El Pequeño Lebrel Italiano, también conocido como Galgo Italiano o Piccolo Levriero Italiano, es uno de esos perros que pueden engañar a primera vista. Su aspecto delicado, sus largas patas y su pequeño tamaño transmiten una imagen casi frágil, pero detrás de esa silueta estilizada encontramos a un auténtico lebrel, rápido, atlético y con un marcado instinto de persecución.
Es el lebrel de menor tamaño reconocido por la Federación Cinológica Internacional (FCI), que lo incluye en el Grupo 10, Lebreles, sección 3: lebreles de pelo corto. La raza es originaria de Italia y no está sometida a prueba de trabajo.
Una raza con una historia muy antigua
El Pequeño Lebrel Italiano tiene una historia que se remonta a muchos siglos atrás. El estándar de la FCI señala su relación con pequeños lebreles representados ya en el antiguo Egipto y posteriormente en Grecia, antes de su llegada a Italia alrededor del siglo V antes de Cristo.
Fue precisamente en Italia donde adquirió una especial relevancia, especialmente durante el Renacimiento. Su pequeño tamaño, elegancia y carácter hicieron que se convirtiera en un perro apreciado en las cortes de la nobleza y apareciera representado en numerosas obras de arte.
Su función histórica no debe confundirse, por tanto, con la de un simple perro faldero. Aunque con el paso del tiempo se ha consolidado principalmente como perro de compañía, conserva las características propias de un lebrel y una notable capacidad para correr.
Un lebrel en miniatura
La principal característica del Pequeño Lebrel Italiano es su particular conformación corporal. Es un perro ligero, elegante y de líneas muy depuradas, pero perfectamente proporcionado.
La FCI establece una altura a la cruz de 32 a 38 centímetros tanto para machos como para hembras, con un peso máximo de 5 kg. Su cuerpo debe aproximarse a un cuadrado, es decir, la longitud corporal es igual o ligeramente inferior a la altura a la cruz.
La cabeza es alargada y estrecha, los ojos son grandes y expresivos y las orejas, de inserción alta, permanecen generalmente plegadas hacia atrás cuando el perro está tranquilo.
Su pecho es profundo, el abdomen aparece recogido y las extremidades son largas y finas. Todo el conjunto está diseñado para proporcionar un movimiento rápido, elástico y armonioso.
El pelo corto que necesita pocos cuidados
El manto del Pequeño Lebrel Italiano es una de sus características más sencillas desde el punto de vista del mantenimiento.
Tiene un pelo muy corto, fino y raso, pegado al cuerpo y sin flecos. Esto hace que no necesite sesiones de cepillado complicadas ni cuidados estéticos frecuentes.
Sin embargo, que su pelo sea fácil de mantener no significa que sea un perro especialmente preparado para el frío. Su escasa cobertura de pelo y su reducida cantidad de grasa corporal hacen que sea sensible a las bajas temperaturas. En invierno puede necesitar un abrigo adecuado, especialmente durante los paseos.
También conviene protegerlo de los cambios bruscos de temperatura y proporcionarle una cama cálida y confortable.
¿Cómo es el carácter del Pequeño Lebrel Italiano?
El estándar de la raza describe al Pequeño Lebrel Italiano como reservado, afectuoso y dócil.
En casa suele ser un perro muy próximo a su familia y disfruta especialmente de la compañía humana. Puede mostrarse sensible ante ambientes excesivamente ruidosos o situaciones que le resulten desconocidas, por lo que una socialización progresiva desde cachorro es fundamental.
No debemos confundir su carácter tranquilo dentro de casa con falta de energía. Cuando sale al exterior puede transformarse completamente: correr, perseguir objetos y explorar forman parte de su naturaleza.
Es, además, un perro inteligente y sensible. Los métodos de educación basados en castigos o intimidación pueden resultar especialmente contraproducentes. El aprendizaje mediante refuerzo positivo suele ser mucho más adecuado.
Necesita correr, pero también sabe descansar
Existe la idea de que todos los lebreles necesitan realizar ejercicio intenso durante horas. En el caso del Pequeño Lebrel Italiano, la realidad es algo más equilibrada.
Necesita actividad física diaria y oportunidades para correr de forma segura, pero también es capaz de pasar buena parte del día descansando tranquilamente junto a su familia.
La clave está en combinar paseos, actividad física, juegos y estimulación mental.
Hay que tener especial cuidado con dejarlo suelto en espacios no vallados. Su instinto de persecución puede hacer que salga corriendo detrás de un ave, un gato, un pequeño mamífero o cualquier objeto que despierte su interés.
