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Nombre Común: Degú

Nombre Científico: Octodon degus

Orden : roedores

 

Suborden : caviomorfos (como las cobayas)

 

El degú es una mascota recién introducida en el mundo de los animales de compañía como los conejillos de Indias o los hámsters, que son más corrientes.

Origen

Los degús se encuentran en la parte central de Chile, en el sur del   Perú, pasando por la parte andina donde se puede verlos hasta 2 500 metros de altitud aproximadamente. Viven en lugares tan variados como las llanuras, las montañas,la sabana, y los pantanos. No viven en las regiones donde las lluvias son demasiado frecuentes. Viven en grupos de cinco a diez miembros y se alimentan de semillas y hierba que almacenan bajo las peñas y en sus madrigueras. Además, se los considera como dañinos porque destrozan los cultivos.Viven en gran parte en galerías subterráneas con varias entradas.   Cada grupo tiene varias madrigueras. Amontonan pilas de tierra cerca de las entradas, con madera, piedras, también plantas. Parece que el tamaño de estos montones determina el estatuto de cada individuo dentro del grupo. Fueron importados de los Estados Unidos para estudiar la Diabetes. Así, todos los degús de los Estados Unidos son descendientes de un grupo de una decena de degús importados para esta ocasión. Los degús franceses, y por supuesto los españoles, son descendientes de los degús americanos que les han transmitido su patrimonio genético y las enfermedades que provienen de este patrimonio.

Morfología

¡CUIDADO ! Nunca cojas al degú por el rabo. Puede desprenderse  si se sienten amenazados, y no crece de nuevo. También, suelen pararse sobre sus cuatro traseros para ver mejor, como los jerbos.

Tienen las orejas bastante grandes, y el morro algo corto. Muchas de las características  del degú son las mismas que distinguen a los roedores de los demás mamíferos. Su cabeza se parece a la de una ardilla y su cuerpo al de un ratón, más redondo, con un rabo peludo con un mechón al final. Los roedores se distinguen todos por la disposición de los   dientes que les permite roer. Hay un par de dientes frontales en la mandíbula superior, y el correspondiente en la mandíbula inferior. Estos dientes crecen continuamente durante toda la vida del degú, y de cada roedor. Estos dientes se mantienen de una longitud uniforme gracias al desgaste de las puntas, debido al uso diario. Como estos dientes trabajan uno contra otro, si   uno se cae o se pierde, el otro no se desgastará como debe y al crecer descontroladamente, causará graves lesiones al animal. Los degús pueden medir hasta 18 centímetros (desde la nariz hasta la base del rabo) y pesan hasta 300 gramos. Suelen tener su tamaño adulto a los 5 meses. Las hembras suelen ser más pequeñas que los machos. Tienen el pelaje marrón, teñido de negro sobre el lomo y marrón crema   sobre el vientre. Sus patas tienen 5 dedos del pie con garras, que roen para   que no crezcan. Tienen los dientes de un color que va del amarillo al naranja. Si son blancos, quiere decir que están en mala salud y no van a vivir mucho tiempo. Pueden vivir, en cautividad, hasta los 8 años, según sus condiciones   de vida y su alimentación. Su cuerpo tiene una temperatura de 37,5 ° C, y es necesario que tengan una temperatura de 20 grados aproximadamente, en el lugar donde viven , porque una temperatura más elevada puede matarlos.

Comportamiento

Degús

Los degús pueden ser animales muy dóciles pero, para esto, es preferible adoptar cachorros si queremos amansarlos de verdad. Una de las características de los degús es que muerden en muy pocas ocasiones, y sólo cuando tienen miedo. No son animales solitarios, sino comunitarios, por eso suelen vivir en grupos. Si no, pueden volverse depresivos y caer enfermos más fácilmente. Pueden quedarse postrados en un rincón, y no hacen nada sino esperar.

El comportamiento de dominación se nota también durante la comida: el dominante comerá primero, prohibiendo a los demás el acceso al recipiente donde se encuentran los alimentos. Después, vendrá el segundo, y el tercero, etc… Podemos poner varios comederos para que cada uno pueda comer al mismo tiempo sin pelea. Así, comerán juntos.

