Restauración ecológica y paisajística de la antigua presa de La Alberca

Restauración ecológica y paisajística de la antigua presa de La Alberca

La antigua presa situada junto al municipio de Cenicientos, en la sierra oeste madrileña, comenzó a construirse en los años 70 para el abastecimiento de agua en el municipio, pero no llegó a finalizarse debido a los problemas en su cimentación, lo que suponía un riesgo para la seguridad. Actualmente, el Canal de Isabel II distribuye el agua en Cenicientos de forma independiente a la presa. El Ayuntamiento del municipio ha colaborado asimismo en la adaptación del espacio para la restauración medioambiental y el disfrute de sus vecinos.

 

Presa de La Alberca

Recuperación del ecosistema con especies autóctonas 

El restablecimiento de la vegetación en la zona se ha realizado con plantaciones de especies autóctonas, con una cuidada selección de ejemplares de fácil adaptación a este entorno, de pocas savias y de pequeño tamaño. Han sido facilitadas por el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), de la Comunidad de Madrid, y por el Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Para la protección de la fauna se ha reinstaurado la cubierta vegetal en toda la superficie afectada por el embalse y la propia presa, generando la mayor charca europea para anfibios lograda tras una restauración natural. “Se ha querido tocar distintos elementos, el primero de ellos el agua, y para ello se ha restaurado el cauce del río del arroyo a su paso por esta zona y configurando una lámina de agua de un metro de profundidad” Ésta tiene escasa profundidad y se seca en los meses de verano, evitando así que otras especies se mantengan, de manera que el hábitat mantendrá las condiciones adecuadas para el desarrollo de los anfibios.

Asimismo, se ha mantenido una parte de la galería de la presa, que constituía un albergue de gran importancia para los murciélagos que buscaban refugio entre sus paredes y a los que se ha querido dar un nuevo espacio, propicio para la nidificación.

Esta actuación se ha llevado a cabo con dos entidades de prestigio en la conservación de la biodiversidad: la Asociación Herpetológica Española (AHE) y la Asociación Española para el Control y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU), que han participado la búsqueda y traslado de estas especies antes de la ejecución de las obras, así como en el diseño de un nuevo hábitat para su retorno.

 

Rana

Reutilización de lodos y valorización del hormigón 

Por otra parte, el Ente Público Canal de Isabel II ha eliminado la estructura de la presa minimizando los impactos que se pudieran generar, tanto por los residuos producidos durante las obras como por la afección a los recursos naturales existentes.

Los lodos sedimentados en el embalse han sido utilizados para regenerar la cubierta vegetal del entorno, una vez comprobada su ausencia de contaminación, y el hormigón de la presa demolida ha sido valorizado para obtener zahorra artificial (material granulado) que se ha utilizado en la adecuación de más de cinco kilómetros de caminos y vías pecuarias del entorno.

Esta actuación está considerada un referente europeo por la protección de las especies faunísticas y la recuperación del entorno natural, así como un ejemplo de Economía Circular. Con ella, el Gobierno regional sigue cumpliendo con su compromiso en la conservación y mejora del medio ambiente, la biodiversidad y los recursos naturales.