El Pastor picardo: el pastor francés de aspecto rústico y gran inteligencia

Revisado 15 Agosto 2023 - Publicado13 Nov 2013

El Pastor Picardo, también conocido como Pastor de Picardía o Berger de Picardie, es una raza de perro de origen francés que destaca por su aspecto rústico, su característica expresión y un pelaje áspero que le proporciona una imagen muy particular.

Es un perro pastor de tamaño mediano, atlético y resistente, seleccionado durante generaciones para conducir y proteger rebaños. Aunque hoy también puede vivir como perro de compañía, conserva buena parte de las cualidades que hicieron de él un excelente trabajador: inteligencia, iniciativa, resistencia y una gran capacidad para establecer vínculos con su familia.

La Fédération Cynologique Internationale (FCI) lo incluye en el Grupo 1, perros de pastor y perros boyeros, dentro de la sección de perros de pastor, y reconoce a Francia como país de origen.

 

Origen e historia del Pastor Picardo

El Pastor Picardo es una de las razas de pastoreo francesas de origen más antiguo. Su historia está vinculada a las zonas rurales del norte de Francia, especialmente a la región de Picardía.

No obstante, la propia FCI señala que no puede asegurarse que sus orígenes estén exclusivamente ligados a Picardía. Es posible que formara parte de un conjunto más amplio de perros pastores de pelo áspero que se encontraban antiguamente en el noroeste de Europa.

Los primeros ejemplares fueron presentados en una exposición en 1863, donde compartieron categoría con los Beauceron y los Briard. Posteriormente, en 1898, comenzó a reconocerse con mayor claridad como una raza diferenciada y Paul Mégnin redactó un primer estándar en 1922.

El estándar fue reconocido oficialmente en 1925, pero las dos guerras mundiales tuvieron consecuencias muy graves para la población de la raza. Después de la Segunda Guerra Mundial fue necesario realizar un importante trabajo de recuperación, buscando en la región de Picardía ejemplares que conservaran las características tradicionales.

La FCI concedió el reconocimiento definitivo a la raza en 1955.

 

¿Cómo es el Pastor Picardo?

El Pastor Picardo es un perro de tamaño mediano, sólido y musculoso, pero sin resultar pesado. Su cuerpo es ligeramente más largo que alto y está diseñado para un movimiento eficiente y resistente.

Una de sus características más reconocibles es su aspecto rústico y despeinado, que contrasta con una estructura corporal elegante y atlética.

La FCI establece una altura a la cruz de aproximadamente 60-65 cm en los machos y 55-60 cm en las hembras.

Su cabeza es proporcionada al cuerpo y presenta unas características cejas, barba y bigote que contribuyen a darle esa expresión tan particular.

Las orejas son naturalmente erguidas, de inserción alta y bastante anchas en su base. Los ojos son de tamaño mediano y oscuros, con una expresión atenta y despierta.

La cola llega aproximadamente hasta el corvejón y termina formando una ligera curva.

 

El característico pelo del Pastor Picardo

El pelaje es uno de los principales rasgos identificativos de esta raza.

Es áspero, duro y crujiente al tacto, de longitud moderada, acompañado de una capa interna más suave y densa. Esta estructura no es meramente estética: proporciona protección frente a las condiciones meteorológicas que el perro podía encontrar mientras trabajaba en el campo.

El aspecto ligeramente despeinado es completamente natural y forma parte de la tipicidad de la raza.

El estándar contempla principalmente tonalidades leonadas y atigradas, con diferentes matices dentro de estos colores.

 

Un perro pastor inteligente y equilibrado

El carácter del Pastor Picardo está estrechamente relacionado con su pasado como perro de trabajo.

La FCI lo define como un perro de temperamento equilibrado, que no debe ser tímido ni nervioso. Debe ser obediente, intrépido y capaz de desempeñar tanto labores de conducción como de protección del ganado. También puede ejercer como perro guardián y compañero familiar.

Es un perro inteligente, activo, observador y muy unido a las personas con las que convive.

Puede mostrarse reservado con los desconocidos, pero esta característica no debe confundirse con miedo o agresividad. Una correcta socialización desde cachorro resulta fundamental para conseguir un adulto seguro y equilibrado.

También puede tener cierta tendencia a tomar sus propias decisiones. En otras palabras, no es un perro que responda necesariamente bien a una educación basada únicamente en la repetición mecánica de órdenes.

 

Educación y socialización

Como ocurre con otros perros de pastor, el Pastor Picardo necesita una educación coherente y respetuosa.