A los degús les encanta descansar los unos unidos a los otros, y suelen cuidarse el pelaje mutuamente. Se limpian las orejas mutuamente, etc… Algunos degús incluso disfrutan enormemente situándose sobre la espalda   y en la nuca de su compañero. Así se dan calor y es un momento muy agradable para ellos

Los degús poseen un repertorio de sonidos muy variado. Ello va desde el murmullo como expresión de satisfacción hasta el arrullo como   señal de toma de contacto entre sí. Si un degú molesta a otro, éste emite un chillido para hacerle comprender que quiere que  le deje tranquilo.

Durante la comida, les gusta derribar todo lo que está en el comedero. También suelen esconder la comida que les damos en un rincón de la jaula, que sea en la casita de madera o en las virutas de madera. Los degús son animales diurnos, duermen sobre todo durante la noche, a pesar de algunas siestas de vez en cuando durante el día.

Alimentación

Degú

Parece que los degús no pueden digerir el azúcar, y que si comen demasiada comida azucarada, pueden volverse diabéticos. Nada lo prueba pero hay que tener cuidado. Como lo dice el refrán : más vale prevenir que curar. Pero, no te debe preocupar darles de vez en cuando pasas o nueces. Les gustan mucho (una vez al mes será bastante).

Para que los degús se mantengan sanos, es necesario proporcionarles una dieta equilibrada. Cada día, puedes darles granulados para degús (Vitakraft es una marca que vende mezclas especiales para ellos. Pero, sería   bien alternar con granulados para cobayas y chinchillas, que son menos ricos en azúcar y grasa), heno a gusto de uno (les gusta mucho y adoran hacerse un nido con ello), alfalfa (cuesta bastante caro pero les gusta mucho también, y para hacerles ilusión, puedes dársela a tu degú como golosina de vez en cuando). También, deben comer verduras, como endibias,  judías, zanahorias, perejil. Las frutas deben darse en pequeña cantidad porque tienen mucho azúcar, como las peras. La manzana no es   demasiado dulce y puedes dársela de vez en cuando (un trozo dos veces   por semana).   Hay que darles también pan duro. Es bueno para sus dientes. Hay que lavar las verduras y frutas, y secarlas, antes de dárselas a los degús   para quitar toda suciedad.

No hay que olvidar el agua fresca. Tienes que poner un bebedero con boquilla (puesto que este tipo es el que menos ensucia si lo mantienes en buenas condiciones) lleno de agua, al alcance del degú para que pueda beber cuando quiera. Es imprescindible cambiar el agua cada dos días para evitar que se ensucie.

Cuidados

Los degús son muy fáciles de cuidar. No deben ser cepillados, ni peinados como las cobayas, porque tienen el pelo corto. ¡ Los degús   no deben bañarse, además no les gusta en absoluto ! Si alguna vez se ensucian exageradamente, para bañarlos tan sólo utilizaremos jabón para bebés muy suave y luego aclararemos bien su pelaje. Después, no sólo será necesario secarlos muy bien con la ayuda de un secador, sino que también deberán permanecer en un entorno seco durante un breve espacio de tiempo puesto que pueden resfriarse con facilidad. Pero, no tendrás por supuesto la oportunidad de hacerlo porque los degús son animales limpios y suelen lavarse entre sí. Sin embargo, para que su pelaje sea brillante, será necesario instalar en su jaula un acuario-bola (o más bien un comedero de barro para perros, que sea bastante pesado para que no puedan volcarlo) lleno de arena para chinchillas. Les gusta mucho revolcarse dentro y además es bueno para el brillo de su pelaje. Encontrarás arena para chinchillas en todas las tiendas de animales donde haya buen surtido.

Reproducción

Degú

Las hembras pueden producir 3 o 4 camadas al año, que suelen ser de unos 4 cachorros, pero pueden variar de uno a 9 cachorrillos, por eso más vale estar seguro antes de aparear dos degús. Además, las hembras pueden acoplarse de nuevo en cuanto han parido, y están aún criando su camada actual. Si no lo hacen en seguida, suelen esperar a que los cachorros   estén destetados.

 

Casi no se nota que una hembra está preñada antes del parto. Se suele notar un mes antes del parto. Si tu hembra está preñada, evita tocarle el vientre ya que puede hacer un aborto natural fácilmente, lo que puede matarla. Durante el   parto, las hembras beben mucha agua y preparan su nido. Puedes ayudarla dándole algodón, papel, pañuelos, para hacer su nido, y sería una buena idea hacer otro nido para los demás.

