Testudo Hernani
Testudo Hernani
Foto propiedad de: Orchi
https://commons.wikimedia.org/wiki/User:Orchi

¿Tienes una tortuga terrestre? Entonces ya debes saber que es un reptil enormemente tranquilo y pacífico, perteneciente a la familia Testudínicos, grupo Quelonios. O que tu calmoso animal posee un caparazón dorsal, formado por placas estructuradas y compactas, que se une al plastrón o parte inferior de la coraza, mediante una pasarela lateral. Y que, curiosamente, es imposible separar una tortuga de su caparazón, pues sus costillas van unidas a su coraza.

Puesto que la tortuga terrestre es un animal silvestre, tenemos que ofrecerle en nuestro hogar un ambiente lo más parecido posible a su hábitat natural. Si no podemos tenerlo en un jardín, o zona exterior, cuidaremos con mimo la ambientación y las condiciones del terrario para que se sienta lo más integrado posible. Ten en cuenta que las condiciones de su hábitat se reflejarán en el estado de su caparazón.

Cuidados del caparazón de la tortuga terrestre

Una alimentación variada y el contacto directo con el sol son vitales para mantener un caparazón saludable. A continuación te explicamos estos aspectos y algunos más con detalle:

    • 1. Luz solar:

Si queremos que nuestra tortuga tenga la coraza saludable, los rayos solares son esenciales. Por esto, su hábitat debe tener sol directo para que ella pueda recibir los rayos UVB, que necesita para asegurar el aporte de vitamina D3. Esto, junto al calcio forman un dúo imprescindible para garantizar la salud ósea y del caparazón de nuestro animal.

Si vivimos en un piso, haremos todo lo posible para que nuestra tortuga tome en la terraza o balcón (protegidos), una ración diaria de sol de al menos 15-30 minutos. 

    • 2. Alimentación:
      • Para mantener en buen estado el caparazón de nuestra tortuga, debemos darle todos los nutrientes que necesita.
      • En estado salvaje, la mayor parte de estos reptiles son vegetarianos y tienen un menú muy variado: hierbas, flores, hojas, frutos, setas…
      • Tenemos un gourmet esencialmente herbívoro, por lo que su dieta ha de ser lo más variada posible y contener prácticamente un 90% de vegetales y un 10% de fruta. 
      • Prepararemos los vegetales, lavándolos muy bien, picados y mezclados.
      • Deberemos dosificar la comida en pequeñas raciones y dársela varias veces al día, ya que las tortugas tienen un metabolismo bastante lento.
      • Sin olvidar que, tanto la comida como el agua, deberán estar a temperatura ambiente.
      • ¿Tienes una azalea?, pues quítala de su alcance, porque es tan vistosa como tóxicapara la tortuga.
    • 3. Minerales:
      • Calcio y fósforo, son minerales indispensables en la nutrición de la tortuga terrestre, ya que de ellos se compone  su caparazón.
      • Alimentos muy ricos en calcio y algo menos en fósforo son las espinacas, higos secos, hojas de brócoli, acelgas, perejil, diente de león, entre otros.
      • También puede comer hortalizas, como las zanahorias, calabacín, pepino, lechuga, tomate, etc. Y como no, frutas: melón, manzana, pera, etc.
      • En casos de carencia, por insuficiencia de sol, se puede dar un suplemento de calcio para que el caparazón no se reblandezca, pero siempre bajo la prescripción del veterinario, para evitar que el exceso produzca alteraciones renales.
    • 4. Hábitat exterior o terrario:
      • Dado que se trata de un animal terrestre salvaje, su hábitat ideal es seco y exterior.
      • Nuestra tortuga verá el cielo abierto si la ubicamos en un jardín, terreno o patio, donde estará a sus anchas y mantendrá su caparazón en buena forma.
      • Pero, si este hábitat es inviable, porque vivimos en un piso, siempre podemos recurrir a crear un terrario o tortuguera que reproduzca su ambiente natural de la mejor manera posible.
      • Donde quiera que coloques el terrario, recuerda que debe imitar su hábitat natural de origen, dentro de lo que cabe, claro está. Tendrá más o menos vegetación, dependiendo del lugar originario de la tortuga.
    • 5. Limpieza del caparazón:
      • Es una tarea elemental si queremos que nuestra tortuga presuma de un espléndido caparazón.
      • Una labor que deberemos hacer con una frecuencia que dependerá de su ubicación.
      • Si el animalito vive en el interior, bastará con una vez a la semana; si habita en el exterior, limpiaremos la coraza unas dos veces por semana.
      • Bastará con frotar las zonas más sucias del cascarón simplemente con un cepillo y agua.
      • Queda descartado el uso de cualquier producto de limpieza o aseo, como jabón, gel, champú, etc.
    • 6. Protección:
      • Debajo de su duro caparazón se encuentre un animal tan delicado, que debemos prodigarle un sinfín de atenciones para defender su supervivencia…
      • Hay que cogerla con sumo cuidado.
      • Protegerla de las sacudidas de otros animales, como perros, gatos, conejos, etc., que podrían dañarla al confundirla con un juguete u otro objeto.
      •  Debemos educar a los niños y enseñarles que deben tratarla con mucho cuidado.
      •  Taparemos o vallaremos los lugares peligrosos, como agujeros, escaleras, o estanques.
      •  La dejaremos caminar todo lo que necesite.
      •  Respetaremos que se quede tranquila en su refugio todo el tiempo que desee.
      •  Tampoco la obligaremos a desenterrarse, lo hacen para protegerse del calor o porque se sienten más seguras.

Una compañera longeva y serena

Sabremos que nuestra tortuga vive en un entorno apropiado, cuando el aspecto de su caparazón sea impecable.

La cubierta de nuestra tortuga nos habla de su estado de salud y nos dice si está recibiendo una alimentación adecuada; también refleja si el terrario le ofrece todo lo que ella necesita para sentirse feliz.

Con los cuidados adecuados, es probable que la tengamos con nosotros muchísimos años, ya que de media y en condiciones óptimas, suelen alcanzar entre los 50-60 años de vida.

Por último, no olvides llevarla al veterinario ante cualquier síntoma anormal que detectes en tu tortuga, eso sí, procura ir a un paso más rápido que el suyo.

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