El gurami azul: un pez tropical elegante, resistente y lleno de curiosidades

Gurami azul - Foto propiedad de: Aradra P - Pexels

Nombre: Gurami Azul

Nombre Científico:  Trichogaster trichopterus sunatranus

Origen: Sumatra

Tamaño: 8-10 cm.

 

El gurami azul (Trichopodus trichopterus) es una de las especies de agua dulce más apreciadas en acuariofilia por su combinación de belleza, resistencia y comportamiento. Su coloración azulada con reflejos metálicos, su carácter generalmente pacífico y su facilidad de adaptación hacen que sea una excelente opción para quienes desean iniciarse en el mundo de los acuarios tropicales, sin dejar de resultar interesante para aficionados con más experiencia.

Además de su atractivo aspecto, este pez esconde algunas curiosidades biológicas que lo convierten en una especie realmente singular, como su capacidad para respirar aire atmosférico o el llamativo cuidado que los machos prestan a sus crías.

 

Un habitante de las aguas tranquilas de Asia

El gurami azul procede del sudeste asiático, donde vive en ríos de corriente lenta, lagunas, arrozales, pantanos y canales con abundante vegetación acuática. Son zonas donde el oxígeno disuelto en el agua puede ser escaso, por lo que la especie ha desarrollado un mecanismo que le permite sobrevivir en estas condiciones.

Gracias al denominado órgano laberinto, el gurami puede tomar aire directamente de la superficie. Es completamente normal observar cómo asciende cada cierto tiempo para respirar antes de volver a sumergirse.

Esta adaptación le permite ocupar hábitats donde otras especies tendrían muchas más dificultades para sobrevivir.

 

Un pez de gran belleza

Su cuerpo, alto y comprimido lateralmente, presenta una tonalidad azul grisácea sobre la que destacan reflejos iridiscentes que cambian según la iluminación del acuario.

Uno de sus rasgos más característicos son las dos manchas oscuras situadas en el centro del cuerpo y en la base de la cola. Junto con el ojo, crean el efecto visual de tres puntos, motivo por el que también se conoce como gurami de tres puntos.

Las largas aletas ventrales, transformadas en finos filamentos, funcionan como órganos táctiles con los que explora el entorno y localiza obstáculos o alimento incluso en aguas poco transparentes.

Los ejemplares adultos suelen alcanzar entre 12 y 15 centímetros, aunque su tamaño dependerá del espacio disponible y de la calidad de los cuidados.

 

¿Cómo diferenciar machos y hembras?

El dimorfismo sexual resulta relativamente sencillo cuando los peces alcanzan la edad adulta.

  • Los machos presentan una aleta dorsal más larga y terminada en punta, además de colores más vivos, especialmente durante la época reproductiva.
  • Las hembras, por el contrario, muestran una dorsal más redondeada y un abdomen algo más voluminoso cuando están listas para el desove.

 

El acuario ideal

Aunque es una especie resistente, el gurami azul necesita unas condiciones adecuadas para mostrar todo su potencial.

Se recomienda mantenerlo en acuarios de al menos 100 litros, con abundante vegetación, zonas donde refugiarse y espacios despejados para nadar.

Las plantas flotantes ayudan a recrear su hábitat natural y proporcionan seguridad, especialmente durante la reproducción.

Los parámetros del agua más recomendables son:

  • Temperatura entre 24 y 28 °C.
  • pH entre 6,5 y 7,5.
  • Agua limpia y bien filtrada.
  • Corriente suave.

Como necesita acceder a la superficie para respirar, es importante que el acuario disponga de suficiente espacio libre y permanezca correctamente tapado para evitar saltos.

 

Guramii azul - Foto propiedad de: Aradra P - Pexels

 

 

Alimentación variada

El gurami azul es un pez omnívoro con un apetito bastante amplio.

En cautividad acepta sin problemas escamas, gránulos y alimentos específicos para peces tropicales, aunque conviene complementar su dieta con alimento vivo o congelado, como artemia, larvas de mosquito o dafnias.

También agradece pequeños aportes vegetales, como espinaca o calabacín cocido, que enriquecen su alimentación.

Una dieta variada favorece una mejor coloración, fortalece el sistema inmunitario y mejora la condición física del pez.

 

Un compañero tranquilo… con carácter

En términos generales, el gurami azul convive bien con otras especies pacíficas de tamaño similar.

Sin embargo, los machos pueden desarrollar un comportamiento territorial frente a otros guramis, especialmente durante la reproducción o cuando el espacio disponible es reducido.

Por este motivo suele recomendarse mantener un único macho acompañado de una o varias hembras, salvo que el acuario sea lo suficientemente grande como para permitir la formación de territorios.

Entre los compañeros más adecuados se encuentran las corydoras, los platys, los mollys, los barbos tranquilos o diversas especies de tetras de tamaño medio.

 

Un padre ejemplar

Uno de los aspectos más sorprendentes del gurami azul es su comportamiento reproductivo.

Cuando llega la época del desove, el macho construye cuidadosamente un nido de burbujas en la superficie del agua, utilizando saliva y pequeños fragmentos de plantas flotantes.

Tras el apareamiento, recoge uno a uno los huevos fecundados y los deposita en el nido, donde permanecerán protegidos hasta la eclosión.

Durante varios días vigila constantemente la puesta, repara el nido cuando es necesario y devuelve a los alevines cualquier cría que caiga fuera de él, demostrando un comportamiento paternal poco habitual entre los peces de agua dulce.

 

Variedades muy populares

La selección realizada durante décadas por criadores ha dado lugar a diferentes variedades ornamentales, todas pertenecientes a la misma especie.

Entre las más conocidas destacan:

  • Gurami azul.
  • Gurami opalino.
  • Gurami dorado.
  • Gurami mármol.
  • Gurami Cosby.

Aunque presentan diferencias en la coloración, sus necesidades de mantenimiento son prácticamente idénticas.

 

Un pez ideal para quienes empiezan en la acuariofilia

El gurami azul reúne muchas de las cualidades que buscan los aficionados: es resistente, relativamente fácil de cuidar, atractivo y posee un comportamiento muy interesante.

Con una alimentación equilibrada, un acuario espacioso y una buena calidad del agua, puede vivir entre cinco y siete años, convirtiéndose en uno de los habitantes más longevos y llamativos del acuario.

Su capacidad para respirar aire, la curiosidad con la que explora su entorno y el espectacular cuidado que presta a su descendencia hacen del gurami azul mucho más que un pez bonito. Es una especie que permite descubrir algunos de los comportamientos más fascinantes del mundo de la acuariofilia.

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