El sindicato de bomberos de la Comunidad de Madrid -que representa al 70% de los profesionales en la región- urge al Gobierno regional a adoptar medidas de refuerzo en las labores de supervisión contra los brotes de gripe aviar detectados en la Comunidad. Un refuerzo dirigido a evitar el riesgo de contagio ante el enésimo caso de gripe aviar, que eleva a 21 los focos identificados en la región.
Los focos por la influenza aviar amenazan seriamente la salud de la población, empezando por los profesionales que trabajan en las zonas afectadas, por lo que los Bomberos de Madrid reclaman de manera inmediata medidas supletorias como informar rigurosamente del riesgo biológico al que se exponen tanto los efectivos como los ciudadanos. También cabe adoptar medidas de seguimiento preventivas o terapéuticas sobre los operativos desplegados para erradicar los brotes.
Los 21 focos se localizan en municipios como Valdemoro, Móstoles, Alcorcón, Leganés, Fuenlabrada, dos en Madrid, Villamanrique de Tajo, Getafe, otros dos en Ciempozuelos, Torres de la Alameda, Chinchón, San Martín de la Vega, Getafe-Perales del Río, Boadilla del Monte, Arganda del Rey, Rivas-Vaciamadrid y Torres de Velasco. Y se traducen en episodios que van desde centenares de cigüeñas muertas en la Ribera del Manzanares hasta la contaminación de aves de corral en distintas granjas pero también de aves cautivas.
Para los Bomberos de Madrid, algunas de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo regional en los últimos días van en la dirección correcta pero deben reforzarse. Entre ellas, destacan la prohibición de utilizar pájaros como reclamos de caza, la cría de patos y gansos y otras aves de corral o la cría de aves de corral al aire libre, además de prohibirse el suministro de agua a aves procedentes de depósitos abiertos.

Inacción y lentitud por parte de Emergencias
Una petición que llega apenas días después de pedir la destitución del Director General de Emergencias, Pablo Cristóbal Mayoral, por su deficiente gestión de los brotes de gripe aviar, a quien reprocharon haber estado completamente ausente durante el despliegue de efectivos para la retirada de las aves muertas. Así, no se informó a los bomberos ni del riesgo biológico al que se expusieron ni si estos profesionales debían seguir medidas preventivas o terapéuticas tras su intervención.
El sindicato informa de que, después de esa inacción y sólo tras las noticias aparecidas en prensa, se hizo el seguimiento. Y valora positivamente que no se hayan detectado síntomas de contagio.