Su inteligencia permite que aprenda con rapidez, pero también puede detectar fácilmente la falta de coherencia de su guía. Por ello, resulta mucho más eficaz trabajar mediante refuerzo positivo, motivación y ejercicios variados que recurrir a métodos excesivamente autoritarios.

La socialización debe comenzar durante la etapa de cachorro, exponiéndolo progresivamente a diferentes personas, perros, ambientes, sonidos y situaciones.

Su antiguo trabajo como perro de pastoreo también significa que necesita tener cierta actividad mental. Para un Pastor Picardo no todo consiste en salir a caminar: los juegos de olfato, el aprendizaje de habilidades, el entrenamiento y diferentes actividades caninas pueden ayudar a mantenerlo equilibrado.

 

¿Cuánto ejercicio necesita?

No debemos olvidar que estamos ante un perro seleccionado para trabajar durante largas jornadas.

Necesita ejercicio diario y estimulación mental. Un paseo corto alrededor de la manzana difícilmente será suficiente para cubrir sus necesidades.

Puede disfrutar especialmente de las caminatas por el campo, senderismo, juegos de búsqueda, actividades de olfato y diferentes disciplinas deportivas caninas.

Cuando sus necesidades físicas y mentales están cubiertas, puede comportarse de manera tranquila dentro de casa. Por el contrario, un Pastor Picardo que lleva una vida excesivamente sedentaria puede desarrollar aburrimiento y conductas indeseadas.

 

Cuidados del pelaje

A pesar de su apariencia desordenada, el manto del Pastor Picardo no requiere un mantenimiento especialmente complicado.

Su pelo duro y su escasa cantidad de grasa natural hacen que la suciedad tienda a desprenderse con facilidad. El cepillado periódico ayuda a eliminar el pelo muerto y mantener la piel y el manto en buenas condiciones.

Durante las épocas de muda conviene aumentar la frecuencia del cepillado.

No es recomendable esquilar o recortar su pelaje de forma rutinaria. El manto natural es una de las características funcionales de la raza y contribuye a protegerla de las inclemencias meteorológicas.

Además del cuidado del pelo, hay que mantener una rutina general de higiene: revisión de las orejas, cuidado dental, corte de uñas y controles veterinarios periódicos.

 

Alimentación

El Pastor Picardo necesita una alimentación completa y equilibrada adaptada a su edad, tamaño, condición corporal y nivel de actividad.

Los perros que realizan mucho ejercicio pueden tener unas necesidades energéticas superiores a las de ejemplares con una vida más sedentaria. Por eso, la cantidad de alimento no debería establecerse únicamente por la información genérica del envase.

Es importante controlar su condición corporal y ajustar la ración cuando sea necesario.

Los cachorros, adultos, perros senior y animales con necesidades especiales requieren pautas nutricionales diferentes. Ante dudas sobre alimentación, especialmente si existen enfermedades o cambios importantes de peso, lo adecuado es consultar con un veterinario.

 

Salud del Pastor Picardo

El Pastor Picardo suele considerarse una raza relativamente saludable, aunque ninguna raza está libre de problemas hereditarios o enfermedades adquiridas.

Entre las patologías y problemas que se vigilan en la raza se encuentran determinadas alteraciones oculares, problemas articulares, enfermedades cardíacas, algunos tipos de cáncer, epilepsia y alteraciones tiroideas, según los datos recopilados por el Berger Picard Club of America.

En perros destinados a la reproducción es especialmente importante que los criadores trabajen con controles veterinarios y pruebas de salud apropiadas. El club de raza estadounidense recomienda realizar controles relacionados con enfermedades hereditarias, especialmente en los ámbitos ocular, cardíaco y articular.

La elección responsable del criador y la revisión del historial sanitario familiar son, por tanto, cuestiones importantes antes de adquirir un cachorro.

 

¿Es adecuado para vivir en familia?

El Pastor Picardo puede ser un excelente perro familiar siempre que la familia comprenda sus necesidades.

Es cariñoso con las personas con las que establece vínculo y puede mostrarse especialmente afectuoso con los niños. El estándar oficial de la FCI destaca precisamente su capacidad como perro de familia y su cercanía con los más pequeños.

Sin embargo, no debería elegirse únicamente por su aspecto.

Es un perro de trabajo, activo e inteligente, por lo que necesita una familia dispuesta a dedicarle tiempo. No es la mejor elección para una persona que busque un perro que pueda pasar la mayor parte del día sin actividad.

Con suficiente ejercicio, educación, compañía y estimulación, puede adaptarse incluso a un entorno urbano. Lo importante no es únicamente el tamaño de la vivienda, sino la calidad de vida que se le proporcione.

