A los hurones les encanta “robar” todo lo que está a su alcance y esconderlo. No en vano, su nombre en inglés, ferret, proviene del latín furonem, que significa ladrón.
  • Los hurones ven mal pero tienen los sentidos del olfato y el oído muy desarrollados.
  • El color del pelo de un hurón puede cambiar drásticamente durante su vida.
  • Los hurones son recomendables para terapias con niños autistas.
  • Cuando un hurón hace sus necesidades, arrastra el culo por el sueño para marcar su territorio.
  • Los machos pueden pesar hasta el doble que las hembras.
  • Los hurones son silenciosos y no producen apenas ruidos. Uno de los más característicos lo hace cuando está excitado o divertido. Si bufan están enfadados. Si emiten un grito agudo tiene miedo o dolor.
  • El olor de los hurones proviene de las glándulas sebáceas y no de las perianales, por lo que extirparlas no sólo no elimina este olor sino que les produce problemas graves de salud.
  • Bañar al hurón tampoco hace que desaparezca el olor, sino que incluso se incrementa y daña su piel.

 

  • Aunque han sido animales domesticados durante más de 2.000 años, en algunos países no se consideran como tal y no tienen la misma consideración legal que otras mascotas.
  • Al hurón le gustan las peleas fingidas y morder cuando juega, aunque la mordida al humano es dolorosa si se produce entre ellos no sienten dolor porque tienen la piel muy dura.
  • Los hurones estornudan porque les gusta meterse por rincones donde no llega la escoba y al olisquear aspiran polvo.
  • Los hurones tienen hipo con frecuencia.
  • Los hurones son muy cabezones y muy curiosos, les gusta meterse en cajones, inspeccionar bolsos, e introducirse hasta en la lavadora.

Autor:  Marc Ros de Vilallonga Nº Col 592

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