contra el hipertiroidismo reduce la producción de las hormonas del tiroides: mantiene a raya la enfermedad, pero no la cura.

Por su parte, la cirugía consiste en extraer las glándulas, una operación sencilla y que funciona bien. ¿Otra ventaja de operar? Esta intervención elimina la necesidad de que el felino necesite medicina de por vida.

Pero aún hay una tercera alternativa muy interesante. El tratamiento con yodo radiactivo es una intervención cada vez más frecuente para curar el hipertiroidismo. “El tratamiento consta de inyecciones que atacan las glándulas tiroideas, sin afectar ni dañar al resto de órganos; el gato producirá las hormonas tiroides con normalidad en tan solo un par de semanas de tratamiento”, concluyen los veterinarios felinos de la Universidad de Cornell (EE.UU.).

Autor: Eva San Martín                              Web: www.consumer.es