Todos los dueños de perros suelen conocer cuando le ocurre algo a su «peludo» bien porque está triste, no tiene ganas de comer o presenta algún tipo de dolor. En este artículo vamos a señalar algunos síntomas que nos pueden indicar que nuestro perro está enfermo.

 

Perro enfermo

Síntomas de que nuestro perro está enfermo

Nadie mejor que la familia humana para saber si nuestro «peludo» está enfermo. Mediante la observación y la convivencia es fácil saber si algo no entra dentro de los parámetros normales de comportamiento. Vamos a ver los síntomas más frecuentes para detectar si nuestro «peludo» está enfermo. Sí observamos alguno de estos puntos será necesario ir al veterinario para su valoración.

 

El perro deja de comer

Un perro enfermo suele dar indicios de que algo le ocurre cuando no muestra ningún interés por la comida y deja de alimentarse. Siendo en la mayoría de los casos glotones por naturaleza, si de buenas a primeras ya no quiere su alimento favorito ni otros más apetitosos que le ofrezcamos, es un síntoma bastante claro. Puede tener dolor tracto gastrointestinal o cualquier otra patología que deberá examinar su veterinaria.

 

El perro vomita

El vómito contiene «bilis amarilla o alimento parcialmente digerido» y «suele tener un olor agrio e implica movimientos respiratorios para expulsar el alimento». Puede que solo tenga algo de dolor abdominal o sea por otra causa. Sí vomita constantemente puede llegar a deshidratarse por lo que hay que estar muy atentos. Lo mejor para salir de dudas es visitar la clínica veterinaria.

También hay enfermedades víricas como el moquillo o el parvovirus de pronóstico muy grave que producen vómitos. Se dan en cachorros y necesitan de atención sanitaria urgente porque puede que les vaya la vida en ello.

Perro enfermo

El perro tiene diarrea

Las diarreas en perros pueden tener diferentes causas. Sí ha comido algún alimento que estaba en mal estado es una respuesta clara por parte del organismo, de que no le ha sentado muy bien. Hay perros que en cuanto se descuidan sus compañeros humanos se dan un festín en el cubo de la basura de casa. También es frecuente durante las salidas que coman algo a su juicio apetitoso y que esa indiscreción alimenticia les produzca una incómoda diarrea.

Hay varios tipos de diarrea:

  • Diarrea amarilla: puede deberse a la presencia de bilis y puede indicar algún problema hepático
  • Diarrea naranja: se produce cuando hay una destrucción intensa de glóbulos rojos
  • Diarrea verde: suele estar asociada al consumo de hierba
  • Diarrea con sangre: puede deberse a varios factores entre ellos que haya alguna úlcera, una hemorragia interna o que el animal tenga una enfermedad vírica como el moquillo o el parvovirus
  • Diarrea sin sangre ni mucosidad puede señalar la presencia de un parásito llamado giardia
  • Diarrea blanda o con gusanos: es un claro síntoma de infestación por parásitos

Puede haber otros síntomas que se presentan junto con la diarrea que incluyen fiebre, malestar, pérdida de apetito, letargo y deshidratación por lo que habrá que acudir a consulta cuanto antes para su valoración. Como ya hemos mencionado en el punto anterior hay enfermedades víricas como el moquillo o el parvovirus que llevan asociadas diarreas con sangre siendo muy urgente la atención por parte del veterinario.

 

El perro bebe mucha agua

Es lo que se conoce como polidepsia. Un aumento significativo en la sed del animal. Las causas pueden girar en torno a varias enfermedades: diabetes mellitus, hipertiroidismo, síndrome de Cushing y fallo renal. Es importante que el veterinario realice un diagnóstico a nuestro perro.

 

Fiebre

Los valores normales de la temperatura suelen oscilar entre los 38ºC y 39ºC. Los síntomas son nariz (trufa) seca y/o caliente y pueden ir acompañados de temblores, vómito y apatía. Bajo ningún concepto debemos utilizar medicamentos humanos para bajar la fiebre porque podemos causar la muerte a nuestro perro.

 

Tos

Puede deberse a algún objeto que se haya tragado y no consigue hacerles salir o bien a una infección viral o bacteriana. Sí nuestro «peludo» ha estado en contacto con otros perros puede haber contraído la «tos de las perreras» o rinotraqueitis infecciosa. La presencia más acusada es en los meses de verano, y se caracteriza por una tos seca.

 

Autora: Antonia Villalba