Aunque todas las hembras de aves que ponen huevos pueden tener problemas durante la puesta, algunas especies, en especial agapornis, ninfas y diamantes, son más propensas a poner huevos de forma compulsiva, incluso sin la presencia de un macho.

 

Radiografía ave

 

Una alimentación inadecuada, demasiadas horas de luz, un excesivo apego a la pareja (que puede ser un ser humano), la presencia de nido y enfermedades de aparato reproductor, son todos factores que pueden desencadenar la puesta compulsiva de huevos.

Cuando un pájaro pone muchos huevos seguidos (en ocasiones hasta decenas en unas pocas semanas) la probabilidad de que acabe ocurriendo algún problema de carácter urgente aumenta, por ejemplo incapacidad para expulsar un huevo, rotura de un huevo dentro del oviducto (útero), debilidad, descalcificación, etc. Algunos de estos casos pueden necesitar una cirugía o tratamiento de urgencia, como es el caso de un huevo “atascado” (distocia) o si hay una peritonitis por rotura uterina.

 

Aga

 

Las hembras ponedoras crónicas suelen necesitar un tratamiento a largo plazo o durante toda la vida con inhibidores hormonales. Es muy importante la modificación de la alimentación, horas de luz y mobiliario de la jaula como ayuda al tratamiento hormonal, además de no retirar los huevos cuando los ponga, sólo retirarlos cuando ya no muestre interés por ellos. Todas esto es tan importante que a veces no es necesario un tratamiento hormonal y sólo con dichas correcciones se soluciona o mejora mucho la puesta crónica.

Autor: Miguel Gallego                                 Web: Centro Veterinario Madrid Exóticos