Por ello, los espacios cerrados y seguros son los más apropiados para permitirle correr libremente.
Un perro rápido y sorprendentemente atlético
Su aspecto delicado puede llevarnos a subestimar sus capacidades físicas. Sin embargo, el Pequeño Lebrel Italiano es un perro veloz y con una mecánica de movimiento muy característica.
La propia FCI lo describe como una raza capaz de realizar un galope rápido y elástico, con facilidad para cambiar de ritmo.
Precisamente por esa combinación de velocidad y estructura corporal es importante evitar situaciones en las que pueda realizar movimientos bruscos sin control, especialmente durante la etapa de crecimiento.
Precauciones con las patas durante el crecimiento
Uno de los aspectos que más deben tener en cuenta quienes conviven con un Pequeño Lebrel Italiano es su estructura física.
Sus extremidades son largas y finas y, aunque la raza no debe considerarse simplemente «frágil», sí conviene tener precaución con los saltos desde lugares elevados, las superficies resbaladizas y los juegos demasiado bruscos.
Durante el crecimiento resulta especialmente importante evitar que el cachorro realice esfuerzos desproporcionados.
Una casa preparada para él debería contar, siempre que sea posible, con suelos que no sean excesivamente deslizantes y con lugares de descanso accesibles sin necesidad de realizar grandes saltos.
La salud del Pequeño Lebrel Italiano
En términos generales es una raza considerada relativamente saludable, pero como sucede con cualquier perro de raza, existen determinados problemas que deben vigilarse.
Entre las cuestiones que pueden aparecer se encuentran las luxaciones de rótula, problemas dentales, lesiones de las extremidades, determinadas enfermedades hereditarias y algunos trastornos oculares. Las recomendaciones sanitarias actuales del club estadounidense de la raza incluyen, entre otras evaluaciones, el examen de las rótulas y determinadas pruebas genéticas.
Esto no significa que un Pequeño Lebrel Italiano vaya necesariamente a desarrollar estos problemas. La selección responsable de los reproductores, los controles veterinarios y una alimentación y manejo adecuados son fundamentales para reducir riesgos.
En el caso de los cachorros, además, conviene prestar especial atención a cualquier cojera, dolor o rechazo repentino al movimiento.
Cuidado dental: un aspecto que no debemos olvidar
La boca merece una atención especial. Como ocurre en otros perros pequeños, la higiene dental debe formar parte de la rutina de cuidados. La acumulación de placa y sarro puede favorecer la aparición de enfermedad periodontal, dolor y pérdida de piezas dentales.
Acostumbrar al cachorro desde pequeño al cepillado dental facilita enormemente el mantenimiento posterior. También son recomendables las revisiones periódicas de la boca durante los controles veterinarios.
Alimentación adecuada para su tamaño
El Pequeño Lebrel Italiano necesita una alimentación completa y equilibrada adaptada a su edad, tamaño, nivel de actividad y condición corporal.
No debemos sobrealimentarlo simplemente porque sea un perro pequeño. Un exceso de peso puede perjudicar sus articulaciones y restarle agilidad.
En los cachorros es especialmente importante utilizar una dieta formulada para sus necesidades de crecimiento y controlar adecuadamente las cantidades.
La alimentación debe ajustarse individualmente con la ayuda del veterinario cuando existan necesidades especiales, problemas digestivos, alergias u otras circunstancias particulares.
¿Es adecuado para vivir en un piso?
Sí. Su pequeño tamaño y su capacidad para relajarse en casa hacen que pueda adaptarse perfectamente a la vida en un apartamento.
Pero vivir en un piso no significa que pueda prescindir de los paseos.
Necesita salir diariamente, explorar, olfatear, interactuar con su entorno y realizar ejercicio. Un perro de estas características puede vivir perfectamente sin jardín, siempre que reciba una actividad física y mental adecuada.
De hecho, disponer de un jardín no sustituye los paseos ni las experiencias que proporciona el contacto con diferentes entornos.
Un perro muy unido a su familia
El vínculo con las personas es una de las características más atractivas de esta raza. El Pequeño Lebrel Italiano suele buscar el contacto con sus tutores y puede disfrutar especialmente de dormir cerca de ellos o acompañarlos por la casa.
Esta dependencia afectiva también significa que debemos prestar atención a la gestión de la soledad.
Desde cachorro conviene enseñarle progresivamente a permanecer solo durante periodos razonables, siempre de forma gradual y positiva. No es recomendable pasar bruscamente de una convivencia constante a muchas horas de aislamiento.
Socialización desde cachorro
Una buena socialización es fundamental para conseguir un adulto equilibrado.
