Los gatos, como las personas, también sufren problemas de salud que hay que vigilar. Pero, ¿cuáles son las enfermedades más frecuentes y, por tanto, a las que más atención se les debe prestar? En este artículo se hallan seis problemas de salud habituales en felinos y todos los consejos para evitarlos y tratarlos: vómitos, pulgas, problemas renales, parásitos intestinales, diarrea y enfermedades en los ojos de los gatos.

1. Vómitos en gatos

Los vómitos son frecuentes en los felinos. Incluso el animal más sano puede devolver sin que implique un problema de salud. Pero, ¿cuándo dejan los vómitos del gato de ser una molestia ocasional para convertirse en un problema de salud? Los veterinarios recuerdan que un felino que vomita con frecuencia debe ser vigilado. “Conocer la causa que lleva a un gato a vomitar es importante, porque los vómitos también pueden ser la señal de una enfermedad de mayor gravedad”, afirma la veterinaria Patricia González, experta en mininos.

Entre los motivos peligrosos que puede haber detrás del vómito del animal están los parásitos intestinales, el estreñimiento y el bloqueo del aparato digestivo por bolas de pelo u otro objeto de riesgo. Los vómitos felinos también pueden ser provocados por problemas de salud como la diabetes, dolencias renales e hipertiroidismo.

Aquí están todos los consejos veterinarios para cuando los gatos vomitan.

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2. Pulgas en gatos

No solo los perros las sufren. Los felinos también padecen las pulgas. Son frecuentes en gatos que salen al exterior sin estar protegidos aunque, por suerte, es un problema de salud fácil de evitar con la protección adecuada. Los felinos con pulgas pueden, no obstante, sufrir una reacción alérgica que se manifiesta en su cuello.

¿Qué hacer para evitar las pulgas en los gatos? La primera medida es eliminar las pulgas con insecticidas para felinos. Para ello es conveniente consultar con el veterinario, porque son tóxicos y pueden resultar peligrosos para el gato si no se aplica la dosis y método apropiado. Y, después, hay que administrar antibiótico para frenar la infección bacteriana de la piel del cuello provocada por estos parásitos.

Pero, de nuevo, la prevención es la mejor medida: hablar con el veterinario para saber cómo proteger al minino del mejor modo.

3. Problemas de riñones en gatos

Los problemas de riñones son frecuentes en los felinos, además de muy peligrosos. Y es que un gato que no puede orinar porque tiene cálculos renales puede morir sin un tratamiento adecuado a tiempo.

Pero, ¿qué son estos cálculos o piedras en los riñones? Los cálculos renales están formados por arenilla o diminutos restos solidificados que se acumulan en el riñón y que, al pasar por el conducto urinario del felino, lo obstruyen, impiden el paso de la orina y le provocan dolor. El problema es grave y urgente, pues la vejiga puede reventar, si el animal no puede orinar debido a que su uréter está obstruido por la arenilla acumulada.

¿Cómo advertir un problema de riñones en los gatos a tiempo? Una señal es que acude a la bandeja de arena más veces de lo habitual y permanece más tiempo en ella, aunque no consiga orinar. El felino también se muestra inquieto, sin poder dormir o estar relajado, maúlla y se queja cuando acude al arenero. Y, en el peor de los casos, su orina sale manchada con sangre.

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4. Parásitos intestinales en gatos

Los felinos, como los perros, también pueden sufrir la infección de parásitos intestinales. Y estos parásitos son peligrosos, ya que pueden provocarles vómitos, diarreas y un debilitamientogeneral de su salud. Por ello, los gatos adultos, aunque sean caseros, necesitan desparasitaciones internas periódicas para prevenirlos.

Una vez infectados, parte de los parásitos se eliminarán a través de las heces. Por ello, cuando se advierte su presencia en el arenero, se debe acudir al veterinario con urgencia.

5. Gatos con diarrea

Las diarreas en estos animales son un problema de salud frecuente. “Las causas de la diarrea en gatos pueden ser variadas”, explica la veterinaria Patricia González. Un motivo habitual de la descomposición es que haya ingerido alguna planta tóxica, “aunque en este caso, la diarrea suele venir acompañada de vómitos”, aclara González. En otras ocasiones, se desencadena por un cambio brusco en la dieta o por cualquier otro motivo similar que implique un desequilibrio en la flora bacteriana del estómago del peludo amigo. “Esta flora bacteriana es la encargada de metabolizar los alimentos que ingiere el gato; en consecuencia, los desequilibrios implican problemas para absorber los nutrientes”, añade la veterinaria, lo que determina que su estómago no pueda trabajar al ritmo que necesita.

“Cuando la diarrea no se explica por la alimentación, es posible que se deba a una inflamación del aparato digestivo o a una infección”, concluye, por su parte, el veterinario Richard Goldstein, de la Universidad de Cornell (EE.UU.). También puede esconder un problema de salud más peligroso, como enfermedades en el riñón, hígado o una debilidad excesiva de su sistema inmune. Por ello, el primer paso es acudir pronto al veterinario.

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6. Problemas de ojos en gatos

Los ojos de los gatos son muy delicados, por lo que las enfermedades oculares no son extrañas en ellos. Entre todos los problemas de salud ocular más frecuentes el más habitual es la conjuntivitis. Le causa lágrimas y el animal tiene los ojos sensibles, con legañas, que se tornan de un color verde.

Web: www.consumer.es                                               Autor: Eva San Martín