La difteria es una enfermedad infecciosa grave, muy contagiosa, causada por la bacteria denominada Corynebacterium diphtheriae. Se transmite, principalmente, por vía respiratoria (gotas microscópicas que se emiten al hablar, toser o estornudar o por objetos personales con los que se haya mantenido el contacto por manipulación de los mismos).

 

DifteriaEs una afección de la que se tiene conocimiento por Hipócrates,  500 años antes de Cristo. La palabra difteria viene del griego y significa «membrana». Ya durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX, se la bautizo como «el ángel estrangulador de los niños”, porque entre ellos había una acusada mortandad.  En España era llamada “garrotillo”, pues la muerte que causaba por asfixia , recordaba a los ajusticiados mediante garrote vil.

La bacteria de la difteria produce una toxina o veneno que causa en nasofaringe, orofaringe, amígdalas, laringe y tráquea la aparición de pseudomembranas obstructivas que no dejan respirar. Algunas veces también afecta la membrana conjuntiva, a la mucosa genital y a la piel, pudiendo dañar otros órganos como el corazón, los riñones o el sistema nervioso.

 

Emil Adolf von Behring
Emil Adolf von Behring, Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1901
Herman Biggs
Hermann Michael Biggs

A finales del siglo XIX, en el año 1890, el médico alemán Emil von Behring, descubrió la antitoxina (nombre designado por él mismo para ello) que aunque no mataba a la bacteria de la difteria sí neutralizaba las toxinas que liberaba.

En 1894 durante la gira científica que realizó por Europa Hermann Biggs, el jefe del Departamento de Salud de Nueva York, pudo observar de primera mano como su colega Behring utilizaba caballos para obtener la antitoxina con resultados excelentes especialmente si ésta se administraba dentro de las 24 horas de la infección.

 

El Sr. Biggs comunicó a través de telégrafo a sus colegas americanos lo que ha visto y solicitó que se acondicionasen algunas instalaciones así como que se compraran algunos caballos para empezar a trabajar en la antitoxina. Pero el presupuesto que tenía ese año su departamento estaba cerrado por lo que tendría que esperar al siguiente año para comenzar con el trabajo.

 

Exposición de Emil von Behring en Hesse (Alemania)
Exposición de Emil von Behring en Hesse (Alemania)

 

Como no podía esperar el Sr. Biggs compró con su dinero un caballo llamado Jim que se dedicaba a tirar de un carro repartiendo leche. En el mes de  octubre se inyectó a Jim la toxina de la difteria. Unas semanas después se le extrajo sangre…. El resultado fue que en  el mes de diciembre ya disponían del suero de la antitoxina. Las primeras dosis se inocularon  el 1 de enero de 1895 reduciendo así la amplia mortalidad infantil que causaba esta enfermedad.

 

Caballo Jim
Jim

 

En pleno Manhattan, el Departamento de Salud de Nueva York  hizo construir un granja para caballos y un sanatorio para el tratamiento de la difteria. En poco tiempo y antes de que el año 1895 terminara habría 13 caballos produciendo antitoxina diftérica en el Colegio de Cirujanos Veterinarios. El Sr. Biggs orgulloso de sus logros,  enseñaba las limpias instalaciones y los establos de los équidos, explicando que a los caballos se les trataba como a pacientes de un hospital. Daba a entender que no sufrían el menor daño con la inoculación, y que se les mantenía bien cuidados y alimentados.

 

Caballo que se usaba para producir antitoxina de la difteria.
Caballo que se usaba para producir antitoxina de la difteria. Fuente: Wikipedia

 

Pero no todo fueron éxitos, lamentablemente el 2 de octubre de 1901, hubo que sacrificar a Jim porque había contraído el tétanos. Además de esta terrible adversidad varios niños que habían superado la difteria gracias al suero de Jim,  morían como consecuencia de la enfermedad del tétanos ya que las extracciones de sangre que se habían realizado a nuestro protagonista en el mes de septiembre estaban infectadas con tétanos,  lo que dio lugar a la enfermedad en los niños y a su desgraciado final.

 

Antitoxina difteria
Antitoxina original difteria

 

Dada la importancia de los sucedido con la muerte de los niños en 1902 el Congreso de EE.UU. aprobó “una ley para regular la venta de virus, sueros, toxinas y productos análogos”, que posteriormente se conoció como la Ley de Control de Productos Biológicos. Esta fue la primera legislación moderna para controlar la calidad de los medicamentos, así como las vacunas.

 

Jim llegó a salvar incontables vidas, se calcula que produjo en su vida más de 30 litros de suero.

 

A día de hoy la vacuna contra la difteria se sigue fabricando de igual modo.  En el mes de enero del 2020 se publicó un estudio que describía la obtención de anticuerpos humanos capaces de neutralizar la toxina diftérica Este proyecto fue financiado por la organización de bienestar animal PETA. Hay otro grupo de investigación que trata de realizar lo mismo:  producir antitoxina sin caballos.

 

Bibliografía

Historia de la medicina

Bbvaopenmind.com

Museo Emil von Behring

National Museum of American History

 

Autora: Antonia Villalba