¿Cómo alimento a mi perro mayor?
Imagen: Caroline

Al igual que en las personas, el paso de los años deja marcas en los canes que incluyen transformaciones psicológicas y físicas que sus dueños deben conocer. Algunos de estos cambios son inevitables, pero otros es posible retrasarlos o prevenirlos con una dieta para el perro mayor equilibrada y adaptada a sus nuevas necesidades. A continuación se explica cuándo el can entra a formar parte de la tercera edad canina y cómo se debe adecuar la alimentación a las necesidades del animal anciano.

¿Qué comida es mejor para mi perro anciano?

Aunque ocho de cada diez propietarios de perros entienden que las necesidades nutricionales de la mascota varían con la edad, solo la mitad cambia la alimentación del can cuando se hace anciano y entra en la tercera edad, según un estudio realizado por la Universidad de Tufts (Massachusetts, EE.UU.).

“El motivo que nos empuja a modificar la comida de nuestros perros mayores es, sobre todo, emocional: creemos que de este modo alargaremos la longevidad de nuestro can y mejoraremos su calidad de vida durante esta etapa”, explica la veterinaria Lisa Freedman, coautora de este sondeo sobre la alimentación en perros mayores.

¿Cómo alimento a mi perro mayor?
Foto: torbakhoppe

Aunque bienintencionados, los dueños de canes pecan de poseer poca información: apenas uno de cada tres consulta con el veterinario acerca de qué comida debe escoger para su peludo amigo que envejece. Pero hay una primera clave que debe quedar clara: aunque existen normas generales sobre alimentación saludable en perros mayores, cada can, como cada persona, es un mundo, por lo que es el veterinario quien mejor puede recomendar la más apropiada.

¿Cuándo comienza la tercera edad en los perros?

Antes de escoger una comida bajo la etiqueta “senior”, preparada de forma específica para perros ancianos o mayores, la primera pregunta que se debe responder es: ¿cuándo comienza la tercera edad en estos animales? La contestación varía en función de su tamaño, pues no todos los canes se hacen ancianos a la misma edad.

Los perros pequeños son más longevos que las razas grandes. Mientras que un can de gran tamaño, por encima de 25 kilos, se considera senior a los cinco años, uno pequeño, de hasta 10 kilos, no es anciano hasta cumplir los siete. Para un perro de tamaño mediano, que pesa entre 10 y 25 kilos, la tercera edad llega a los siete años.

Cambios en un perro mayor

Cuando un can supera la edad adulta para adentrarse en su fase de perro senior, es frecuente que reduzca su actividad física. Realiza menos ejercicio y que pierda peso se hace más difícil. Esto explica que la obesidad sea un problema común en un can que envejece. El sobrepeso canino puede traer problemas de salud. Mantener a un perro senior dentro de su peso idóneo (el veterinario puede ayudarle a conocerlo) es clave para que el animal conserve su salud y calidad de vida y, con ellas, la longevidad.

Con la edad aparecen otros problemas como la artrosis del can, la pérdida de capacidades sensoriales (oído, vista) y los dientes se hacen más vulnerables a las infecciones. Otros cambios tienen que ver con el comportamiento: los problemas de sueño del perro se acentúan con los años, se muestra más irritable y también menos tolerante a los niños. Estas alteraciones propias de un animal anciano obligan al dueño a introducir pequeños cambios en su alimentación que mejoren su calidad de vida.

Alimentos para el perro mayor

Aunque un can cumpla años, hay cosas que no cambian. Un perro que entra en la tercera edad requiere los mismos alimentos básicos que el can joven: proteínas, hidratos de carbonos, grasas, vitaminas y minerales.

¿Cómo alimento a mi perro mayor?
Foto: Sarah Park

El perro necesita grasas para mantener su temperatura corporal y para que su pelo y piel permanezcan sanos. El can anciano requiere, como el joven, proteínas para transformar la comida que ingiere en sustancias útiles para su organismo, mientras que los hidratos de carbonos son una potente fuente de energía. El animal que envejece necesita vitaminas y minerales, pues las utiliza para fabricar estas proteínas, hidratos y grasas.

¿Qué es, entonces, lo que varía en la dieta de un perro anciano y uno joven? La cantidad de estos nutrientes.

Perros ancianos: cuidado con las calorías

El cuerpo de un can anciano trabaja a un ritmo menor que el de uno joven. Pierde capacidad regeneradora y algunas funciones orgánicas se ralentizan. En esta etapa, las anomalías cardiacas también son más frecuentes. Por eso, su dieta debe dirigirse a contrarrestar estos riesgos.

Un perro que envejece necesita menos aporte energético, puesto que la actividad física se reduce. Para evitar el sobrepeso, los veterinarios aconsejan disminuir alrededor del 20% la cantidad de calorías que ingiere. Los fabricantes lo saben y los piensos y latas de canes senior tienen en cuenta estas recomendaciones, ya que ofrecen para esta edad un alimento específico bajo en calorías, pero que les sacia.

Para contrarrestar la pérdida de masa muscular que sufre el perro anciano, es conveniente darles alimentos ricos en proteínas. La fibra es, asimismo, un complemento nutritivo que debe aumentar en la dieta del animal.

¿Cómo alimento a mi perro mayor?
Foto: bark

Pero, como ocurre en las personas, las necesidades nutricionales no pueden ser aplicadas como si se trataran de una regla universal: hay canes que pierden peso durante su vejez, mientras que otros engordan. “Como consecuencia, algunos perros mayores necesitarán más proteínas y calorías que otros en su dieta. De nuevo, el consejo veterinario será la pauta”, aclara la veterinaria Lisa Freedman.

Vitamina C para el perro anciano

Como ocurre en el hombre, con el paso del tiempo el perro anciano sufre pérdida de memoria. Para retrasar el desgaste cerebral conviene aumentar la cantidad de vitamina C que consume, ya que actúa como antioxidante. Algunos lípidos (fosfatidilserina) ayudan a mantener las neuronas activas.

Las alteraciones en la conducta es otro rasgo característico del envejecimiento del can. El animal anciano se muestra más irascible, tolera peor a los niños y aparecen algunas alteraciones del sueño. La dieta del perro senior debe tener en cuenta estos cambios. Ciertas sustancias (triptófano) contribuyen a controlar el ánimo del can y aumentan su sensación de placer, por lo que se mostrará más tranquilo. También hacen que duerma mejor.

Autor: Eva San Martín                                                   Web: www.consumer.es