En esta enfermedad hereditaria en la que el colágeno del organismo se desarrolla de forma defectuosa. El colágeno es lo que le da la elasticidad a la piel y el no tenerlo bien provoca que los pliegues de piel no vuelvan a su sitio una vez que tiramos de ellos. Entonces nos encontramos con una piel hiperextensible y poco elástica, que además es muy frágil y propensa a padecer heridas continuamente por lo que hay que tener mucho cuidado con los juegos entre perros y la actividad física fuera de casa para evitar que se produzcan. La cicatrización suele ser rápida pero deja una cicatriza más bien blanca y fea, sangra poco y se queda con el aspecto del papel de fumar una vez cicatrizada. El pelo es más seco y fino.

Además de afectar al colágeno de la piel también puede provocar alteraciones a nivel de las articulaciones (aumenta la laxitud de las mismas predisponiendo a luxaciones), en los ojos tambiénn se aprecian alteraciones de la córnea y del cristalino.
Es raro ver en el mismo animal el cuadro cutáneo, articular y ocular.
Al diagnostico se puede llegar a través de los signos clínicos, la aplicación de fórmulas que miden la relación entre lo que se extiende una piel normal y una alterada y mediante biopsias cutáneas que permiten determinar el aspecto del colágeno.
No existe tratamiento y lo mejor es evitar lesiones en la piel y tratar cualquier afección dermatológica rápidamente. Algunos expertos recomiendan la administración de vitamina C que interviene en la síntesis de colágeno.
Es mas frecuente en  los Teckel, Boxer, San Bernardo, Pastor Alemán, Springer Spaniel, Galgo, Setter Irlandés y Caniche, sin predisposición sexual evidente. También se ha descrito en gatos y en otras especies domésticas.

 

Autor: Domingo García – Veterinario                                         Web: www.blog.vetjg.com