¿Por qué los gatos empiezan a correr como locos de repente?

Si convives con un gato, probablemente hayas presenciado alguna vez una escena bastante desconcertante: está tranquilamente tumbado, se levanta de repente y comienza a correr por toda la casa. Salta del sofá, atraviesa el pasillo, gira bruscamente, sube y baja de algún mueble y, después de unos minutos, vuelve a la calma.

A este comportamiento se le conoce popularmente como “zoomies” y, en la mayoría de los casos, es completamente normal. Estas carreras repentinas forman parte del repertorio natural de conducta de los gatos y suelen estar relacionadas con la necesidad de liberar energía, jugar o reproducir determinadas conductas instintivas.

 

 

Una explosión repentina de energía

Los gatos pasan una buena parte del día durmiendo o descansando. Esto no significa que sean animales poco activos: su organismo está preparado para alternar períodos de descanso con momentos muy intensos de actividad.

Un gato puede permanecer dormido durante horas y, de repente, sentir la necesidad de moverse, correr y jugar.

Las famosas carreras por casa pueden ser precisamente una forma de liberar la energía acumulada.

Esto es especialmente habitual en gatos que viven exclusivamente en interiores y que tienen pocas oportunidades para explorar, perseguir o trepar.

 

 

El instinto de caza también está detrás

Aunque un gato doméstico no tenga que cazar para alimentarse, conserva muchos de los comportamientos propios de un pequeño depredador.

Acechar, perseguir, correr, saltar y capturar forman parte de su repertorio natural. Por eso, una carrera repentina puede aparecer después de observar un pájaro desde la ventana, perseguir un juguete o simplemente experimentar un momento de excitación.

En ocasiones, el gato parece correr sin ningún objetivo aparente, pero esa actividad puede estar relacionada con los mismos mecanismos que intervienen durante el juego y la conducta de caza.

 

Gato cazando

 

¿Por qué algunos gatos corren después de usar el arenero?

Es una de las situaciones que más sorprenden a quienes conviven con gatos. Algunos salen disparados del arenero inmediatamente después de hacer sus necesidades.

No existe una única explicación para este comportamiento y no todos los gatos lo hacen. Se han propuesto diferentes posibilidades, desde la sensación de alivio después de defecar hasta una respuesta de activación física o simplemente una conducta que el animal ha incorporado a su rutina.

Por sí sola, una carrera ocasional después de utilizar el arenero no tiene por qué indicar ningún problema.

Sin embargo, si el gato empieza a entrar y salir continuamente del arenero, hace esfuerzos para defecar u orinar, maúlla, muestra dolor o cambia de forma repentina sus hábitos, sí debemos consultar con un veterinario.

 

Los gatos también tienen sus horas de actividad

Otro aspecto importante es el ritmo natural de los felinos.

Los gatos domésticos suelen mostrar una mayor actividad durante determinadas franjas del día, especialmente alrededor del amanecer y el atardecer. Esto tiene relación con el comportamiento de sus antepasados, cuyos períodos de actividad estaban adaptados a momentos en los que sus presas podían resultar más accesibles.

Por eso no resulta extraño que un gato tenga una auténtica explosión de energía precisamente cuando nosotros estamos intentando dormir.

 

Gatos - https://www.pngwing.com/es/free-png-yyack/download

 

El juego puede desencadenar los “zoomies”

Una sesión de juego también puede terminar con una carrera por toda la casa.

Una caña con plumas, una pelota o un juguete que pueda perseguir despiertan su instinto de caza. Después de acechar y perseguir el objeto, algunos gatos continúan corriendo durante unos minutos.

El juego diario es especialmente importante para los gatos que viven en espacios interiores. No solo les ayuda a mantenerse activos físicamente, sino que también proporciona estimulación mental y oportunidades para expresar comportamientos naturales.

 

¿Es más frecuente en gatos jóvenes?

Sí. Los gatitos y los gatos jóvenes suelen protagonizar más carreras repentinas porque tienen mayores niveles de energía y una enorme necesidad de explorar su entorno.

A medida que envejecen, normalmente disminuye la intensidad y frecuencia de estas explosiones de actividad, aunque un gato adulto o incluso un gato de edad avanzada también puede tener sus particulares momentos de locura.

La personalidad individual influye mucho. Algunos gatos son especialmente activos y juguetones, mientras que otros prefieren pasar gran parte del día durmiendo.

 

gato-jugando

 

¿Cuándo dejan de ser unas simples carreras?

La mayoría de las veces no hay ningún motivo para preocuparse. Si el gato corre, juega, salta y después continúa con su comportamiento habitual, probablemente estamos ante una conducta normal.

La situación cambia si las carreras aparecen acompañadas de otros cambios de comportamiento o signos físicos.

Por ejemplo, debemos prestar atención si observamos desorientación, pérdida de equilibrio, vocalizaciones inusuales, miedo intenso, agresividad repentina, dificultad para respirar, dolor, lamido compulsivo o cambios importantes en el apetito, la actividad o el uso del arenero.

También es importante valorar cualquier cambio brusco en un gato que anteriormente no presentaba este comportamiento.

En caso de duda, el veterinario será quien determine si detrás de esa conducta existe alguna causa médica o si simplemente estamos ante una manifestación normal del comportamiento felino.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro gato a gastar energía?

No es necesario intentar evitar que el gato corra. De hecho, necesita actividad física y mental para mantener un buen bienestar.

Podemos proporcionarle diferentes oportunidades de juego a lo largo del día, especialmente mediante actividades que imiten una pequeña secuencia de caza: observar, perseguir, atrapar y manipular.

Los rascadores, árboles para gatos, plataformas elevadas, escondites y juguetes interactivos también ayudan a enriquecer su entorno.

En los gatos que viven exclusivamente dentro de casa, este enriquecimiento ambiental adquiere todavía más importancia.

Cuando el gato se convierte en un corredor de fondo

La próxima vez que tu gato se levante de repente y atraviese la casa a toda velocidad, probablemente no haya ocurrido nada extraño.

Puede que simplemente haya acumulado energía, que haya tenido un estímulo que ha despertado su instinto de caza o que haya llegado uno de esos momentos del día en los que su cuerpo le pide actividad.

Los “zoomies” son una de esas conductas felinas que pueden parecernos inexplicables, pero que tienen mucho sentido cuando entendemos que nuestro gato doméstico sigue conservando buena parte del repertorio conductual de un pequeño depredador.

Y sí, después de recorrer toda la casa a toda velocidad, probablemente vuelva a su lugar favorito, se acurruque y se quede dormido como si no hubiera pasado absolutamente nada.

Visitas: 4

Compártelo

infoespecies