Entre los terebélidos, o poliquetos marinos, se distingue una familia de constructores orgánicos de su guarida: los gusanos espagueti. Además de su esplendorosa morfología, son un interesante bioindicador

El mar es la casa de todas las sorpresas para los investigadores del proyecto Espagueti, del cual hace parte el profesor Mario Hernán Londoño Mesa, del Instituto de Biología. Hasta hoy han descubierto veinte especies de terebélidos, o poliquetos marinos, en las aguas del Mediterráneo y del Atlántico norte. Se trata de unos individuos que crean su propia casa tubular a partir de pequeños granos de arena que seleccionan del sedimento de la zona intermareal en la que viven.

Es un espectáculo digno de un libro de ficción: «Cada tentáculo tiene un canal o cilio —pequeños pelos que direccionan los sedimentos— con el que transporta las partículas de sedimento a su boca. Cada uno puede retener muchas de estas y cada gusano tiene cerca de cincuenta tentáculos, que cuando están recogidos parecen una sopa de espaguetis», detalló Londoño Mesa.

 

Eupolymnia nebulosa
‘Eupolymnia nebulosa’, viven bajo las rocas coralinas o en el sedimento enterrado/Mario Hernán Londoño Mesa.

 

Dinamizan buena parte del sedimento que hay en el suelo marino, con lo que se oxigenan los estratos profundos del océano y se transportan las bacterias de los sedimentos, lo que hace que haya un suelo más productivo para las algas. Además, son alimento de peces y cangrejos. Su estudio ofrece respuestas sobre el estado de conservación de una zona en particular, ya que su presencia indica que el fondo marino que los circunda no ha sido intervenido o alterado por el humano o fenómenos como huracanes y ciclones.

 

Gusanos tubículas
Les llaman gusanos tubículas porque construyen sus tubos de arena y piedra/Mario Hernán Londoño Mesa.

 

Londoño Mesa, quien ha descrito cerca de 22 especies de estos gusanos habitantes del Caribe colombiano y del Gran Caribe (Sur, Centro y Norteamérica), afirmó que se necesita conocer mucho más sobre ellos ya que «cuando uno estima la biodiversidad de una región, está dando herramientas para analizar las particularidades de ella, con lo cual se pueden desencadenar estrategias de conservación. Los gusanos espagueti son especies sombrilla o claves para los ecosistemas».

Estos minúsculos bioindicadores en dos o tres meses pueden ser adultos. Se les encuentra en diferentes tamaños: los hay de medio centímetro hasta de veinte centímetros, y habitan desde las zonas tropicales hasta las polares. En el trópico hay muchas especies, pero pocos individuos; en la región antártica ocurre al contrario. En la actualidad son utilizados para evaluar las partículas de microplásticos que contienen en su tracto digestivo, lo cual da pistas sobre las aguas que habitan, que suelen ser limpias.

 

Fuente: Dycit