Durante la etapa de cachorro debe conocer progresivamente diferentes personas, perros, sonidos, superficies, lugares y situaciones.
La exposición debe realizarse de manera controlada y sin forzar al animal. Si el cachorro se siente sobrepasado, una experiencia negativa puede generar inseguridad.
El objetivo no es conseguir que salude a todo el mundo, sino que aprenda a desenvolverse con tranquilidad en diferentes situaciones.
¿Puede convivir con otros animales?
Puede convivir con otros perros y, con una correcta socialización, la convivencia puede ser excelente.
Sin embargo, su condición de lebrel implica que debemos valorar individualmente la convivencia con animales pequeños. El movimiento rápido de un gato, un conejo o un roedor puede activar su instinto de persecución.
Nunca debemos asumir que una convivencia será segura simplemente porque el perro haya sido criado en un hogar con otros animales.
Las presentaciones deben hacerse de forma gradual y siempre teniendo en cuenta el comportamiento de cada individuo.
Elegante, pero no simplemente decorativo
El Pequeño Lebrel Italiano ha sido durante siglos un perro asociado a la elegancia. Su presencia en pinturas y cortes nobiliarias ha contribuido a crear esa imagen sofisticada que todavía conserva.
Pero detrás de su apariencia refinada existe un perro activo, veloz y con instinto de persecución.
Por eso no es correcto considerarlo únicamente un perro «de sofá». Necesita actividad, educación, socialización y oportunidades para desarrollar sus capacidades naturales.
¿Para quién es adecuado el Pequeño Lebrel Italiano?
Puede ser una buena elección para personas que busquen un perro pequeño, afectuoso y elegante, y que al mismo tiempo estén dispuestas a proporcionarle actividad diaria.
Es especialmente interesante para quienes valoren un perro que pueda combinar momentos de ejercicio con una vida tranquila en casa.
No resulta tan adecuado para personas que busquen un perro completamente independiente, que pase muchas horas solo o que pueda permanecer suelto sin supervisión en espacios abiertos.
Un pequeño gran lebrel
El Pequeño Lebrel Italiano demuestra que el tamaño no determina la personalidad de un perro.
Es pequeño, pero conserva muchas de las características que definen a los lebreles: velocidad, sensibilidad, elegancia, capacidad atlética y un marcado interés por todo aquello que se mueve.
Su aspecto delicado exige determinados cuidados y precauciones, especialmente durante el crecimiento, pero con una alimentación adecuada, ejercicio controlado, revisiones veterinarias y una buena socialización puede ser un excelente compañero.
Más que un pequeño perro frágil, estamos ante un auténtico lebrel en miniatura, con una historia milenaria y una personalidad mucho más rica de lo que su diminuta silueta podría hacernos pensar.
Estandar Oficial
Origen: Italia. Utilización: Perro de carrera. Clasificación FCI: Grupo X : Galgos Sección 3 – Galgos de pelo corto. Sin prueba de trabajo.
Aspecto general: De aspecto longilíneo, su tronco se inscribe en un cuadrado y sus formas evocan, en miniatura, a las del Greyhound y el Sloughi. Puede calificársele como modelo de gracia y distinción.
Proporciones importantes
Su longitud es igual, o apenas inferior a la de la altura a la cruz. La longitud del cráneo es igual a la mitad de la longitud de la cabeza. La longitud de la cabeza puede alcanzar el 40% de la altura a la cruz.
Comportamiento-carácter
Reservado, afectuoso, dócil.
Cabeza
De forma alargada y estrecha, su longitud puede alcanzar el 40% de la altura a la cruz.
- Región craneal: Cráneo plano, con los ejes superiores del cráneo y del hocico paralelos. La longitud del cráneo es igual a la mitad de la longitud de la cabeza. La región suborbitaria está bien delineada.
- Depresión naso-frontal : Muy poco marcada.
- Trufa : De color oscuro, preferiblemente negro, las ventanas de la nariz bien abiertas.
- Hocico : Puntiagudo, los bordes de los labios tienen una pigmentación bien oscura, los labios son finos y bien contiguos sobre la mandíbula.
- Mandíbula : Alargada, con los incisivos bien alineados en círculo, fuerte con relación al tamaño del perro.
- Mejillas: Delgadas.
- Dientes: Sanos y completos, implantados en ángulo recto en las mandíbulas, articulados en forma de tijera.
- Ojos : Grandes y expresivos, el globo ocular no es ni hundido, ni saltón. El iris es de color oscuro. El borde de los párpados presenta pigmentación.
