Descubren un nuevo marsupial carnívoro en Australia: un diminuto depredador que ha permanecido oculto durante décadas

Planigale petrophila - Foto propiedad de: Facultad de Biología y Ciencias Ambientales de la QUT

Australia vuelve a demostrar que aún guarda secretos para la ciencia. Un equipo internacional de investigadores ha identificado una nueva especie de marsupial carnívoro de tamaño diminuto que había permanecido oculta entre las escarpadas formaciones rocosas del Parque Nacional Kakadu, en el norte del país. El animal, bautizado como Planigale petrophila, pesa apenas unos gramos, pero es un cazador extraordinariamente eficaz y representa uno de los descubrimientos más interesantes de los últimos años en el estudio de los mamíferos australianos.

El hallazgo pone de manifiesto que incluso en regiones ampliamente exploradas todavía existen especies desconocidas y que las nuevas técnicas de análisis genético continúan revolucionando el conocimiento de la biodiversidad mundial.

 

Uno de los marsupiales más pequeños del planeta

Los planígales son pequeños marsupiales pertenecientes a la familia de los dasiúridos, un grupo que también incluye animales tan conocidos como el demonio de Tasmania, los quoles o los antechinus. Aunque todos comparten un origen evolutivo común, presentan tamaños y hábitos muy diferentes.

En el caso de Planigale petrophila, su cuerpo apenas alcanza unos centímetros de longitud y su peso es tan reducido que equivale aproximadamente al de dos cucharadas de azúcar. Sin embargo, su pequeño tamaño no le impide convertirse en un eficiente depredador nocturno.

Cada noche abandona su refugio para capturar insectos, arañas, larvas y otros pequeños invertebrados, desempeñando un importante papel en el control natural de estas poblaciones.

 

Un especialista en vivir entre las rocas

A diferencia de otros marsupiales que habitan bosques o zonas de matorral, esta nueva especie parece estar estrechamente ligada a los afloramientos de arenisca del Parque Nacional Kakadu.

Su cuerpo es extremadamente aplanado, una característica que le permite deslizarse por estrechas grietas donde encuentra refugio frente a los depredadores y acceso a numerosas presas.

Precisamente esta adaptación ha inspirado su nombre científico. El término petrophila significa «amante de las rocas», haciendo referencia al entorno en el que vive y donde probablemente ha evolucionado durante miles de años prácticamente aislado.

 

Un descubrimiento que comenzó en los museos

Lo más sorprendente de esta historia es que el nuevo marsupial no fue encontrado durante una expedición reciente, sino gracias al estudio de ejemplares que llevaban años conservados en colecciones científicas.

Durante décadas, estos pequeños animales habían sido clasificados como otra especie muy similar. Sin embargo, un análisis detallado de su ADN, junto con el estudio de la forma del cráneo, la cola, la dentición y otras características anatómicas, permitió demostrar que se trataba de una especie completamente distinta.

Este trabajo también ha permitido reorganizar parte del género Planigale, corrigiendo errores de clasificación que habían pasado desapercibidos durante muchos años.

El descubrimiento demuestra la enorme importancia que tienen las colecciones zoológicas de museos y universidades, donde todavía pueden encontrarse especies desconocidas esperando ser identificadas correctamente.

 

Muy pequeño, pero un depredador formidable

Aunque su aspecto pueda parecer frágil, este marsupial es un auténtico cazador.

Su metabolismo es muy elevado, por lo que necesita alimentarse con frecuencia para mantener su actividad. Gracias a su rapidez y a sus afilados dientes puede capturar presas que, proporcionalmente, representan un importante desafío para un animal de su tamaño.

Al alimentarse de insectos y otros pequeños invertebrados contribuye al equilibrio del ecosistema, ayudando a controlar sus poblaciones de forma completamente natural.

Este tipo de depredadores desempeñan un papel esencial en la cadena alimentaria, aunque muchas veces pasen desapercibidos debido a su reducido tamaño.

 

Solo se conocen tres ejemplares

Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la escasa información disponible sobre esta especie.

Hasta el momento únicamente se conocen tres ejemplares procedentes de una zona muy concreta del Parque Nacional Kakadu. Además, no existen registros recientes que permitan confirmar si sus poblaciones permanecen estables o si, por el contrario, han disminuido con el paso del tiempo.

La ausencia de nuevos avistamientos no significa necesariamente que el animal sea extremadamente raro, ya que su reducido tamaño, sus hábitos nocturnos y el difícil acceso a su hábitat hacen que resulte muy complicado localizarlo.

Aun así, los científicos consideran prioritario realizar nuevas campañas de investigación para conocer mejor su distribución y estimar el número real de individuos.

 

Las amenazas de los pequeños mamíferos australianos

Australia alberga una de las mayores concentraciones de marsupiales del mundo, pero también es uno de los países donde más especies de pequeños mamíferos han desaparecido durante los últimos dos siglos.

Los incendios forestales cada vez más intensos, la fragmentación del hábitat, las especies invasoras como los gatos asilvestrados y los zorros, así como los efectos del cambio climático, representan algunos de los principales riesgos para muchas especies de pequeño tamaño.

En animales tan especializados como Planigale petrophila, cuya distribución parece limitarse a un entorno muy concreto, cualquier alteración del hábitat podría tener consecuencias importantes para su supervivencia.

Por ello, los investigadores consideran fundamental conocer primero el estado real de sus poblaciones antes de evaluar oficialmente su grado de amenaza.

 

La biodiversidad aún guarda muchas sorpresas

El descubrimiento de Planigale petrophila demuestra que todavía existen mamíferos por descubrir incluso en países con una larga tradición científica como Australia.

Las modernas técnicas de secuenciación genética, unidas al estudio de colecciones zoológicas históricas, están permitiendo identificar especies que durante décadas permanecieron ocultas bajo un mismo nombre científico.

Cada nueva especie descrita amplía el conocimiento sobre la evolución de la fauna y proporciona información esencial para diseñar estrategias de conservación más eficaces.

En un momento en el que la pérdida de biodiversidad preocupa a científicos de todo el mundo, este pequeño marsupial recuerda que aún quedan muchas piezas por descubrir en el complejo puzle de la naturaleza y que proteger los ecosistemas es la mejor garantía para evitar que especies desconocidas desaparezcan antes incluso de que lleguemos a conocerlas.

Fuente: Facultad de Biología y Ciencias Ambientales de la QUT 

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