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Los perros también están sujetos al posible padecimiento de alteraciones “psicológicas”; son los problemas de comportamiento.

El primer y fundamental punto para evitar la inestabilidad comportamental es que el cachorro esté el tiempo suficiente con su madre y hermanos de camada (entre treinta y cuarenta y cinco días).

Posteriormente debe relacionarse con el ser humano; debe interaccionar con el ser vivo con el que compartirá el resto de sus días… si retrasamos este contacto, también pueden aparecer problemas.

Una vez que el animal llega al hogar debemos preocuparnos porque conozca su entorno: la calle, los ruidos de los coches, otros perros, otras gentes… si no les introducimos en su nuevo hábitat, presentaran miedos y actitudes extrañas por falta de conocimiento.

La soledad en el hogar también es una de las principales causas de problemas: la ansiedad por separación es una de las patologías de comportamiento más habituales en nuestros días; el perro se queda solo muchas horas, “no tiene claro” que su dueño vaya a volver “… y se estresa… Cuando el propietario sale por la puerta, el animal se pone muy nervioso pudiendo orinarse, defecar, romper el mobiliario… Estas manifestaciones debidas al estrés se producen entre los diez y los veinte minutos tras la salida del propietario; posteriormente el animal se tranquiliza y no sigue su “labor destructiva”.

Los perros de trabajo (explosivos, rescate, lazarillos…) también pueden sufrir estrés… ellos quieren realizar correctamente su función, les gusta que el trabajo que les ha encomendado su jefe esté bien hecho… esto puede provocarles estrés, “ansiedad”…

Estos animales necesitan una alimentación especial que cubra los grandes gastos que les provoca su estresante actividad y también requieren descansos muy concretos y muchos cuidados para “evitar frustraciones”.

Los animales también lo pasan bastante mal cuando el propietario les “hiperprotege”… si el perro tiene una atención exagerada por parte de su dueño… demandará siempre el mismo tipo de atención y si ello falla… “estrés al canto”. Este problema tienen nombre: Hiperapego.

Muchos propietarios comentan que su perro está deprimido cuando vuelven devacaciones… con lo que ya hemos comentado podemos entenderlo: el animal ha disfrutado durante la época estival de muchas horas junto a sus dueños, ha sido cuidado con más cariño, ha jugado más… a la vuelta de vacaciones vuelve a quedarse más horas solo, juega menos, disfruta de menos tiempo de paseo… ¿cómo no va ha deprimirse?.

No existen razas especialmente predispuestas a estos problemas… generalmente es el tipo de trato que reciban por parte de su dueño y el tipo de socialización que recibió en su tierna infancia lo que marca la posibilidad de aparición de problemas de comportamiento… En general podíamos decir que las razas “más de compañía”, las “más pequeñas”… suelen tener más papeletas… pero por culpa del propietario.

Es fundamental que ante cualquier cambio de comportamiento se acuda al veterinariopara descartar la existencia de alguna patología… muchos animales expresan su dolor o sus molestias por una negativa a pasear o jugar, se hacen sedentarios, gruñen o nos muerden cuando intentamos moverlos…

Asimismo, es importante descartar la existencia de alguna enfermedad antes de poner al animal en manos de educadores o especialistas en comportamiento.

 

Autor: Mascoteros                                                 Web: www.mascoteros.es