 

Pastor Picardo y otros animales

La convivencia con otros perros puede ser buena cuando existe una correcta socialización y se realiza una presentación adecuada.

No obstante, su herencia como perro pastor y su instinto de persecución deben tenerse en cuenta. Algunos ejemplares pueden mostrar interés por perseguir animales pequeños, por lo que conviene actuar con especial precaución cuando conviven con gatos, conejos u otras mascotas de pequeño tamaño.

Cada perro es un individuo y la socialización, la educación y las experiencias tempranas tienen una gran influencia en su comportamiento adulto.

 

Un perro poco conocido fuera de Francia

El Pastor Picardo continúa siendo una raza relativamente poco habitual en comparación con otros perros pastores europeos.

Precisamente su rareza hace que sea importante no contribuir a una cría indiscriminada. Quien quiera compartir su vida con uno de estos perros debería informarse sobre el criador, la salud de los progenitores, la socialización de los cachorros y la documentación genealógica y veterinaria.

Un cachorro no debería adquirirse simplemente porque su aspecto resulte llamativo. En una raza de trabajo como esta, conocer su carácter y sus necesidades es tan importante como conocer su morfología.

 

¿Para quién es adecuado el Pastor Picardo?

El Pastor Picardo puede ser una buena elección para personas que:

  • Busquen un perro activo e inteligente.
  • Disfruten realizando actividades al aire libre.
  • Quieran participar en educación y entrenamiento canino.
  • Puedan dedicar tiempo diario al perro.
  • Valoren un compañero cercano y atento.
  • Comprendan las necesidades propias de un perro de pastor.

En cambio, puede no ser la opción más adecuada para quienes busquen un perro extremadamente tranquilo, independiente o con pocas necesidades de actividad.

 

Ficha del Pastor Picardo

Nombre: Pastor Picardo o Pastor de Picardía
Nombre original: Berger de Picardie / Berger Picard
País de origen: Francia
Grupo FCI: Grupo 1, perros de pastor y perros boyeros
Sección: Perros de pastor
Prueba de trabajo:
Tamaño: Mediano
Altura aproximada: machos 60-65 cm; hembras 55-60 cm
Pelaje: duro, áspero y de longitud moderada
Carácter: equilibrado, inteligente, activo, atento y leal
Utilización tradicional: conducción y protección de rebaños
Reconocimiento definitivo FCI: 1955

 

Una raza para conocer más allá de su aspecto

El Pastor Picardo llama la atención por su imagen despeinada y sus expresivas cejas, pero detrás de esa apariencia tan característica se encuentra un auténtico perro de trabajo.

Su inteligencia, resistencia y capacidad de aprendizaje pueden convertirlo en un compañero extraordinario para una familia activa. A cambio, necesita ejercicio, educación, compañía y actividades que le permitan utilizar tanto su cuerpo como su mente.

No es simplemente un perro de aspecto rústico: es el resultado de una larga selección como pastor y guardián, y conocer ese pasado es fundamental para comprender al Pastor Picardo actual.

Estándar del pastor picardo

Tamaño

   Alzada a la cruz: Machos de 60 a 65 cm. Hembras de 55 a 60 cm. Cabeza

  • Ojos: De tamaño mediano, no salientes, de color más o menos oscuro, según el color de la capa.
  • Orejas: De nacimiento bastante alto, el perro las lleva naturalmente erguidas, de tamaño mediano, anchas en la base y con la punta ligeramente redondeada.
  • Cuello: Fuerte y musculoso, bastante largo

 

Extremidades anteriores

Hombros musculosos, largos y oblicuos. Osamenta enjuta. Ligamentos evidentes. Metacarpos ligeramente inclinados de atrás hacia adelante.

Cuerpo

  • Tórax profundo que desciende hasta el codo.
  • Longitud del cuerpo un poco mayor que la alzada a la cruz.
  • Costillas bien arqueadas en el tercio superior aplanándose gradualmente hasta el esternón.
  • Dorso recto, región lumbar sólida.
  • Vientre poco retraído.

 

Extremidades posteriores

Muslos largos y musculosos. Corvejones de angulación media. Metatarsos robustos, enjutos perpendiculares al suelo. Pies: Redondeados y cortos, arqueados y bien cerrados. Uñas oscuras, fuertes y cortas. Plantas fuertes, bastante elástica. Pueden presentarse espolones.

Cola

Larga hasta la punta del corvejón, con una leve curva en el extremo.

Pelaje

Duro, con una longitud de 5 a 6 cm.

Visitas: 12

Compártelo

infoespecies