Cría del Barbo tigre (Capoeta Tetrazona)

Barbo tigre - Foto propiedad de: Por Photo by Derek Ramsey (Ram-Man)

El barbo tigre (Puntigrus tetrazona) es uno de los peces tropicales de agua dulce más populares en acuariofilia. Su llamativa combinación de bandas negras sobre un cuerpo dorado o anaranjado, su comportamiento activo y su resistencia lo convierten en una excelente elección para aficionados con cierta experiencia.

Además de ser un pez relativamente fácil de mantener, también es una de las especies de ciprínidos que mejor se reproduce en cautividad. Sin embargo, para obtener una puesta abundante y conseguir que los alevines salgan adelante es recomendable utilizar un acuario específico de reproducción y proporcionar unas condiciones de agua adecuadas.

 

Cómo diferenciar machos y hembras

Antes de intentar la reproducción es imprescindible identificar correctamente el sexo de los ejemplares.

Los machos presentan colores mucho más intensos. El naranja del hocico y de las aletas es más vivo y brillante, especialmente cuando están preparados para la reproducción. La aleta dorsal suele mostrar un borde rojizo o anaranjado muy marcado, mientras que las aletas ventrales y anal adquieren un color naranja intenso.

Las hembras, por el contrario, presentan un cuerpo más robusto y redondeado, especialmente cuando están cargadas de huevos. Su coloración suele ser algo más apagada y los bordes de las aletas resultan menos llamativos.

También existen diferencias de comportamiento. Los machos pasan buena parte del día estableciendo jerarquías mediante pequeñas persecuciones y enfrentamientos, mientras que las hembras permanecen más tranquilas y apenas participan en estas disputas.

 

Preparación de los reproductores

Durante una o dos semanas antes de la reproducción conviene alimentar a la pareja con una dieta rica y variada. Los alimentos vivos o congelados, como artemia, larvas de mosquito, dafnias o grindal, ayudan a que las hembras desarrollen una mayor cantidad de huevos y a que los machos alcancen su máximo celo reproductor.

Mantener una alimentación de calidad y realizar pequeños cambios de agua frecuentes suele estimular el inicio de la freza.

 

El acuario de reproducción

Aunque una pareja puede reproducirse en un acuario de unos 15 o 20 litros, cuanto mayor sea el espacio disponible, más estable será la calidad del agua.

El acuario debe contar con unas condiciones similares a las de los arroyos y ríos del sudeste asiático, de donde procede la especie.

Los parámetros recomendados son:

  • Temperatura entre 25 y 27 ºC.
  • pH ligeramente ácido, entre 6,0 y 6,8.
  • Dureza baja, preferiblemente inferior a 5 dGH.
  • Carbonatos (KH) muy bajos.

No es recomendable utilizar grava. Lo ideal es dejar el fondo desnudo e instalar una rejilla separadora para impedir que los adultos puedan alcanzar los huevos, ya que el barbo tigre no presenta ningún cuidado parental y devora tanto los huevos como los alevines recién nacidos.

Como soporte para la puesta pueden utilizarse mopas de desove, musgo de Java (Taxiphyllum barbieri) o plantas de hojas finas donde los huevos puedan quedar protegidos.

Durante esta primera fase es preferible no instalar filtros que generen corriente. Una aireación muy suave será suficiente para mantener el agua oxigenada.

 

El cortejo y la puesta

Una vez introducida la pareja en el acuario de reproducción, el desove suele producirse durante las siguientes 24 horas, normalmente al amanecer.

El macho comienza una intensa persecución de la hembra por todo el acuario hasta conducirla hacia las plantas o la mopa de desove. En ese momento ambos peces se colocan uno junto al otro realizando pequeños movimientos vibratorios mientras liberan simultáneamente huevos y esperma.

Cada puesta puede superar fácilmente los 200 huevos en ejemplares bien alimentados, aunque no todos serán fértiles.

Los huevos son pequeños, ligeramente amarillentos y adhesivos. Algunos permanecen sujetos a las plantas mientras que otros atraviesan la rejilla y caen al fondo.

Una vez finalizada la freza, los reproductores deben retirarse inmediatamente para evitar que se coman la puesta.

 

Incubación de los huevos

Los huevos suelen eclosionar entre las 24 y las 36 horas, dependiendo principalmente de la temperatura del agua.

Durante este periodo es importante mantener una buena oxigenación y evitar cambios bruscos de temperatura o iluminación intensa, ya que pueden favorecer la aparición de hongos.

Muchos criadores añaden unas gotas de azul de metileno o emplean hojas de almendro indio para reducir el riesgo de infecciones fúngicas en los huevos, aunque esto no siempre resulta necesario si la calidad del agua es excelente.

 

Primeros días de los alevines

Tras la eclosión, los alevines permanecen adheridos a las plantas o al cristal del acuario mientras consumen el saco vitelino.

Durante estos primeros tres o cuatro días no necesitan alimentación externa.

Cuando comienzan a nadar libremente llega el momento de ofrecerles comida de pequeño tamaño. Los nauplios de artemia recién eclosionados constituyen uno de los mejores alimentos por su elevado valor nutritivo. También pueden utilizarse microgusanos, infusorios o alimentos comerciales específicos para alevines.

En esta fase ya puede instalarse un pequeño filtro de esponja accionado por aire, que proporcionará filtración biológica sin riesgo de aspirar a los peces.

 

Crecimiento y desarrollo

El crecimiento del barbo tigre es muy rápido si recibe varias tomas de alimento al día y se realizan cambios frecuentes de agua.

A las dos semanas de vida ya alcanzan aproximadamente un centímetro de longitud y comienzan a apreciarse claramente las cuatro bandas negras características de la especie.

Pocos días después pueden empezar a aceptar alimento seco finamente triturado, aunque conviene seguir alternándolo con artemia para favorecer un desarrollo uniforme.

Alrededor de los tres o cuatro meses ya muestran la coloración de los adultos y pueden distinguirse las diferencias entre machos y hembras. Alcanzan la madurez sexual aproximadamente entre los seis y los ocho meses de edad, dependiendo de la alimentación y de las condiciones de mantenimiento.

 

Consejos para una reproducción exitosa

  • Mantén siempre a los reproductores bien alimentados antes de la puesta.
  • Utiliza agua blanda y ligeramente ácida para aumentar la fertilidad de los huevos.
  • Retira a los padres inmediatamente después del desove.
  • Evita corrientes fuertes durante la incubación.
  • Alimenta a los alevines varias veces al día con pequeñas cantidades.
  • Realiza cambios de agua frecuentes para mantener una excelente calidad del agua y favorecer un crecimiento rápido.

 

Un pez ideal para iniciarse en la reproducción

Gracias a su facilidad para reproducirse, el barbo tigre es una especie muy recomendable para quienes desean dar sus primeros pasos en la cría de peces tropicales. Con una preparación adecuada del acuario, una alimentación de calidad y unos cuidados básicos durante las primeras semanas, es posible obtener decenas de alevines sanos y observar de cerca uno de los procesos más fascinantes de la acuariofilia.

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