Sí alguien te preguntara cuales son los animales considerados como mascotas, lo primero que se te vendría a la cabeza sería un perro o un gato, seguido de cualquier otro pequeño mamífero como un hámster, un conejo o un cobaya. Por supuesto son los más usuales, pero también hay otro grupo de especies poco comunes que cada vez tienen más peso como mascotas y en este artículo vamos a conocer a algunos de ellos.

 

Conejo

¿Qué es un animal exótico?

Pues la respuesta es bastante fácil. Se consideran animales exóticos a todos los que viven en nuestro hogar como mascotas y que no es ni un perro ni un gato. Por supuesto necesitan de unos cuidados como cualquier ser que nos acompañe en nuestra vida. La mayoría de las enfermedades de los animales exóticos vienen dadas por un mal manejo de alimentación así como de la no recreación de su hábitat. Antes de tener cualquier tipo de ser vivo tenemos que ser conscientes de si vamos a ser capaces de ofrecerle todos los cuidados que necesita y esto no solo comprende la alimentación, incluye cuidados, una buena reproducción de su hábitat y la asistencia a un veterinario que sea especialista en el sector de animales exóticos.

 

Dragón de agua
Dragón de agua

 

Además tenemos que tener presente a la hora de adquirirlo su procedencia. Esto es fundamental dependiendo de la especie de la que se trate porque hay determinados animales que pueden ser sustraídos de su medio natural para venderlos y estaríamos incurriendo en el tráfico de especies.  Si es un reptil, un ave o un pequeños mamífero hemos de asegurarnos que está criado en cautividad y que dispone de su documentación reglamentaria y si es necesario que posea el CITES.

Mascotas fuera de lo común

Como ya hemos dicho antes de hacerte cargo de un animal debes plantearte si realmente vas a poder ofrecerle todo lo que necesita para una vida plena. Es muy importante que te informes y evalúes si según su esperanza de vida vas a poder cuidarle todos los años que podría compartir contigo, si no lo tienes claro por favor no adquieras esa responsabilidad.

A continuación te presentamos algunas especies que se han abierto hueco en las familias humanas.

 

Ajolotes o Axolotes

 

Axolote - Mascotas poco comunes
Axolote – Imagen propiedad de: Amandasofiarana

 

Es un anfibio procedente de Méjico. Actualmente en su medio natural se encuentra en peligro de extinción debido a la contaminación de las aguas y del tráfico ilegal de especies. Es conocido como el pez caminante aunque es un anfibio. Alcanza los 23 cm. de longitud y posee tres pares de branquias. Pueden vivir hasta quince años en cautividad. Como mínimo necesitan un acuario de 50 litros para solo un ejemplar. Es muy importante que la temperatura del agua no supere nunca los 24 grados porque podrían morir.  Para evitar infecciones y metarmorfosis incorrectas el agua debe de estar a una temperatura entre 15-18ºC. Se alimentan de  larvas de mosquito, daphnias, lombrices, gusanos Grindal o tubifex,  pescado de agua dulce con la espina y las vísceras, así como invertebrados.

 

Falsa coral

 

Falsa Coral
Falsa Coral – Foto propiedad de: Bartiebert

 

Es una de las serpientes más fáciles de cuidar. Las medidas del terrario recomendadas son 100 x 60 x 60 cm. y debe ser antiescapes, además de ser ser lo suficientemente amplio para que la serpiente pueda estirarse con facilidad. Es importante que en su habitáculo haya una pequeña piscina donde quepa para que pueda bañarse. La temperatura durante el día debe mantenerse entre 26º y 30º C, con un área de reposo a unos 32º C. Durante la noche, la temperatura debe ser entornolos 21º C. Para mantener dicha temperatura, se pueden utilizar piedras calefactoras o planchas calentadoras. La humedad ideal es del 70%. Se alimentan de ratones.

 

Insecto palo

 

Insecto palo
Foto propiedad de: Drägüs

 

Es un insecto que se camufla a la perfección simulando ser una hoja. Se alimenta de hojas de rosal o de zarzamora. Necesitan un terrario mínimo de 35 cm de alto x 30 cm de largo y 30 cm de ancho con una temperatura entre 17º C de mínima y 30º C de máxima. Es necesario mantener una humedad correcta para facilitar su proceso de muda que se suele dar una vez al mes.

Medusas

Aurelia aurita
Foto propiedad de: www.elrincondelnudibranquio.es

 

Son unos animales preciosos que solo con mirarlos inducen a la relajación. Para tenerlos en cautividad necesitan de un medusario !ojo no un acuario! La principal diferencia es que las medusas se dejan llevar por la corriente y en un acuario pueden quedar atrapadas en su filtro provocándolas la muerte. Pueden llegar a vivir hasta veinte años y son muy fáciles de mantener con pienso especial seco o artemia en salmuera. El fondo del medusario debe limpiarse cada tres o cuatro días para retirar los restos de comida. No hay que mezclar con otras especies de peces, ni de corales, absolutamente nada, solo ellas. La temperatura ideal para mantenerlas oscila entre los 15º y 25º c

Tarántulas

Tarántula de patas rojas
Foto propiedad de: RK Alvarado

 

Aunque se piense lo contrario las tarántulas son unos animales tranquilos. Si no se encuentran amenazadas se comportan de forma muy calmada. Es un animal solitario así que no hay ningún problema en mantener solo un ejemplar en el terrario. Este debe ser al menos de las siguientes medidas  35x30x30 cm. Se alimentan tres o cuatro veces a la semana de grillos, saltamontes, polillas, gusanos de la harina de venta en tiendas o en clínicas veterinarias específicas. Nunca suministres a tu tarántula un insecto que cojas en el campo ya que puede contener algún tipo de biocida o bien algún parásito que las puede hacer enfermar. Durante la época de muda permanecen inmóviles durante 24 o 48 h. y tienen que estar en absoluta tranquilidad. La temperatura debe de ser de unos 28 ºC durante el día, 23 ºC por la noche. Dependiendo de la especie la humedad será de entre 70-75 %.

 

Por supuesto hay muchas más mascotas exóticas como camaleones, conejos, cobayas, geckos, guacamayos, petauros del azúcar, pogonas, tortugas, hurones etc. pero recuerda que cada uno de ellos necesita de unos cuidados especiales.

 

Autora: Antonia Villalba