Ambos ejemplares fueron rescatados en Gijón y Valdés y se han recuperado en el Centro de la Fauna Silvestre

El Acuario, la Autoridad Portuaria de Gijón y la Rula de Avilés han colaborado en el proceso de cuidado y reintroducción

Agentes del Medio Natural, junto con el veterinario del Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre, han liberado hoy dos crías de foca gris a siete millas de la costa asturiana. Ambos ejemplares fueron recogidos en diciembre en el puerto de Gijón y en la playa de Luarca, en Valdés.

Durante su proceso de recuperación, el Principado ha contado con el apoyo de la Rula de Avilés, que ha facilitado el alimento para las crías (entre tres y cuatro kilos por animal y día) y del Bioparc Acuario de Gijón, que ha proporcionado el tratamiento para una de las focas. Por su parte, la Autoridad Portuaria de Gijón ha puesto a disposición del operativo la embarcación utilizada para soltar a los dos ejemplares mar adentro.

Ambos animales, una hembra y un macho, permanecieron desde su rescate en el Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre hasta alcanzar un peso y unas condiciones óptimas. Posteriormente, fueron trasladadas a los tanques exteriores del equipamiento para que pudieran nadar y bucear, con el fin de asegurar la recuperación de la masa muscular y su capacidad de movimiento antes de su reintroducción en el mar.

 

Foca gris
Foto propiedad de Mick Sway

 

El primer ejemplar, una hembra juvenil, pesaba 22,5 kilos cuando llegó a las instalaciones, el pasado 29 de diciembre. Presentaba congestión, secreción nasal, dificultad respiratoria y heridas superficiales. Los especialistas procedieron a estabilizarla y le suministraron tratamiento farmacológico. En los primeros días fue necesario alimentarla mediante sondaje hasta que pudo comer por sí misma. Progresivamente, se fue recuperando hasta alcanzar los 31,5 kilos de peso.

La otra foca, un juvenil macho recogido en Valdés el 30 de diciembre, pesaba entonces 16,5 kilos y fue transportado directamente a las instalaciones del Bioparc Acuario de Gijón hasta estabilizarlo. Dos semanas después se le trasladó al centro de recuperación para completar el proceso.

La foca gris es un mamífero pinnípedo común en las aguas del Atlántico norte. Los ejemplares adultos pueden alcanzar, en el caso de las hembras, una longitud de dos metros y 200 kilos de peso, y en el de los machos, hasta tres metros y 350 kilos. Se alimentan principalmente de peces, cefalópodos y otros invertebrados marinos.

Varamiento de animales marinos

La colaboración ciudadana es de gran importancia en la respuesta a los varamientos de animales marinos y de la fauna silvestre en general. Ante una situación así, se debe informar a los servicios de emergencias. Además, se recomienda no acercarse al animal, ni tocarlo, ni darle alimentos, y seguir siempre las instrucciones de la Guardería del Medio Natural o de los cuerpos y fuerzas de seguridad.

Un aspecto clave para la recuperación de los animales, como es el caso de las dos focas reintroducidas hoy, es un escrupuloso aislamiento. Con el objetivo de no habituarlos a la presencia de humanos, se limitan los contactos a los tratamientos estrictamente necesarios.