Hoy hemos entrevistado a Charlie Green propietaria de Somo y Colmillo, dos alaskan malamute que encontraron su propio infierno al ser disparados, el pasado 5 de julio. Somo ha sobrevivido, pero Colmillo desgraciadamente no. Al practicarle la necropsia se le encontraron más de cuatrocientos perdigones en su cuerpo.

 

Somo y Colmillo
Somo y Colmillo

 

Os dejamos la entrevista por si preferís escucharla.

¿Cómo estás Charlie después de lo sucedido?

A días y a ratos.

¿Qué es lo que ha pasado con Somo y Colmillo?

Ese día estuvimos en una propiedad privada que tiene una amiga, a la que suelo ir con mis hijos. Fui con mis perros: con Boga la abuelilla, con Somo y Colmillo, es decir estuvimos toda la familia. El coche normalmente lo dejo aparcado fuera y al ir a coger unas cosas, los jovenzuelos, Somo y Colmillo se escaparon. Otras veces ya había pasado porque es una zona de muchos conejos, y aunque no cogen ni uno, vuelven a beber agua, así que tampoco les eché cuentas. Escuchamos una ráfaga de tiros y nos sobresaltó un poco. A pesar de ser una zona familiar que está llena de caminos por donde pasea la gente, y los padres van con los niños, es coto de caza, pero no se puede disparar en todos los sitios. En un momento dado le dije a Marta, mi amiga, que no era normal lo que estaban tardando los perros y salimos a buscarlos para ver donde estaban. En ese momento vimos que Somo había vuelto en las condiciones que se puede apreciar en la foto, lleno de barro y sangre. Se estaba desangrando.

 

Somo, cuando apareció

 

¿Llevastéis a Somo inmediatamente al veterinario u os pusisteis a buscar a Colmillo?

Empezamos a buscar a Colmillo porque nos daba miedo que su situación fuera exactamente la misma. Llegó un momento que mi amiga que es veterinaria me comentó que teníamos que llevarnos a Somo a la clínica veterinaria o se iba a desangrar. Fuimos con Somo al veterinario y se quedó ingresado. Nos dijeron que podía ser posible que los perdigones hubieran rozado la yugular y que a lo mejor tenían que terminar consiéndola. Con muchos coagulantes salvaron la yugular. Somo se quedó con el veterinario y nosotras nos volvimos a seguir buscando a Colmillo.

 

Somo hospitalizado

 

Estuvimos hasta las cuatro de la mañana buscando a Colmillo. La noche acompañaba mucho porque había luna llena y se veía muy bien.

 

¿Esa noche apareció Colmillo?

Ibamos con el todoterreno de mi amiga metiéndonos por todos los caminos pero Comillo no apareció esa noche. De madrugada, a las cuatro decidimos dejar la búsqueda hasta por la mañana. Mi amiga empezó a buscar desde las siete de la mañana. Yo tuve que ir a ver que tal estaba Somo a la clínica veterinaria y luego me uní a la búsqueda. Creamos un grupo de whatsapp con personas voluntarias que nos ayudaron a buscar a Colmillo. Vinieron chicos con drones incluso, pero al haber mucho viento no se pudieron volar. Encontramos a Colmillo muerto a las 20.30 h del día siguiente.

 

¿Habéis denunciado los hechos ante el Seprona?

Cuando yo volví del veterinario de ver a Somo, antes de empezar la búsqueda denuncié la desaparición de Colmillo y también denuncié el tiroteo de Somo. Posteriormente cuando lo hallamos muerto fui a decir que lo había localizado sin vida.

 

¿Cuántos perdigones le han encontrado a Somo y a Colmillo?

Somo lleva unos cien perdigones, que se le han quedado en su cuerpo, porque no se pueden extraer. Los tiene por la zona de la yugular (en el cuello) y los subcutáneos se están moviendo bajando hacia el pecho. Hay algunos que se les puede tocar. Además tiene en la cara, en la barbilla y lleva dos en la lengua también. Le ha costado un poco empezar a comer. Ha salvado los ojos de milagro, lleva un perdigón al lado de cada ojo y otro más entremedias de los dos ojos.

 

Somo radiografía

 

En cuánto a Colmillo, en la radiografía se pueden encontrar más de cuatrocientos perdigones, pero no sale completa, llevaba más de quinientos. Para nosotros ha sido una liberación saber que Colmillo murió en el acto. Fuimos a la Facultad de Veterinaria de Zaragoza para practicarle la necropsia y el forense nos dijo que había muerto en el acto. El perro se encontraba en movimiento cuando fue disparado. Se le han encontado perdigones por debajo del codo. Solo podían haberse alojado ahí cuando Colmillo estuviera dando una zancada larga. No pudo dar ni un paso a partir del segundo o tercer disparo. Tenía las costillas rotas, los órganos como si se los hubieran pasado por un pasapuré. El veterinario que realizó la necropsia nos dijo que no había visto nada igual en su vida, lo hicieron con una repetidora.

 

Radiografía lateral
Radiografía de Colmillo donde se aprecian más de 400 perdigones

 

Estáis haciendo una campaña en internet #JusticiaParaSomoYColmillo ¿qué les dirías al público para que se una?

No queremos que lo que ha sucedido quedé en un «saco roto». Sabemos que por desgracia, ni Somo ni Colmillo serán los últimos. Por eso es necesario que se visualicen estas cosas, que se conozca la verdad sobre la caza. La caza conlleva mucho más de lo que parece. Esto que nos ha pasado con nuestros perros podría haber pasado en cualquier zona. España tiene un 85% de superficie de caza, para los muy pocos que la practican.

 

Justicia Somo y Colmillo

 

Como estamos con el tema del Covid-19 no podemos manifestarnos, pero si que vamos con Somo a que la gente que quiera se retrate y apoye esta campaña #JusticiaParaSomoYColmillo.

Nos interesa por dos motivos porque Somo vaya recuperando confianza en las personas porque estaba muy desconfiado. Ya se deja tocar y agradece todos los mimos que le dan. Por otra parte por si llegan a coger a quién ha hecho esto y vamos a juicio, que este sujeto no pueda alegar que era un perro agresivo y que se sintió amenazado porque no es la realidad del perro. La gente lo está viendo, Somo es muy bueno.

¿Cómo está Somo en la actualidad?

Somo está comiendo mejor, ha salido totalmente de peligro. Hace días que ya no le damos pastillas para el dolor. Hemos terminado ya todo el tratamiento.

 

Infomascota SomoyColmillo

 

Autora: Antonia Villalba