¿Conoces los parásitos más frecuentes en gatos?

¿Conoces los parásitos más frecuentes en gatos?

La existencia de parásitos en los gatos es uno de los problemas de salud más frecuentes. En general, son organismos de muy pequeño tamaño que sobreviven gracias al alimento que obtienen a partir de otro ser vivo. En muchas ocasiones pueden provocar enfermedades que afectan seriamente a la salud de tu amigo felino.

Los parásitos en gatos pueden encontrarse tanto en el exterior (en la piel o el pelaje del animal) o en el interior del organismo (principalmente en el intestino) En muchas ocasiones sin difíciles de detectar ya que obtienen sus nutrientes sin causar ningún tipo de síntoma en tu compañero peludo. Sin embargo, es importante conocerlos y saber cuáles es el posible efecto que pueden tener sobre la salud de tu gato.

Estos son los principales parásitos en gatos que puedes encontrar:

Pulgas. Unos insectos de 2 milímetros que se alimentan de la sangre de tu mascota. Además de la irritación de sus picaduras también pueden ser un agente transmisor de enfermedades y provocar alergias. Se pueden encontrar sobre todo en la cola y en la cabeza.

Garrapatas. Son parásitos externos que se sitúan en la piel de los gatos y le sustraen la sangre para alimentarse. Pueden transmitir enfermedades muy graves como la Cytauxzoonosis felina. A pesar de que suelen atacar a animales que salen al exterior, los felinos no están a salvo de su acción.

Ácaros. Generalmente aparecen en los oídos del gato. Pueden encontrarse en la piel o incluso penetrar en ella. Causan picor, costras e incluso la pérdida del pelaje. Este es uno de los parásitos más difíciles de detectar. Es necesario acabar con ellos para evitar problemas mayores como una otitis.

Lombriz redonda o Ascariz. Afectan a un número muy elevado de gatos. La infección por estos parásitos internos es especialmente grave en los cachorros ya que les puede llegar a causar la muerte. Por eso es importante llevar a tu gatito al veterinario si presenta diarrea, falta de apetito o vómitos.

Anquilostomas. Son gusanos delgados y de pequeño tamaño que viven en el intestino del gato. Se alimentan de su sangre y en las infecciones más graves pueden causar anemia. Un síntoma claro es el oscurecimiento de las heces por la presencia de la sangre. En esta situación es conveniente actuar cuanto antes.

Tenia. Uno de los parásitos más reconocibles por su particular forma alargada y plana. También pueden afectar a los gatos. Viven en el intestino delgado y se alimenta de los nutrientes ingeridos por el animal. A pesar de ser bastante aparatosa y de gran tamaño, la tenia no causa síntomas muy significativos (pérdida de peso en algunos casos).

Estos son los parásitos habituales que se pueden encontrar en los gatos. En muchos casos si se detectan de manera temprana no causarán muchos problemas de salud en tu compañero peludo y podrá tener fácil tratamiento. Recuerda que las visitas periódicas al veterinario son necesarias para que tu amigo felino tenga una buena calidad de vida. ¡Así te asegurarás que tu gato esté siempre sano y feliz!