- Orejas : Bien altas, pequeñas, con un cartílago fino. Están plegadas sobre si mismas y se extienden hacia atrás sobre la nuca y sobre la parte superior del cuello. Cuando el perro está alerta, la base de la oreja se yergue y la parte distal se extiende lateralmente en forma horizontal, como si fuera un cobertizo.
Cuello
- Perfil: Línea superior ligeramente arqueada y abultada en la base, hacia el área de la cruz.
- Longitud : Igual a la de la cabeza.
- Forma : En forma de cono truncado, musculoso.
- Piel: Fina y sin papada.
Cuerpo
Su longitud es igual o apenas inferior a la de la altura a la cruz.
- Línea superior: Perfil rectilíneo, con una región dorso-lumbar arqueada. La curvatura lumbar se prolonga armoniosamente en la línea de la grupa.
- Cruz : Bastante pronunciada.
- Espalda : Recta, musculosa, con un pecho profundo que desciende hasta los codos.
- Grupa: Bien inclinada, ancha y musculosa.
- Pecho: Estrecho.
- Rabo: Es de inserción baja, es delgado, aún en la base, disminuye progresivamente hasta la punta. Se presenta hacia abajo y recto en la primera mitad y luego se dobla en la punta. Cuando se encuentra entre los miembros posteriores, y estirado hacia arriba, su longitud debe permitir sobrepasar escasamente el nivel de la cadera. El pelo es raso.
ExtremidadesExtremidades anteriores (parte delantera).
- Apariencia general : buenos aplomos, con una musculatura fina.
- Hombro : Poco oblicuo, con músculos bien desarrollados, claramente observables y salientes.
- Brazos : Con un ángulo escápulo-humeral bien abierto y una dirección paralela al plano medio del cuerpo.
- Codos : Ni saliente, ni hundidos.
- Antebrazo : La longitud de éste, medida desde el suelo hasta el codo, apenas sobrepasa a aquélla que va desde el codo a la cruz; huesos muy livianos; el antebrazo presenta una perfecta posición vertical, tanto de frente, como de perfil.
- Metacarpo : En el prolongamiento de la línea vertical del antebrazo, visto de perfil, es un poco oblicuo.
- Pie : De forma casi ovalada, pequeño, con dedos arqueados y bien unidos. (Pigmentación) en las almohadillas plantares. Uñas negras u oscuras, según el color del pelaje y del pie, en donde se acepta el blanco.
Extremidades posteriores (parte trasera).
- Apariencia general vistas de atrás: aplomo perfecto.
- Muslo: Largo, delgado, no es voluminoso; los músculos son claramente observables.
- Pierna: Bien oblicua, con huesos finos y la acanaladura de la pierna claramente observable.
- Corvejón y Metatarso: Se encuentran en el prolorigamento de una línea vertical imaginaria trazada desde la punta de la nalga.
- Pie: Menos ovalado que el anterior, con dedos arqueados y bien unidos; almohadillas plantares y uñas con gran pigmentación, como en los miembros anteriores.
Movimiento
Elástico, armonioso sin ser elevado. Galope rápido, con movimientos de resorte, ejecutado elegantemente.
Piel
Fina y bien pegada a todas las regiones del cuerpo, excepto en los codos, en donde es ligeramente menos tensa.
Pelaje
- Condición del pelo: Este es raso y fino sobre todo el cuerpo, sin el más mínimo rastro de flequillo.
- Color: De un sólo color, en negro, gris, gris pizarra, perlado y amarillo (Isabelino), en todos los tonos posibles. Se acepta el blanco sólo en el antepecho y en los pies.
Tamaño y peso
- Altura a la cruz. : machos y hembras, de 32 a 38 cm.
- Peso: Machos y Hembras : un máximo de 5 kg.
Defectos
Cualquier desviación de los criterios antes mencionados debe considerarse como una falta, que, en juicio, será penalizada según su gravedad y extensión. Estas particularidades se aplican igualmente a los perros que presentan ambladura y a aquéllos que ejecutan movimientos elevados.
- Eliminatorias: Convergencia o divergencia acentuada de los ejes cráneo-faciales. Despigmentación total o parcial de la trufa. Hocico cóncavo o convexo. Espolones. Rabo levantado que cae sobre la espalda. Pelaje pluricolor. Pelo blanco en otros lugares que no sean los indicados por el estándar. Tamaño inferior a 32 cm o superior a 38 cm, tanto en los machos, como en las hembras.
- Descalificables:: Prognatismo superior o inferior. Ojos de color diferente. Despigmentación total en el borde de los párpados. Ausencia de rabo o rabo muy corto, ya sea congénito o por medios artificiales.
NOTA : Los machos deben presentar dos testículos de apariencia normal, completamente descendidos en el escroto.