La vacunación es la mejor manera de prevenir el moquillo, que sobre todo afecta a los cachorros y puede ser mortal.

Imagen: Jamie Woods

¿Qué es el moquillo?, ¿cuáles son sus síntomas?, ¿cómo se previene?, ¿cómo se trata?

Estas son cuatro dudas habituales relativas al moquillo canino, una enfermedad que puede afectar a perros de cualquier edad, aunque los cachorros son más susceptibles de contraerla. Sus síntomas son muy variados y puede llegar a ser grave si no se trata a tiempo, por lo que destaca la vacunación como modo efectivo de prevenir su contagio.

1. ¿Qué es el moquillo del perro?

El moquillo es una enfermedad de origen vírico, como el sarampión en el caso de las personas

El moquillo es una enfermedad de origen vírico, como el sarampión en el caso de las personas. Puede afectar a perros de cualquier edad, pero la población canina de mayor riesgo son los cachorros (perros menores del año), ya que su sistema inmune es aún inmaduro. Los perros mayores (a partir de ocho años), con el sistema inmune deteriorado, también corren riesgo de padecer esta dolencia.

El moquillo es una enfermedad muy contagiosa, que puede diagnosticarse en todos los lugares del mundo y que, además de atacar a los perros, también afecta a otras especies como el hurón, el visón o el mapache. No se diagnostica en los gatos domésticos.

2. ¿Cuáles son los síntomas del moquillo?

Los síntomas del moquillo son muy variados, “como la fiebre, la pérdida de apetito, la debilidad o la deshidratación”, asegura Juan Antonio Aguado, veterinario y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

En el caso de los cachorros, en los primeros estadios de la enfermedad predominan los síntomas de tipo respiratorio, como:

  1. La secreción nasal verdosa. La mucosidad es una señal de esta enfermedad, por sus características peculiares. Es de color verde-amarillento y se adhiere a la nariz, que adquiere un aspecto seco y costroso. Por otro lado, también se forman legañas.
  2. Otras señales simultáneas al moquillo son: tos, dificultad para respirar, bronconeumonía (inflamación de los bronquios), vómitos y diarrea. Los cachorros con moquillo pueden tener los dientes de color amarillo o marrón, debido a que el virus puede afectar en los cachorros a la formación del esmalte.
  3. Los síntomas neurológicos son comunes cuando la enfermedad está más avanzada, entre ellos los movimientos involuntarios, como los tics nerviosos, que son irreversibles. El perro que padece moquillo también puede tener convulsiones y dificultad para caminar.

Un indicio muy característico del moquillo es el endurecimiento de la piel de las almohadillas de las patas del perro. “Al igual que la nariz, las almohadillas se endurecen y la capa externa se vuelve más gruesa”, precisa Aguado.

3. ¿Cómo se previene el moquillo?

El moquillo se previene a través de la vacunación. A los cachorros se les aplica la vacuna entre las seis y ocho semanas de edad y se deben revacunar cada año. En el caso de las perras que puedan quedarse preñadas, es recomendable inmunizarlas antes de la gestación para que transmitan a los cachorros los anticuerpos de la vacuna contra el moquillo, a través de la ingestión de la leche.

El tratamiento para el moquillo consiste en administrar al cachorro medicamentos que le ayuden a bajar su temperatura corporal, que ayuden a expulsar la mucosidad y a evitar las convulsiones, si las tuviera. También se administran antibióticos.

Hay que tener en cuenta que, por lo general, un cachorro con moquillo al que se le diagnostica y trata de manera temprana tiene muchas probabilidades de salvar la vida. Lo contrario de lo que ocurre cuando la enfermedad está en un grado avanzado y el perro no ha recibido tratamiento.

4. ¿Cómo se trata el moquillo del perro?

El diagnóstico y el tratamiento precoz son bazas fundamentales para que el perro supere la enfermedad

El diagnóstico y el tratamiento precoz son bazas fundamentales para que el perro supere la enfermedad. Frente a cualquier sospecha de que el animal padezca moquillo, es recomendable acudir cuanto antes al veterinario.

En caso de que el cachorro se adopte o compre, hay que asegurarse de que está vacunado contra el moquillo, así como llevar a cabo las revacunaciones anuales.

Si el cachorro se ha comprado, conviene solicitar una garantía de 15 días en el contrato de compraventa. De esta manera, podremos reclamar en caso de que el perro padezca enfermedades de carácter vírico, como el moquillo. El período de incubación ronda una semana, así que puede darse la circunstancia de que el cachorro ya estuviera contagiado de la enfermedad en el momento de la compra, pero que los síntomas se desarrollen, sin embargo, unos días después.

Autor: Carolina Pinedo                                            Web: www.consumer.es