Autor: Antonia Villalba

galgo_espanyol[1]

Estándar Oficial FCI n. 285

Fecha de publicación del estándar original válido: 26-Mayo-1982.

Origen.

España.

Utilización

Perro de caza de liebres a la carrera, en rápida persecución y guiándose a   la vista. Igualmente ha sido empleado y puede acosar otras piezas de pelo como   conejos, zorros e incluso jabalíes; pero la primordial utilización de la raza   ha sido y es la caza de liebres a la carrera.

Clasificación

Grupo X: lebreles. Sección 3: lebreles con pelo corto. Sin prueba de trabajo.

Breve resumen histórico

El galgo español era conocido ya en la Edad Antigua por los romanos, aunque   hemos de suponer que su llegada e implantación en la Península sea muy anterior.   Descendiente de los antiguos lebreles asiáticos, se ha adaptado a nuestras diferentes   zonas de estepas y llanuras. Se ha exportado en grandes cantidades a otros países   como Irlanda e Inglaterra, durante los siglos XVI, XVII y XVIII, siendo nuestro   galgo español las similitudes propias de la raza que le sirvió de base antes   de su posterior selección y aclimatación. Cabe destacar, entre las numerosas   citas de autores clásicos, aquella del arcipreste de Hita que dice: “A la liebre   que sale, luego, le echa la galga”, demostrando así la principal y ancestral   función de la raza.

Apariencia general

Perro Lebrel de buen tamaño, eumétrico, subconvexo, sublonguilíneo y dolicocéfalo.   De esqueleto compacto, cabeza larga y estrecha, tórax de amplia capacidad, vientre   muy retraído, y cola muy larga. Tren trasero bien aplomado y musculado. Pelo   fino y corto o duro y semilargo.

Temperamento y comportamiento

De carácter serio y retraído; en ocasiones aunque en la caza demuestra una   gran energía y vivacidad.

Proporciones importantes

Estructura sublonguilínea; diámetro longitudinal brevemente superior a la   alzada a la cruz. Deben buscarse la proporcionalidad y la armonía funcional,   tanto en estática como en movimiento

Cabeza

Descripción en conjunto: proporcionada con el resto del cuerpo, larga, enjuta   y seca. La relación cráneo-hocico es 5/6; longitud del cráneo 5, longitud del   hocico 6. Líneas cráneo-faciales divergentes. El conjunto cráneo-hocico visto   desde arriba a de ser muy alargado y uniforme; con hocico largo, estrecho.

Region craneal :

  • Trufa: pequeña, húmeda y de mucosas negras.
  • Hocico: largo, de perfil subconvexo, con ligero acarneramiento del borde     superior hacia la trufa. Caña nasal estrecha. –
  • Labios: muy juntos. El superior cubrirá justamente al inferior. El inferior     no presentará comisura labial marcada. Finos, tensos y de mucosas oscuras.
  • Dientes: fuertes, blancos y sanos. Mordida en tijera. Caninos muy desarrollados.     Existen todos los premolares.
  • Ojos: pequeños, oblicuos, almendrados; preferiblemente oscuros, de color     avellana. De mirada tranquila, dulce y reservada. – Párpados: de piel fina     mucosas oscuras. Muy pegados al globo ocular.
  • Orejas: de ancha base, triangulares, carnosas en su primer tercio y más     delgadas y finas hacia el final que será en punta redonda. De implantación     alta. En atención semi erectas en su primer tercio con las puntas dobladas     hacia los laterales. En reposo en rosa pegadas al cráneo. Ejerciendo tracción     llegarán muy próximas a la comisura de ambos labios.
  • Cuello. Largo, de sección ovalada, plano, esbelto, fuerte y flexible. Estrecho     en la parte de la cabeza, continuando con ligero ensanchamiento hacia el tronco.     Borde superior ligeramente cóncavo. Borde inferior casi recto con ligera convexidad     central.

Cuerpo

  • Visto de conjunto: rectangular, fuerte y flexible. De pecho ampliamente     desarrollado, vientre muy recogido; dando sensación de fortaleza, agilidad     y resistencia. – Línea superior: con ligera concavidad sobre el dorso y convexidad     sobre el lomo. Sin interrupciones bruscas y sin oscilaciones durante el movimiento,     dando sensación de gran elasticidad.
  • Cruz: simplemente marcada.
  • Dorso: recto, largo y bien definido. Las costillas con amplios espacios     intercostales y aplanadas. El costillar ha de ser bien visible y marcado.     El perímetro torácico será ligeramente superior a la alzada a la cruz.
  • Lomo: largo, fuerte, no muy ancho y de borde superior arqueado con compacta     y larga musculatura, dando sensación de elasticidad y fortaleza. La altura     del lomo en su parte central puede sobrepasar la alzada a la cruz.
  • Grupa: larga, poderosa y en pupitre. Su inclinación es superior a los 45º      con respecto a la línea horizontal.
  • Pecho: poderoso, aunque no muy ancho; profundo sin alcanzar el codo y muy     largo hasta las costillas flotantes. Punta del esternón marcada.
  • Vientre y flancos: vientre bruscamente recogido desde el esternón; agalgado.     Ijares cortos y secos; flancos bien desarrollados.
  • Cola. De nacimiento fuerte e inserción baja, discurre pegada entre piernas     afinándose progresivamente hasta terminar en punta muy fina. Flexible y muy     larga; sobrepasa ampliamente el corvejón. En reposo caída en forma de hoz     con gancho final muy acusado y lateralmente inclinado. Remetida entre piernas     con gancho final que casi roza el suelo por delante de los miembros posteriores;     es una de las posturas que más tipicidad confieren a la raza.

