Cepillar al gato
Imagen: Yoppy

Los gatos son peludos, y su pelo necesita cuidados y atenciones para mantenerse sano. ¿Cómo lograrlo? El cepillado del felino es la primera pauta. En este artículo se explica cómo retirar la mayor cantidad de pelo muerto del gato -que de otro modo acabará en muebles y sofás- en cuatro pasos. Sin embargo, cuando se trata de amores tan peludos y especiales como el felino conviene no perder la calma: aunque el vello muerto puede reducirse acabar con él es una misión imposible.

El pelo del gato sano protege al felino

Los gatos son peludos, un axioma que se cumple en la casi totalidad de los felinos. Hay gatos de pelo largo, de manto claro, con manchas tricolores, felinos negros y brillantes… El pelaje del felino, sin embargo, no solo es cuestión de estética: también cumple algunas funciones importantes para el animal, que en ocasiones pasan desapercibidas.

“El pelo del gato cumple un papel importante en el sentido del tacto del felino, pero también le sirve de aislante frente a las temperaturas extremas, tanto frías como demasiado cálidas”, concluye un equipo de veterinarios coordinado por Michael Foss, de la Universidad de Washington, en su trabajo ‘Anatomía y psicología del gato’.

El pelo del gato sano le protege de enfermedades y de la picadura de insectos o parásitos

El papel protector del pelo del gato frente a los cambios extremos del termómetro explica que los felinos aprovechen para renovar una parte importante de su pelaje cuando las temperaturas se moderan: es decir, durante el otoño y la primavera.

El pelo del gato, sin embargo, no solo es eficaz como aislante térmico: el vello además le protege de los insectos y picadura de otros animales. Este característico manto felino cumple asimismo una llamativa función defensiva frente a otros posibles peligros. El gato es capaz de erizar su pelo, y casi duplicar su tamaño, como medida de intimidación cuando siente intimidado por otros animales.

El pelaje felino sano y cuidado es también señal de bienestar para el peludo amigo. “Una pérdida excesiva de pelo puede ser indicio de que el animal padece una enfermedad, que el gato no se alimenta del modo apropiado o incluso de que padece parásitos”, advierte Foss.

Los cepillados del gato ayudan a mantener el pelaje felino sano, cuidado y libre de suciedad. A continuación se explica cómo cuidarlo y el modo de retirar la mayor parte de pelo muerto del cuerpo del animal en cuatro pasos.

1. Cepillar el pelo del gato, comenzar con un cepillo suave

El cepillado del gato puede comenzar con un cepillo de púas suaves, de la cola a la cabeza del felino

Los felinos necesitan cepillados diarios para mantener su pelaje sano“, advierte la veterinaria Patricia González. Este sencillo gesto de aseo del gato ayuda a retirar los pelos muertos que frenan la aireación de la piel del animal y, por tanto, que perjudican la salud de esta importante la barrera natural felina.

En el mercado existen numerosos modelos de cepillos para gatos: con cerdas suaves y flexibles, en forma de guantes, con púas metálicas… ¿Cuál utilizar y cómo?

Una buena idea es comenzar con un cepillo de púas suaves y flexibles, que sirva para acicalar el pelo del gato de forma superficial. Este alisado suele proporcionar gran placer al felino, ya que suministra un masaje al animal y estimula la circulación de su cuerpo.

El cepillo flexible no solo resulta de gran ayuda para empezar el cepillado del gato. Este utensilio también es útil para iniciar en este esencial hábito de higiene felina al gato más reticente o menos acostumbrado.

La mejor forma de retirar el pelo muerto del gato es arrancar con un breve cepillado en el sentido contrario al pelaje, es decir, desde la cola hacia la cabeza del gato. Después, hay que continuar a favor del crecimiento del pelo, de la cabeza hacia la cola.

2. El pelo del gato con un cepillo de púas metálicas

Cepillar al gato
Imagen: david__jones

Los cepillos de púas metálicas arrastran mucho más pelo que el anterior de cerdas suaves, por lo que este utensilio es esencial para completar el aseo y mantener el pelaje del gato sano”, añade González. Este accesorio de púas metálicas elimina buena parte de los pelos del gato -nunca todos- que, de otro modo, acabarán sobre la ropa, el sofá del salón y el resto mobiliario de la casa.

Sin embargo, quien ha cepillado alguna vez a un gato lo sabe: los felinos parece que nunca dejan de soltar pelo, por mucho que uno prolongue este hábito de aseo durante cinco minutos o más. ¿Cuál es la clave? La paciencia y el humor a raudales, que el felino recompensará con ronroneos, simpáticas caricias y mucho amor.

Un cepillado eficaz implica, además, retirar cada cierto tiempo los mechones atrapados en las púas antes de continuar. Pero, ¿existe el riesgo de que el gato pierda más pelos de lo recomendable? “Para nada, un felino parece que nunca deje de soltar pelo, pero se trata de mechones muertos, por lo que cuanto más recojamos en el cepillado, mejor”, añade González.

Los gatos de pelaje largo lo tienen todavía un poco más complicado para librarse de los pelos libres. “En estos felinos es frecuente que el manto se enrede y forme nudos, sobre todo cuando se hacen mayores”, añade el veterinario Ion Sustatxa, autor del blog Amores perros… y gatos.

Los enredos de pelo no son saludables, ya que bloquean el paso del aire e impiden que la piel del gato se oxigene como precisa. Cuando el cepillado no es suficiente para eliminarlos, hay que pedir ayuda del peluquero del gato, una colaboración relevante sobre todo durante el verano. Este vídeo ofrece algunas claves para cepillar a un gato de pelaje largo.

3. Cepillar el pelo del gato: paciencia y juegos

El cepillado es un hábito de higiene que parece satisfacer a la gran mayoría de los felinos. Para el gato es momento de recibir todo el cariño de su querido amigo de dos piernas, que durante estos minutos estará centrado en exclusiva en él. Una delicia para los mimosos felinos.

El cepillado del gato en profundidad será más sencillo si el felino está relajado o somnoliento

Sin embargo, hay gatos inquietos que no paran de moverse, a los que les es difícil permanecer en el mismo sitio durante demasiado tiempo. En otros casos, el aseo se complica porque el felino adoptado acaba de llegar a casa, y aún no está acostumbrado.

¿Cómo actuar en estas ocasiones? Hay que ganarse su confianza. Los juegos con el gato, la paciencia y la constancia son claves para que, con el tiempo, el gato se acostumbre a recibir su cepillado diario encantado. ¿Otra pauta? Un felino adormilado o preparado para dormir es más fácil que acepte de buen grado nuestros cuidados.

4. Pelos de gato a cambio de cariño, ¿aceptas el trato?

Los gatos son una fuente de pelos constante. Los cepillados son esenciales, pero nunca van a eliminar la totalidad de los mechones muertos. La persona que viva con un felino debe saber que rodearse de pelos -en sofás, alfombras, ropa- será parte de su día a día.

El humor y el amor hacia el gato lograrán que, con el tiempo, estos pelos formen parte de los encantos de vivir con un felino o, al menos, del precio justo que hay que pagar por disfrutar de los encantos del gato. A cambio, el felino nos devolverá su cariño con creces, en dosis muy superiores a la de las molestias que supone que suelte pelo allá por donde anda. El amor tiene estas cosas: o se toma o se deja.

Autor: Eva San Martín                                                                           Web: www.consumer.es