Autor: Elacuarista                                  Web: www.elacuarista.com

 

Dentro de los Ciprinodontiformes o “killis”, un lugar preferencial es ocupado por el Género Nothobranchius .

Notobranchius kayun.

La mayoría de las especies están distribuidas a lo largo de la costa oriental de África, o sea sobre el Océano Índico. Pocas son las especies que han sido localizadas fuera de esta zona, pero sin duda nuevos relevamientos darán resultados, del mismo modo que ocurre con los Ciprinodontiformes americanos.

 

Ambiente, comportamiento y reproducción

Del mismo modo que ocurre con otros killies, conocer las generalidades del ambiente natural nos permitirán tener éxito en el mantenimiento y reproducción de estos peces. Sabemos que si los peces viven en zonas muy próximas a las costas marinas, el viento arrastra la bruma marina aportando una proporción de sal al agua de los charcos donde viven las diferentes especies de Nothobranchius . En la medida que el hábitat se aleja de las costas, la cantidad de sal disminuye hasta desaparecer por completo en las especies que habitan en el interior del territorio. A fin de no fatigar al lector con descripciones individuales, publicamos un mapa con las localizaciones, un cuadro de especies con ciertos datos básicos y los patrones de comportamiento generales del Género, todo esto en la siguiente página sobre Nothobranchius .

Ambiente

La fisonomía del ambiente sufre radicales modificaciones entre una y otra época del año. Tengamos presente que la zona costera oriental, entre el Ecuador y el Trópico de Capricornio, posee una franja selvática que separa el mar de la sabana. Entre esa franja y el mar se ubican planicies bajas, colinas y llanuras. Estas últimas son zonas que en verano se presentan como semidesérticas, carentes de vegetación (o con muy poca), con depresiones del terreno y erosiones propias de los cauces de agua formados por las lluvias que conducen a lagos o charcos estacionales. Ese es el ámbito geográfico donde muchos Nothobranchius desarrollan su ciclo vital. Llegada la temporada de lluvias todo cambia, renace la vida vegetal, los charcos y pequeños lagos se colman de agua y desbordan en busca de los declives que irán llevando el excedente de agua hacia el mar o hacia los ríos, lagos o arroyos interiores. Las depresiones del terreno absorben agua hasta saturarse, hecho que permitirá mantener el agua estancada y la humedad del suelo unos cuantos meses. En algunas zonas las temporadas de lluvias son muy cortas y la temperatura no desciende por debajo de los 25º C.

Comportamiento

Una vez iniciado el período de lluvias el ciclo de vida se reinicia: crece la vegetación, aparecen aves, insectos y animales diversos y, dentro de algunos charcos, los primeros huevos de Nothobranchius completan su proceso embrionario. La diferencia de temperatura, presión osmótica y humedad, producen el milagro de la vida. Para ese entonces el charco ya se habrá poblado de microorganismos y otros seres acuáticos y larvas de insectos. Cuando el primer Nothobranchius nace tiene a su disposición –casi siempre- el alimento que necesita para desarrollarse. Y ese proceso debe ser necesariamente acelerado, ya que el tiempo que el agua tardará en evaporarse dependerá de la zona, pero pocas veces supera los ocho meses. En ese tiempo debe crecer, asegurar la continuidad de la especie y morir.
Necesariamente no puede andarse con vueltas. Eso lo obliga a comportamientos diferentes, según la etapa de su vida. De jóvenes se toleran y siempre que abunde el alimento no habrá problemas. En la medida que el reloj biológico avanza, se tornan más agresivos en defensa de sus espacios vitales y finalmente cuando la evaporación comienza a hacerse sentir, se modifica la composición del agua y el alimento comienza a faltar, su propia naturaleza lo obliga a asegurar la descendencia. Para ello deberá procurar las hembras, defender su espacio de otros machos y asegurarse que todas sus compañeras depositen cuantos huevos lleven en sus ovarios. Por esa razón deberán mantenerse en acuarios de reproducción al menos dos o tres hembras por cada macho y nunca colocar dos machos de una misma especie en acuarios pequeños (excepto que sean muy jóvenes).

Reproducción

Los Nothobranchius son desovadores de fondo. A diferencia deAphyosemion que desova sin enterrar los huevos, este Género deposita los huevos enterrados hasta 3 cm. Por lo tanto se debe contar con un sustrato de puesta. Según las diferentes experiencias personales, se pueden utilizar diversos materiales para el sustrato: desde turba molida hasta carbón de granulado fino. El autor sugiere un método que facilita recolectar los huevos y que ha utilizado con bastante éxito durante muchos años. Se utiliza arena de río fina (la que se utiliza en albañilería). Esa arena se coloca en un colador de leche de malla muy fina y se lava bajo un chorro de agua. El agua del lavado debe caer dentro de un recipiente (preferentemente plástico). Junto con el agua del lavado irán pasando los granos de arena más finitos que atravesaron el colador. La arena que queda en el colador se descarta y la que quedó en el recipiente se lava reiteradamente bajo agua corriente, incluso puede ser desinfectada utilizando unas gotas de solución de cloro (lavandina, o lejía). Luego de la desinfección se vuelve a enjuagar. Para el desove se colocan 3-4 cm. de esa arena en un pote de vidrio o plástico de 4 a 5 cm. de profundidad y entre 8 y 10 cm de diámetro. El diámetro del pote estará en relación al tamaño de la especie. Los peces de mayor porte se sumergen un poco más y utilizan un diámetro mayor. El pote se introduce en el acuario de reproducción antes de colocar los peces. Una vez producido el desove se retira el pote, se cuela la arena del mismo modo y con el mismo colador y en el colador sólo quedarán los huevos, bastante más grandes que los granos de arena. La arena será colectada, lavada y se puede volver a utilizar sin problemas para otros desoves. Al sifonear el suelo del acuario de cría, también se debe colar el agua, ya que algunos huevos pueden haberse escapado del pote durante el revuelo del desove. El tamaño del acuario a utilizar deberá permitir la incorporación, además del o los potes que contienen el sustrato para desove, algunos espacios con plantas y algún tronco o roca para que se oculten las hembras si lo desean. Por experiencia se recomienda tapar bien el acuario. No son tan saltarines como Aphyosemion pero suelen darnos desagradables sorpresas.