Muchas veces las cirugías en perros y gatos que se realizan se pueden programar con un tiempo determinado y el dueño puede ir previniendo ciertas situaciones que se pueden dar luego de una cirugía.

Pero otras veces, las cirugías se deben realizar de urgencia, por un motivo determinado, y no cuentan los dueños con este tiempo para preparar el postquirúrgico.
Pero… ¿por qué hay que tener cuidados posquirúrgicos?

La cirugía no deja de ser una agresión al organismo, ya sea un hecho simple, o algo complejo, motivo por el cual el animal no se encuentra en las mismas condiciones fisiológicas que un animal que no es operado.

Sumado a esto, hay que considerar otro factor muy importante: la anestesia. Obviamente, para someter a una cirugía al animal hay que anestesiarlo. En este hecho se ven deprimidos muchos mecanismos fisiológicos como regulación de la temperatura sumado a que hay una depresión cardio – respiratoria entre otras cosas.

Por otro lado, también hay que tomar en cuenta el tema de la herida. Según el tipo de cirugía que se realice, nuestra mascota va a tener una herida que hay que curar y cuidar. Muchas veces según de que cirugía se trate, hay que mantener reposo total o parcial, cosa que se complica, por lo tanto, esos cuidados deben ser realizados por la persona que este con el animal después de ser operado.


Qué medidas tomar en un posquirúrgico
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– Abrigar a la mascota.

– No darle de comer ni de beber hasta que no recupere totalmente la conciencia y pueda manejar bien los mecanismos de la deglución (siempre y cuando la cirugía que se haya hecho, permita la ingesta inmediata)

– Mantener lo más tranquilo posible al animal, que no se excite.

– Cobertura de antibióticos y analgesia indicados por el veterinario. 

– Limpieza de la herida con soluciones antisépticas indicadas por el veterinario

– Evitar el lamido de la herida ya que además de contaminación local, genera un retraso en la cicatrización, inflama la herida, para lo que el veterinario le pondrá probablemente un collar isabelino.

– En cirugías que necesiten más reposo, tener en cuenta el control de los paseos. Realizarlos según indicación médica, con correa, despacio, varias veces poco tiempo, no esfuerzos.

– Darle tiempo al animal a que se recupere de la anestesia. Cada individuo es único y por lo tanto toleran la anestesia y la cirugía de una manera particular, por lo que quizás esté más decaído, más dolorido, más susceptible que otro animal.

– Brindarle un ambiente tranquilo para la recuperación, libre de ruidos y luces fuertes que lo molesten.

 


Autor:
Ana Paula Iapichino                                                                     Web: www.foyel.com