Escalar o pez ángel: el elegante cíclido amazónico

El escalar, conocido también como pez ángel, es uno de los peces de agua dulce más reconocibles de la acuariofilia. Su cuerpo comprimido lateralmente y sus largas aletas dorsal y anal le proporcionan una silueta característica que recuerda a una hoja o a un pequeño pez con forma de rombo.

Su nombre científico es Pterophyllum scalare y pertenece a la familia Cichlidae. Procede de Sudamérica, donde vive en diferentes zonas de la cuenca amazónica, especialmente en ambientes de aguas tranquilas y con abundante vegetación acuática.

Aunque durante décadas se ha considerado un pez relativamente sencillo de mantener, su tamaño adulto, su altura corporal y su comportamiento territorial hacen que necesite un acuario planificado específicamente para él.

 

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¿Cómo es el pez escalar?

El escalar presenta un cuerpo alto y comprimido, acompañado de unas aletas dorsal y anal muy desarrolladas. Esta anatomía le permite desplazarse con facilidad entre la vegetación y las estructuras verticales de su hábitat natural.

La coloración silvestre presenta tonos plateados y varias bandas oscuras verticales. A partir de esta especie se han desarrollado numerosas variedades de cría en cautividad, con diferencias en coloración, patrón y desarrollo de las aletas.

Uno de los errores más frecuentes es valorar únicamente la longitud del pez. Un escalar adulto puede alcanzar una altura considerable cuando se tienen en cuenta sus aletas, por lo que un acuario alto resulta mucho más apropiado que uno bajo y excesivamente alargado.

 

¿De dónde procede el escalar?

Pterophyllum scalare es originario de Sudamérica. Su distribución comprende diferentes zonas de la cuenca amazónica y otros sistemas fluviales de países como Brasil, Perú, Colombia, Guyana y Guayana Francesa.

En la naturaleza ocupa zonas de aguas relativamente tranquilas, como áreas inundadas, pantanos y ambientes fluviales con abundante vegetación.

Esta relación con las plantas explica en buena medida su comportamiento en el acuario. Los ejemplares se sienten más seguros cuando disponen de zonas donde refugiarse y establecer su territorio.

 

Pez ángel - Foto propiedad de: Jeffry Surianto - Pexels

 

¿Qué acuario necesita?

El acuario para escalares debe ser principalmente alto y espacioso. No conviene elegir una urna pequeña pensando que el pez permanecerá siempre con el tamaño que tenía cuando fue adquirido.

Para un grupo de ejemplares jóvenes es preferible disponer de un acuario amplio que permita su crecimiento y facilite que los individuos establezcan sus propias jerarquías. FishBase señala el mantenimiento en grupos de cinco o más ejemplares y recoge como referencia un acuario de al menos 100 cm de longitud.

En la práctica, cuanto mayor sea el volumen disponible, más sencillo será mantener una convivencia estable y controlar la calidad del agua.

Las plantas altas, raíces y otros elementos decorativos pueden utilizarse para crear diferentes zonas visuales y refugios. No obstante, debe quedar suficiente espacio libre para la natación.

 

Parámetros del agua

El escalar es un pez tropical y necesita una temperatura estable. FishBase recoge para la especie un intervalo aproximado de 24 a 30 ºC, con un rango de pH registrado entre 6,0 y 8,0.

Para el acuario doméstico es especialmente importante evitar cambios bruscos. Más que perseguir una cifra exacta de pH, debemos mantener unos parámetros estables y compatibles con los ejemplares que tenemos.

Un buen sistema de filtración, cambios parciales periódicos y el control de amoníaco, nitritos y nitratos son fundamentales para mantenerlos en buenas condiciones.

 

Temperatura y mantenimiento

  • La temperatura debe mantenerse estable mediante un calentador adecuado al volumen del acuario.
  • El mantenimiento no debe limitarse a rellenar el agua que se evapora. Es necesario realizar cambios parciales de agua y comprobar periódicamente los parámetros.
  • Una filtración eficaz debe proporcionar una buena calidad del agua sin generar una corriente excesivamente fuerte que obligue a los peces a nadar constantemente contra ella.

 

Alimentación del escalar

El escalar es un pez de alimentación omnívora y en cautividad acepta con facilidad alimentos comerciales de buena calidad.

La dieta debe ser variada. Podemos utilizar alimentos específicos para cíclidos tropicales y complementar ocasionalmente con alimentos congelados o vivos apropiados, como artemia o larvas de mosquito, siempre procedentes de fuentes seguras.

Una alimentación variada contribuye a mantener una buena condición corporal y resulta especialmente importante cuando se pretende reproducir la especie.

No debemos sobrealimentarlos. Es preferible proporcionar pequeñas cantidades que puedan consumir rápidamente y retirar los restos que queden en el fondo.

 

Comportamiento y convivencia

El escalar es un cíclido y, aunque puede convivir con otros peces, no debemos considerarlo un pez completamente pacífico.

Los ejemplares jóvenes pueden mantenerse juntos y, a medida que maduran, establecerán jerarquías. Cuando se forma una pareja reproductora, el comportamiento territorial puede aumentar considerablemente.

También hay que prestar atención al tamaño de sus compañeros. Los peces excesivamente pequeños pueden terminar siendo considerados presas, especialmente cuando los escalares alcanzan su tamaño adulto.