Los cachorros suelen nacer al amanecer, y la madre puede tardar 45 minutos para liberar la cría. Las otras hembras la ayudarán y tendrán   una función de parteras. Los cachorrillos pueden nacer con los ojos abiertos y su pelaje (a veces poco poblado) crece rápidamente, en algunas horas. La madre les cría (tiene 8 mamas) acostándose sobre ellos. No   tengas miedo, no corre peligro de aplastarlos. No dejes la rueda en la jaula   en este momento, ya que podría herirlos. Los cachorros suelen empezar a corretear por ahí y comer alimentos sólidos al cabo de algunos días. No es necesario quitar al padre de la jaula a la hora de nacer puesto que ayuda a la madre para educar a los cachorros. Sin embargo, no te fíes ya que pueden acoplarse de nuevo en seguida después del nacimiento, por eso   es preferible separarlos durante los dos días que siguen el nacimiento. También ocurre que el padre sea celoso y ataque a los cachorros. Entonces, será preciso sacarlo de la jaula. Los cachorros están destetados al cabo de 5 semanas pero puedes esperar una semana más sin peligro. Ten cuidado con el padre que podría preñar a las crías hembras si las dejas durante demasiado tiempo con él. Además, al cabo de 4 semanas, el padre corre peligro de pelearse con los cachorros machos, entonces más vale ponerlo en otra   jaula.

Podrás coger a las crías en tus manos cuando cumplan una semana con toda seguridad, teniendo cuidado con no hacerles daño. Sin embargo, será necesario que la madre esté acostumbrada a tu olor, para que no rechace a sus crías después (nunca oí hablar de tal caso pero más vale ser prudente).

Enfermedades

Los roedores en general suelen ser animales muy resistentes. Una dieta bien equilibrada es sumamente importante. Una dieta muy variada, que les dé   a los degús la oportunidad de conseguir los aminoácidos que necesitan, es el mejor modo de ayudarlos a combatir las enfermedades. Un degú será mucho más resistente a las enfermedades que uno que esté mal nutrido.Una   jaula limpia es otro modo de prevenir las enfermedades puesto que no será un lugar de cultivo para bacterias que las puedan causar. Los degús no resisten demasiado bien los bruscos cambios de temperatura; por esta razón, es importante tratar de mantenerlos donde la temperatura sea estable y no exponerlos a las corrientes de aire.

Los degús están expuestos a desórdenes digestivos : los alimentos demasiado ricos en grasas y azúcar no son buenos para ellos, y la falta de fibras también les causará problemas.

Como ya lo he dicho, los degús pueden volverse diabéticos si comen demasiada comida azucarada. Las grasas en gran cantidad pueden provocar enfermedades del hígado. Si se da a un degú demasiadas verduras blandas, le puede causar diarrea.

Los degús son sensibles de la boca. Hay que evitar las infecciones. Es imprescindible proporcionarles objetos para roer (piedras, palitos de madera, etc…), para evitar que sus dientes crezcan demasiado y estropeen su mandíbula.

La vitamina C, que se encuentra en el heno, y los alimentos para cobayas, son   un buen complemento para dientes sanos.   Ocurre a veces que tu degú se haga daño, lo que puede ocasionar heridas. Dichas heridas suelen curarse en algunos días. Por eso, no hay   que inquietarse. Si la herida es demasiado profunda, más vale ir al veterinario para asegurarse de que la herida no se infecte. Si tu degú se rompe un miembro, no podrás hacer nada. La herida tardará un mes en curarse.

 

Si, a pesar de toda esta prevención, tu degú enferma, te resultará bastante fácil notarlo por su comportamiento. Normalmente, los degús son muy activos y están siempre alerta, respondiendo con curiosidad a las cosas que los rodean. Su pelaje estará brillante y suave, y los ojos deben ser transparentes y brillantes. La ausencia de cualquiera de estos signos   en cualquier momento puede indicar que el degú no está sano. Una respuesta letárgica ante la presentación de algo nuevo en su entorno   podría indicar que está enfermo. La pérdida de apetito es otra buena indicación de una posible enfermedad. Otras enfermedades, como las descritas anteriormente, por ejemplo los resfriados o la diarrea, son   fácilmente indentificables.