Extremidades delanteras.

  • Vista de conjunto: perfectamente aplomadas, finas, rectas y paralelas,     metacarpos cortos y finos y pies de liebre.
  • Espalda: seca, corta e inclinada. La escápula, ha de ser sensiblemente más     corta que el brazo.
  • Brazo: largo, de mayor longitud que la escápula, muy musculado, con codos     libres aunque pegados al tronco.
  • Antebrazo: muy largo; huesos bien definidos, con tendones bien marcados,     rectos y paralelos. Almohadillas carpianas muy desarrolladas.
  • Metacarpo: ligeramente inclinado, fino y corto.
  • Pies: de liebre. Dedos apretados y altos. Falanges fuertes y largas. Tubérculos     y almohadillas duros y de buen desarrolladas.
  • Angulaciones: angulo escápulo-humeral: 110º. Angulo húmero-radial: 130º.

Extremidades traseras

  • Vista de conjunto: potentes, huesos bien definidos, musculosos de musculatura     larga y bien desarrollada. Perfectamente aplomadas y de correctas angulaciones.     Corvejones bien marcados; metatarsos cortos y perpendiculares al suelo; pies     de liebre con dedos altos. Dan sensación de potencia y agilidad en el impulso.      – Muslos: muy fuertes, largos, musculados y tensos. El fémur lo más perpendicular     posible. Vistos desde atrás presentarán una musculatura muy marcada a simple     vista; larga, plana y potente, su longitud es 3/4 de la de la pierna.
  • Pierna: muy larga, de hueso marcado y fino. Musculada en su parte superior;     menos en la zona inferior, con clara apreciación de venas y tendones. – Corvejones:     bien marcados con nítida apreciación del tendón que estará muy desarrollado.
  • Metatarso: fino, corto y perpendicular al suelo.
  • Pies: de liebre, al igual que en los miembros anteriores.
  • Angulaciones: angulo femoro-tibial: 130º. Angulo del corvejón: superior     a los 140º.

Movimiento.

El movimiento típico es naturalmente el galope. El trote ha de ser largo, rasante   a tierra, elástico y potente. Sin tendencia a la lateralidad y sin ambladura.

Piel.

Muy pegada al cuerpo en todas sus zonas, fuerte y flexible; de color rosado.   Las mucosas han de ser oscuras.

Pelaje

Pelo: tupido, muy fino, corto, liso; repartido por todo el cuerpo hasta los   espacios interdigitales. Ligeramente más largo en la parte posterior de los   muslos.

La variedad de pelo duro semilargo presenta mayor aspereza y longitud de pelo,   que puede ser variable; aunque siempre repartido uniformemente por todo el cuerpo   llega a presentar una barba y bigotes en la cara, sobrecejas y tupe en la cabeza.   Color: indeterminado. Se consideran como colores más típicos y por orden de   preferencia los siguientes: Barcinos y atigrados más o menos oscuros y de buenas   pigmentaciones. Negros. Barquillos oscuros y claros. Tostados. Canelas. Amarillos.   Rojos. Blancos. Berrendos y píos.

Tamaño

Alzada a la cruz: machos de 62 a 70 cm. Hembras de 60 a 68 cm. Se admite sobre   la alzada un margen de 2 cm para ejemplares de proporciones excelentes.

Faltas

Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta   y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación al estándar.

Faltas leves:

  • Cabeza ligeramente ancha o poco cincelada.
  • Perfil del hocico recto, hocico puntiagudo.
  • Parietales acusados.
  • Ausencia de algún premolar.
  • Mordida de pinza.
  • Cola ligeramente corta, sobrepasando pobremente el corvejón.
  • Cicatrices, heridas y excoriaciones durante la temporada de caza.

Faltas graves:

  • Cabeza grande.
  • Cráneo excesivamente ancho y hocico puntiagudo.
  • Depresión naso-frontal muy marcada.
  • Ejes cráneo-faciales paralelos.
  • Belfos y papada marcada.
  • Prognatismo superior moderado.
  • Ausencia de canicas no debidos a traumatismos.
  • Ojos claros, redondos, saltones o prominentes.
  • Ectropión, entropión.
  • Orejas cortas, erectas o pequeñas.
  • Cuello corto y redondo.
  • Línea dorsolumbar ensillada.
  • Alzada al riñón inferior a la alzada a la cruz.
  • Grupa corta, redonda o poco inclinada.
  • Perímetro torácico escaso.
  • Costillas en tonel.
  • Flancos cortos.
  • Musculatura muy globulosa, redonda y poco alargada.
  • Aplomos incorrectos, dedos separados, corvejones de vaca.
  • Almohadillas plantares débiles.
  • Cola y orejas amputadas.
  • Aspecto de línea fuerte, pesada o poco flexibles.
  • Carácter desequilibrado.

Faltas eliminatorias:

  • Ausencia de tipicidad.
  • Nariz partida.
  • Prognatismo o enognatismo.
  • Monórquidos o criptórquidos.
  • Albinismo.
  • Línea dorso-lumbar muy ancha, plana y recta.
  • Pecho que sobrepase ampliamente el codo.
  • Cualquier otro sigo de tipicidad que recuerden o indiquen mestizaje.