El uso de punteros de luz láser para jugar con los gatos es un juego bastante popular. A los humanos les parece divertido y les enriquece gozan de la compañía felina.  Pensamos que puede ser una interacción agradable para nuestro bigotudo y que le brinda una oportunidad para el ejercicio felino. Sin embargo, el juego con luz láser por sí solo no permite que los gatos completen la secuencia de caza y esto puede desencadenar frustración y estrés, factores comunes que contribuyen a los comportamientos compulsivos.

Este estudio examinó la posible relación entre el uso de punteros de luz láser para el juego y los comportamientos repetitivos excesivos o anormales (BRA) a menudo relacionados con el diagnóstico de trastornos compulsivos felinos. Mediante una encuesta transversal, anónima exploraron el uso de juguetes láser por parte de los dueños de gatos e informaron sobre estos comportamientos excesivos.

 

Gato puntero láser

 

Se analizaron un total de 618 respuestas, principalmente realizadas por mujeres participantes de Estados Unidos. Se encontramos asociaciones significativas entre la frecuencia del juego de la luz láser y la aparición de este tipo de comportamientos. El acceso al aire libre y la edad del gato también fueron predictores significativos de los excesos informados. Destacando que los gatos que solo vivían en interiores y los gatos jóvenes (1 a 2 años) tenían más probabilidades de mostrar estas conductas.

Los patrones más fuertes que se observaron fueron perseguir luces o sombras, mirar «obsesivamente» las luces o reflejos y fijarse en un juguete específico. Aunque son correlacionales, estos resultados sugieren que los juguetes con luz láser pueden estar asociados con el desarrollo de comportamientos compulsivos en los gatos, lo que justifica una mayor investigación sobre su uso y los riesgos potenciales.