Los días se van alargando, el invierno va dejando pasa a la primavera y todos esperamos con anhelo a que lleguen unos días libres para poder descansar y sobretodo salir a airearnos un poco, ya que el coronavirus no nos ha dado tregua y nos ha tenido retenidos durante mucho tiempo. Pero poco a poco empiezan a venir los puentes de marzo, la Semana Santa o las vacaciones de verano. Si por algún motivo nuestro peludo no puede acompañarnos en estas salidas necesitaremos los servicios profesiones de una residencia canina que lo cuide como se merece, es decir como un miembro más de nuestra familia.

 

Granja La Luna
Residencia canina Granja La Luna

 

Recomendaciones para la elección de una residencia canina

Estas son las recomendaciones que tiene que cumplir una residencia canina

  • Una residencia canina debe de tener reconocido el llamado «núcleo zoológico». Este tipo de requisito administrativo lo que acredita es que la instalación reúne todas las condiciones higiénico sanitarias para preservar el bienestar de los animales y que ha superado todos los controles oficiales. La acreditación de la inscripción debe de estar expuesta en un lugar visible para el público.
  • Tiene que disponer de un servicio veterinario encargado de velar por la buena salud de los animales. Cuando dejemos a nuestro perro deben exigirnos que entreguemos su cartilla veterinaria con las vacunaciones y desparasitaciones internas y externas, así como el número de microchip.
  • Los cheniles o habitaciones tienen que ser individuales y deben de disponer de una zona al aire libre y otra cubierta para evitar el exceso de calor en verano y el frío la lluvia o la nieve en invierno. Además deben de disponer de agua en todo momento.
  • Áreas de esparcimiento. Debe de tener una zona de esparcimiento para que el perro pueda desfogarse siempre bajo la atenta vigilancia del cuidador.
  • En cuánto a la alimentación, depende de la residencia canina, unas solicitan que los tutores traigan la comida habitual del perro para evitar cambios en la dieta. Otras por el contrario prefieren dar la misma comida a todos los inquilinos.

 

Granja La Luna
Parque de esparcimiento en residencia canina Granja La Luna

 

Residencia «Granja La Luna» en Madrid

La residencia canina»Granja La Luna» sita en la localidad de Belmonte de Tajo en la Comunidad de Madrid es otro concepto de residencia donde lo que prima es que los «huéspedes peludos» se lo pasen bien mientras estén es sus instalaciones. Lo que más hacen los perros es estar en los parques comunes. Esto tiene muchos beneficios para ellos: hacen ejercicio, se relacionan con otros congéneres y hacen amigos. Sí ellos también hacen «amigos». Están rodeados de árboles, en un ambiente natural, alejados de la contaminación y el estrés humano.

Los parques de recreo están divididos por zonas teniendo el cuenta el tamaño de los perros. Hay hasta quince distribuidos en toda la extensión para todo tipo de circunstancias que se puedan dar como las hembras en celo, los perros que son un poco tímidos etc., para que todos ellos tengan un espacio de esparcimiento.

 

residencia canina Granja La Luna
Residencia canina Granja La Luna

 

 

Por otro lado cada chenil o habitación tiene 16 m2  y consta de dos zonas, una interior aislada, y otra con una terraza con salida directa al parque de juegos.

En el verano hay una pequeña piscina donde se les remoja para que estén fresquitos.

En cuánto a la comida hay varias opciones, o bien toman un pienso de mantenimiento de alta gama mientras estén bajo sus cuidados o bien alimento húmedo en el caso de que no estén acostumbrados al pienso. Sí el peludo toma un alimento de prescripción médica lo tiene que traer el tutor para su estancia

 

residencia canina Granja La Luna
Residencia canina Granja La Luna

Disponen de servicio veterinario, pero si el peludo enferma por algún motivo se contacta en primer lugar con el propietario y en segundo lugar con su veterinario de referencia o con un hospital veterinario de reconocido prestigio.

También tienen un servicio de transporte por si es necesario que ellos recojan al peludín que se abona aparte de la estancia.

 

 

Autora: Antonia Villalba