La agresividad es frecuente en las iguanas domésticas y suele ser un problema más complejo de lo que se piensa.

Son animales sociales que viven en grupos, siendo capaces de establecer cierta relación con sus congéneres o, en cautividad, con los seres humanos que conviven. Para que podáis comprender mejor a estos animales daremos unos cuantos ejemplos de algunas de sus conductas:

  • Si una iguana no se relaciona con otras cuando es joven puede carecer de las directrices adecuadas para relacionarse las personas.
  • Las iguanas recuerdan las experiencias desagradables. Los castigos son contraproducentes, no aprenden con ellos, sólo recuerdan el miedo que les produce.
  • Las iguanas pueden experimentar agresividad ante algunos colores, formas…
  • Si una iguana está enferma puede cambiar su comportamiento
  • Etc.

Cada caso es único y hay que evaluarlo en profundidad. En algunas ocasiones las conductas agresivas pueden modificarse si se conoce la causa, con muchísima paciencia, constancia y con la orientación veterinaria adecuada. La esterilización debe ser la última opción, sólo en algunos casos será el tratamiento más adecuado.

Iguanas
Iguana
Autor: Miguel Gallego                           Web: Centro Veterinario Madrid Exóticos