El hipertiroidismo es la alteración endocrina que más frecuentemente se diagnostica en gatos de edad avanzada. Normalmente se produce por un aumento en la funcionalidad del tiroides por lo que se produce tiroxina en cantidad excesiva. Esta enfermedad no fue reconocida hasta la década de los años 80 en el siglo pasado y gracias a que se publicaron artículos en los que se desarrollaban algunos casos. Ahora, se observa un aumento del número de diagnósticos pues es una enfermedad que se conoce cada vez más.

Los síntomas más evidentes son la pérdida de peso y el aumento del apetito del gato en contraposición, estos hechos ocurren a lo largo de muchos meses por lo que en muchos casos los dueños no se dan cuenta de lo que está pasando pues el gato está activo y come con ganas. Conforme avanza la enfermedad aparecen cuadros de caída de pelo, apetencia por beber cada vez más agua y consecuentemente cada vez orinan más. Problemas digestivos también aparecen en estos animales que les llevan a vomitar esporádicamente o a tener diarreas. El nerviosismo también es una característica, parece que no pueden estarse quietos, y al igual que la intolerancia al calor está relacionado con el aumento del metabolismo que ocasiona el exceso de hormona tiroidea.

Cuando tengamos un gato mayor de diez años en el que intuyamos alguno de los síntomas anteriores deberíamos realizarle un chequeo geriátrico para estudiar bien su estado ya que un aumento de tiroides también puede provocar daños en corazón, riñón y otros órganos internos pues aumenta su actividad al aumentar el metabolismo del organismo.

 

Autor: Domingo García                                               Web: blog.vetjg.com