¿Por qué mi pez se queda en el fondo del acuario? Causas y cuándo preocuparse

Pez en suelo - Foto propiedad de: Muhammad Jawadur Rahman - Pexels

Ver a un pez permanecer durante mucho tiempo en el fondo del acuario puede preocupar a cualquier persona que lo tenga como mascota. En algunos casos puede tratarse de un comportamiento completamente normal, pero en otros puede ser una señal de que algo no funciona bien.

La clave está en observar el comportamiento del animal y comprobar las condiciones del acuario antes de sacar conclusiones.

 

Cuando quedarse en el fondo puede ser normal

No todos los peces utilizan las distintas zonas del acuario de la misma manera. Algunas especies pasan buena parte del tiempo cerca del sustrato, buscando alimento o explorando.

Las corydoras, por ejemplo, son peces de fondo y es normal encontrarlas rebuscando entre la grava en busca de pequeñas partículas de comida. También existen especies nocturnas que durante el día permanecen escondidas o mucho menos activas.

Por eso, antes de preocuparnos hay que conocer las características de la especie que mantenemos.

También puede ocurrir que un pez descanse durante determinados momentos del día. Si continúa comiendo, responde a los estímulos y nada con normalidad cuando está activo, probablemente no exista un problema.

 

¿Cuándo debemos preocuparnos?

La situación cambia cuando el pez permanece en el fondo durante horas y además presenta otros cambios de comportamiento.

Algunas señales que conviene vigilar son:

  • Falta de apetito.
  • Respiración rápida o dificultad para respirar.
  • Aletas pegadas al cuerpo.
  • Pérdida de color.
  • Natación extraña o descoordinada.
  • Intentos constantes de permanecer escondido.
  • Hinchazón abdominal.
  • Manchas, heridas o lesiones.
  • Permanecer inmóvil incluso cuando se acerca comida.
  • Subir repetidamente a la superficie para intentar respirar.

Cuando aparecen varios de estos signos al mismo tiempo, es recomendable actuar rápidamente.

 

La calidad del agua, una de las primeras cosas que debemos comprobar

En un acuario doméstico, muchos problemas de salud comienzan por una alteración de las condiciones del agua.

El amoníaco y los nitritos son especialmente peligrosos para los peces. Una acumulación de estos compuestos puede producir estrés, irritación de las branquias y problemas respiratorios. Por eso no debemos limitarnos a mirar si el agua está transparente. Un agua aparentemente limpia puede contener sustancias perjudiciales que no podemos detectar a simple vista.

Los test específicos para acuarios permiten comprobar parámetros como el pH, el amoníaco, los nitritos y los nitratos.

Además, los valores adecuados dependen de la especie. No necesitan exactamente las mismas condiciones un pez tropical, un goldfish o un pez marino.

 

La temperatura también puede influir

Una temperatura incorrecta o un cambio brusco pueden afectar considerablemente al comportamiento de los peces.

En especies tropicales, una temperatura demasiado baja puede provocar que disminuya su actividad. En cambio, cuando el agua se calienta demasiado, disminuye la cantidad de oxígeno que puede permanecer disuelto en ella.

Por este motivo es importante mantener la temperatura dentro del rango apropiado para cada especie y evitar cambios repentinos.

 

¿Puede ser falta de oxígeno?

Sí. Un pez que permanece cerca del fondo y presenta respiración acelerada puede estar sufriendo un problema relacionado con la oxigenación del agua.

La situación puede empeorar en acuarios demasiado poblados, con una temperatura elevada o con una circulación de agua insuficiente.

El filtro desempeña aquí un papel fundamental, pero también es importante que su mantenimiento sea adecuado y que el movimiento de la superficie permita un correcto intercambio gaseoso.

No debemos olvidar que un filtro no sirve únicamente para que el agua parezca limpia: forma parte del equilibrio biológico del acuario.

 

El estrés también puede hacer que un pez permanezca escondido

Los peces pueden estresarse por diferentes motivos. La llegada de nuevos ejemplares, cambios bruscos en el acuario, una decoración inadecuada, demasiada actividad alrededor de la pecera o la convivencia con compañeros demasiado agresivos pueden alterar su comportamiento.

También es importante respetar las necesidades sociales de cada especie. Algunos peces necesitan vivir en grupo y mantenerlos solos puede generar estrés.

Por el contrario, introducir demasiados ejemplares en un espacio reducido puede provocar competencia, agresividad y problemas de calidad del agua.

 

¿Qué debemos hacer si nuestro pez se queda en el fondo?

Lo primero es observarlo con calma.

Antes de medicar el acuario debemos comprobar:

  1. Si el pez come con normalidad.
  2. Si respira correctamente.
  3. Si presenta lesiones o cambios físicos.
  4. La temperatura del agua.
  5. El pH y los principales parámetros del agua.
  6. El funcionamiento del filtro.
  7. La cantidad de peces que viven en el acuario.
  8. Si recientemente hemos introducido nuevos ejemplares.
  9. Si se han producido cambios importantes en el acuario.

No es recomendable añadir medicamentos al azar. Si desconocemos la causa, podemos empeorar el problema o alterar innecesariamente el equilibrio biológico del acuario.

 

¿Cuándo debemos acudir a un veterinario?

Si el pez deja de comer, respira con dificultad, presenta lesiones, tiene problemas para nadar o su estado empeora rápidamente, lo más prudente es consultar con un veterinario especializado en animales acuáticos.

Los peces también enferman y, como sucede con cualquier otra mascota, detectar los cambios cuanto antes puede marcar una diferencia importante.

 

Observar al pez es una de las mejores herramientas de prevención

Conocer el comportamiento habitual de nuestros peces nos permite detectar antes cualquier cambio.

Un pez que normalmente nada por todo el acuario y de repente permanece inmóvil en el fondo merece nuestra atención. Sin embargo, un pez de fondo que pasa buena parte del día buscando alimento entre el sustrato puede estar simplemente comportándose como corresponde a su especie.

Por eso, antes de alarmarnos debemos conocer sus necesidades, observar su conducta y comprobar las condiciones del agua.

Mantener un acuario saludable no consiste únicamente en cambiar el agua o alimentar a los peces. Se trata de mantener un pequeño ecosistema equilibrado en el que cada parámetro y cada habitante tienen su importancia.

Visitas: 3

Compártelo

infoespecies