La ong Medical Detection Dogs, juntamente con la Escuela de Higiene de Medicina Tropical de Londres y la Universidad de Durham, presentan un proyecto, para entrenar intensivamente canes, en un plazo de 6 semanas, para proporcionar un diagnóstico rápido no invasivo.

Considerando los pocos estudios científicos sobre COVID-19

Es desaconsejable la preparación de perros para la detección en personas. Aquí explicaré con bases científicas como hacerlo y el inconveniente que puede acarrear en el futuro. Para comprender bien esta situación, es necesario aclarar algunos aspectos: Esto no es lo mismo que detectar Patologías Oncológicas u otros desordenes hormonales, o infecciones bacterianas, que producen claros COV, Compuestos Orgánicos Volátiles propios a entidad patológica, tampoco es lo mismo que detectar Paludismo, todo esto si es posible.
¿Y porque es posible? Pues estamos hablando de moléculas que emiten odorantes que el perro puede detectar en base a un adiestramiento específico, basado en asociación de olores con juego o bien por medio de la Colonización Odorante (Inducción odorífera de la sustancia en tiempo y forma anexado a un registro de recompensas específicas). Estos odorantes captados por los receptores olfativos, ingresan al área cerebral donde se dispersan en tres regiones, para luego con la consolidación pasar a la MOLP – Memoria Olfativa de Largo Plazo.

Perro detección odorantes
«Nerón» Odorologia Forense – Causa Homicidio Agravado por Vínculo. Toma de olor de Odorantes, desde un hisopado – Rosillo, M.R. 2005

Para que un canino pueda detectar un infestado sintomático o asintomático, debe poseer, en su MOLP, el odorante objetivo, producto de la infección viral. Al día de hoy no hay estudios sobre esta temática, si una persona infestada tiene cambios odoríferos en su cuerpo, específicos al COVID-19.
¿Como entrenamos? El canino para dar respuesta debe tener contacto con el olor objetivo que produciría el COVID-19, lo cual no lo sabemos. Ese odorante que el canino intentara llevarlo a la memoria largo, viene con carga de partícula viral (virión). El virión es la partícula infectiva libre del virus, al ser partícula no produce olor, como si lo es, la molécula.
Para entenderlo mejor: Toda la materia está formada por ÁTOMOS. El que tiene las propiedades de la materia es el ÁTOMO, lo más pequeño. El ÁTOMO es el ladrillo de una casa La MOLÉCULA es un conjunto de ÁTOMOS enlazados. La MOLÉCULA sería el equivalente a la pared.

El COVID-19, posee un alto exponencial de contaminación con partículas virales. No se puede exponer al canino, para la captación de volátiles producto de personas infestadas como medio de asociación del olor, con ningún tipo de muestras, ya que expondríamos al canino a un futuro vector. El virus puede adaptarse y multiplicarse en un nuevo huésped, es mutacional y puede tener una faceta más agresiva.

Algo de virología para comprender: El COVID-19 para su ingreso usa las proteínas de la superficie de la célula como ACE2 y CD147, esto abre las puertas de la célula para el ingreso de la proteína vírica y se multiplica en su interior. Es decir, engaña a la célula, esta utiliza el ARN vírico como propio, por lo que fabrica proteínas virales como si de humanos fuera, a partir de ahí, el material genético vírico -y los mismos virus- se van multiplicando hasta acabar con las membranas de la célula en cuestión y disponerse a infectar otras células cercanas.
Para que el canino pueda detectar por ejemplo personas infestadas asintomáticas, es necesario contar con el odorante especifico que produciría hipotéticamente el COVID-19, teniendo en cuenta que para asociar la supuesta muestra de un enfermo, si o si debe poseer su carga viral. No existe otra manera para que el canino pueda detectar COVID-19. Si eliminásemos hipotéticamente la carga viral de la muestra, solo contaríamos con una detección de un estado gripal.

 

Cerebro perros
(Rosillo,M.R.) Muestra del transporte de odorantes por la vía del meato dorsal, lo que sería la dinámica de fluídos, así impactan en los receptores olfativos, y luego todo el proceso de codificación. Para el reconocimiento de un odorante especifico, es necesario esto

 

Es decir, para detectar COVID-19 el canino debe tener inserto en el córtex olfatorio el supuesto olor viral como cualquier detector de sustancias. En las patologías oncológicas, los COV desprendidos de las células cancerígenas son el olor base de la detección. En breve síntesis, el perro es entrenado con muestras positivas consolidando la memoria olfativa, luego se hace la comparación en línea de exploración de muestras sanas con la enferma, luego el doble ciego y luego el blanco. El personal dador de muestras no debe estar medicado por lo menos 3 días antes de sacar el muestreo. En este caso hablamos de odorantes moleculares y no de partículas. Igualmente, para narcóticos, explosivos u otras sustancias. Por ejemplo, el Perro Detector de Larvas Ceratitis Capita /Mosca de los Frutos, no detecta la larva en sí dentro del fruto, (Cítricos), detecta la feromona de oviposición (marcación hospedera de la Mosca) sobre la superficie de la cáscara.

Perro detector Larva de los Frutos
«Dartagnan» Detector Larva de los Frutos/ Ceratitis Capitata- Mosca de los Frutos. Programa Incan Trehua – Funbapa- Río Negro. Rosillo,M.R. / 2004

El canino entrenado objetivamente, puede detectar estados febriles, pero a la detección del COVID-19 en 6 semanas, como indican los ingleses, me parece un poco desprolijo. Para concluir, el canino tiene la capacidad para detectar cambios fijos del metabolismo, pero es necesario conocer esos cambios y cuantificar. Tratándose de un virus altamente exponencial, mutante, siendo una zoonosis, considero que primero se deben profundizar los estudios con Científicos de Medicina Humana y Veterinaria, Virólogos, y Epidemiólogos, entre otros profesionales.

 

Autor: Mario Rosillo
Médico Veterinario (UNNE)
Neurofisiología Olfatoria Canina
Etología Clínica
Perito Odorología Forense
Ministerio de Seguridad Provincia de Corrientes – Argentina.