Por ello, la elección de compañeros debe hacerse teniendo en cuenta tanto el comportamiento como el tamaño de todas las especies.

 

¿Cuántos escalares se pueden tener juntos?

Mantener varios ejemplares jóvenes puede ser una buena estrategia para permitir que se formen parejas de manera natural. Sin embargo, esto requiere un acuario suficientemente grande.

Cuando se forma una pareja, puede comenzar a defender una determinada zona del acuario frente a otros escalares. En un espacio reducido, esta territorialidad puede provocar persecuciones constantes y estrés.

Por este motivo, no existe una regla sencilla de «tantos escalares por tantos litros» que sirva para todos los acuarios. El volumen, la altura, la decoración, la filtración y el carácter de los ejemplares también son determinantes.

 

Pez ángel o escalar - Foto propiedad de: Kostiantyn Klymovets

 

Reproducción del pez ángel

La reproducción del escalar es uno de los aspectos más interesantes de su mantenimiento.

Cuando una pareja está preparada para reproducirse, ambos ejemplares suelen escoger una superficie vertical y limpiarla cuidadosamente. Puede tratarse de una hoja ancha, una raíz, una piedra u otra superficie adecuada.

La hembra deposita los huevos y el macho los fecunda posteriormente. Los dos progenitores pueden participar activamente en la defensa y cuidado de la puesta. En la naturaleza, los huevos se adhieren a superficies vegetales y la pareja protege la zona frente a posibles intrusos.

Durante esta etapa el comportamiento territorial puede intensificarse notablemente.

 

¿Por qué los huevos del escalar se ponen blancos?

Los huevos fecundados suelen presentar un aspecto diferente de los que no han sido fecundados. Cuando una parte de la puesta se vuelve blanca, normalmente esos huevos no han sido fecundados o han sufrido algún problema durante su desarrollo.

Los progenitores pueden retirar algunos huevos afectados de la superficie.

En ejemplares primerizos tampoco es extraño que una pareja tenga dificultades para sacar adelante las primeras puestas. Con el tiempo pueden mejorar su comportamiento reproductivo.

 

El escalar necesita un acuario bien plantado

Las plantas desempeñan un papel importante en el acuario del pez ángel.

Además de proporcionar refugio, ayudan a crear diferentes territorios y permiten reproducir parcialmente el ambiente estructurado que encuentra la especie en la naturaleza, donde está asociada a zonas con vegetación abundante.

Podemos utilizar plantas de diferentes alturas, raíces y troncos para crear zonas de sombra y espacios visualmente separados.

Es importante no llenar el acuario de decoración hasta el punto de impedir la natación.

 

 

Enfermedades y problemas frecuentes

Como ocurre con cualquier pez de acuario, muchos problemas de salud están relacionados con una mala calidad del agua, cambios bruscos de parámetros, estrés, sobrealimentación o una alimentación inadecuada.

Un escalar que permanece constantemente escondido, respira con dificultad, pierde el apetito o presenta alteraciones visibles en las aletas o en la piel debe ser observado con atención.

La prevención es fundamental: agua de buena calidad, temperatura estable, alimentación equilibrada, filtración adecuada y una población que no sobrecargue el acuario.

 

¿Es adecuado para principiantes?

El escalar puede mantenerse con éxito por un acuarista que se inicia en los peces tropicales, pero no es la mejor elección para un acuario pequeño.

Su espectacular aspecto puede hacer que se compre como pez juvenil sin tener en cuenta el tamaño que alcanzará posteriormente. Además, su comportamiento social y territorial requiere una planificación mayor que la de otras especies tropicales de pequeño tamaño.

Por ello, antes de adquirirlo debemos pensar en el acuario que necesitará cuando sea adulto y no solamente en el espacio que ocupa en la tienda.

 

Un pez espectacular que necesita espacio

El pez ángel sigue siendo uno de los grandes clásicos de la acuariofilia de agua dulce. Su comportamiento, su forma de desplazarse y la posibilidad de observar la formación de parejas y el cuidado de las puestas lo convierten en una especie especialmente interesante.

Sin embargo, mantener un escalar correctamente significa mucho más que introducirlo en un acuario tropical. Necesita espacio vertical, agua estable, buena filtración, alimentación variada y compañeros adecuados.

Cuando se satisfacen estas necesidades, Pterophyllum scalare puede convertirse en uno de los grandes protagonistas de un acuario amazónico.

 

Pez angel - Foto propiedad de: Jeffry Surianto - Pexels - 28 Sep 2015

Ficha rápida del escalar

  • Nombre científico: Pterophyllum scalare
  • Nombre común: Escalar, pez ángel
  • Familia: Cichlidae
  • Origen: Sudamérica, principalmente cuenca amazónica
  • Tipo de agua: Dulce
  • Temperatura: aproximadamente 24-30 ºC
  • pH registrado: 6,0-8,0
  • Alimentación: Omnívora
  • Comportamiento: Territorial, especialmente durante la reproducción
  • Acuario: Alto y espacioso
  • Reproducción: Ovípara; deposita los huevos sobre superficies, normalmente verticales
  • Estado de conservación: Preocupación Menor (LC), según la evaluación recogida por FishBase/IUCN.

                                                        

 

 

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