¿Estás preparado para tener un perro?

Un perro no es un capricho, es una responsabilidad. Piense que adoptar o comprar un animal es ampliar con un nuevo miembro la familia. No olvide que algunos canes pueden estar contigo 15 o incluso 20 años. Aquí tiene ocho preguntas, en forma de test, que debe plantearse antes de adquirir un perro.

¿Por qué quiero un perro?

La primera pregunta que debería hacerse es por qué quiere tener un perro. Si la respuesta es vaga (no lo sé), le mueve la inercia (mi hijo quiere un perro) o el simple contagio (todos tienen perro) debería reconsiderar su decisión. Piense que un perro puede vivir entre 15 y 20 años.

¿Estás preparado para tener un perro?

La adquisición de un perro es un compromiso de por vida. “Si pretendes deshacerte de él cuando los niños crezcan o te canses del animal, no deberían acoger un animal en casa. Las protectoras y perreras están llenas de perros que han perdido su hogar por culpa de las decisiones impulsivas y poco responsables de sus dueños”, recuerdan en la asociación de defensa de los animales SOS Golden.

¿Tengo dinero para tener un perro?

Mire su bolsillo. Y escoja un perro que se adapte a su capacidad económica. La diferencia entre adoptar, sin gasto económico, o comprar un perro (el precio del perro puede variar entre 300 y 1.500 euros) no lo es todo. El animal necesitará alimento; y no come lo mismo un perro pequeño que uno grande.

La primera pregunta que debe hacerse es por qué quiere tener un perro

Las vacunas, las visitas al veterinario y la peluquería (es más costoso para un animal de pelo largo que para otro de pelaje escaso) son gastos adicionales que debe tener en cuenta al adquirir un animal.

¿Qué espacio tengo?

Antes de optar por una raza pequeña, mediana o grande eche un vistazo a su hogar y sea realista al calcular el espacio disponible para su nuevo amigo. El perro necesita un sitio para dormir, lugares identificados para comer y espacio para andar. El aspecto de un perro no debe ser el único motor que determine la decisión. Además del tamaño cuenta la personalidad: hay razas más tranquilas, sociables o nerviosas.

¿Quiero ampliar la familia?

La llegada de un perro supone contar con un nuevo miembro en casa. Por ello, su personalidad debe encajar. La presencia de niños o bebés en el hogar obliga a elegir a los animales más cariñosos. Sus hábitos y aficiones también se verán alterados, por lo que ha de buscar un animal que se adapte a su estilo de vida. “Pero si te pasas la vida en el sofá y pretendes que tu perro también lo haga deberías de pensártelo dos veces”, recuerdan en SOS Golden. “El can necesitan actividad, ejercicio regular, juego”.

Por su parte, la Asociación Nacional de Amigos de los Animales (ANAA) apunta que el perro ayuda a cubrir importantes necesidades de la familia de acogida. “Un animal de compañía puede proporcionar el cariño que a muchas personas les es tan difícil conseguir”. Si vive en familia o en pareja, considere que ellos también deberían opinar acerca de traer un perro a casa.

¿Tengo tiempo para dar y tomar?

Los perros le necesitan para salir a pasear y jugar. Precisan de su compañía: un perro que pasa solo en casa largos periodos de tiempo no es feliz.

Mire su bolsillo antes de acoger un animal

Además, tienen predisposición a hacer travesuras. “Si realmente no le ves la gracia a despertarte con una pelota de tenis baboseada en tu cara o con un cachorrito que decide despertarte a las 2:00 de la mañana, quizá otro animal sea la elección ideal”, ironizan en SOS Golden.

¿Soy tolerante a los pelos?

Algunas razas de perros son más peludas que otras. En cualquier caso, con un animal en casa no tardan en aparecer las bolas de pelo en las esquinas, sobre el sofá y en la ropa. Por todo ello, pregúntese cómo de tolerante es a los pelos del perro. Los perros necesitan, asimismo, que se les cepille para mantener su pelaje limpio y sano. Y eso es, de nuevo, tiempo de dedicación al animal.

¿Estoy preparado para las trastadas y destrozos?

Un nuevo perro en el hogar puede causar ciertos trastornos. Algunos canes remueven la tierra de las macetas, arañan los muebles o mordisquean nuestros zapatos. Lo normal es que estas molestias desaparezcan con el tiempo, aunque a veces es necesario un adiestramiento profesional.

¿Tengo espíritu de sacrificio?

Los paseos en pleno invierno antes de ir a trabajar, la aparición de pulgas o garrapatas y las posibles enfermedades que pueden surgir con el tiempo conllevan un gran espíritu de sacrificio y amor hacia el nuevo perro. Adquirir un animal debe implicar el compromiso de atender al perro hasta su fallecimiento.

Consejos

  • Responda con honestidad a las ocho preguntas del test antes de adquirir un perro.
  • No adquiera un animal por inercia o por contagio de otras personas.
  • Recuerde que un perro es un gasto continuo, por ejemplo en alimentación o veterinarios.
  • Considere si tiene espacio en casa para que el perro corra y juegue lo que necesita.
  • Piense que necesitará tiempo para sacarlo a pasear, para los cepillados y las visitas al veterinario.

Autor: Eva San Martín                              Web: www.consumer.es