Las tortugas de agua son uno de los reptiles más populares como animales de compañía, pero también uno de los que más dudas generan. Una de las preguntas más frecuentes entre los propietarios es si estos animales deben permanecer siempre dentro del agua o si necesitan salir de ella.
La respuesta es sencilla: no, las tortugas de agua no deben estar constantemente sumergidas. Aunque pasan gran parte de su tiempo nadando, necesitan disponer de una zona seca donde descansar, regular su temperatura corporal y mantener un buen estado de salud.
Las tortugas acuáticas necesitan un acuaterrario
A diferencia de las tortugas terrestres, las especies acuáticas viven entre dos medios: el agua y la tierra firme. En cautividad, esto significa que su hogar debe contar con un acuaterrario que incluya una amplia zona de agua y una plataforma seca a la que puedan acceder fácilmente.
Esta plataforma debe permitir que la tortuga salga completamente del agua y permanezca seca durante el tiempo que necesite. Además, es importante que sea estable, antideslizante y de un tamaño suficiente para que el animal pueda moverse con comodidad.
¿Por qué necesitan salir del agua?
Salir del agua forma parte del comportamiento natural de las tortugas acuáticas. En su hábitat pasan muchas horas tomando el sol sobre troncos, piedras o la orilla de lagos y ríos.
Este comportamiento cumple varias funciones esenciales:
- Regular su temperatura corporal.
- Secar el caparazón y la piel.
- Reducir el riesgo de infecciones causadas por hongos y bacterias.
- Favorecer la síntesis de vitamina D3 cuando reciben radiación ultravioleta (UVB), imprescindible para absorber el calcio correctamente.
- Descansar y sentirse seguras.
Si una tortuga no puede abandonar el agua durante largos periodos, su salud puede verse seriamente comprometida.

La importancia de la luz UVB
En un acuaterrario instalado dentro de casa no basta con colocar la tortuga cerca de una ventana. El cristal filtra la mayor parte de la radiación ultravioleta necesaria para estos reptiles.
Por ello, es recomendable instalar una lámpara UVB específica para reptiles junto con una lámpara de calor que cree una zona de asoleamiento. De esta forma, la tortuga podrá alcanzar la temperatura adecuada mientras recibe la radiación necesaria para mantener unos huesos y un caparazón fuertes.
¿Qué ocurre si una tortuga permanece siempre en el agua?
La falta de una zona seca puede provocar diversos problemas de salud, entre ellos:
- Reblandecimiento del caparazón.
- Enfermedad metabólica ósea por déficit de calcio.
- Infecciones bacterianas o fúngicas en el caparazón.
- Problemas en la piel.
- Estrés y disminución de su calidad de vida.
Muchos de estos trastornos pueden prevenirse simplemente proporcionando un hábitat adecuado.
¿Las tortugas de agua duermen dentro del agua?
Sí. Muchas especies acuáticas descansan y duermen bajo el agua, apoyadas sobre el fondo o sobre alguna roca o tronco. Durante el sueño reducen su actividad y suben ocasionalmente a la superficie para respirar.
Sin embargo, también pueden descansar sobre la plataforma seca cuando lo desean. Lo importante es que siempre tengan ambas opciones disponibles.

Cómo debe ser el acuaterrario ideal
Para garantizar el bienestar de una tortuga de agua, el acuaterrario debería incluir:
- Agua limpia y filtrada.
- Una profundidad suficiente para nadar cómodamente.
- Una plataforma seca de fácil acceso.
- Iluminación UVB específica para reptiles.
- Una lámpara de calor sobre la zona de asoleamiento.
- Temperaturas adecuadas según la especie.
- Espacio suficiente para que pueda crecer y moverse con normalidad.
Un buen hábitat es la clave para una vida larga
Las tortugas acuáticas pueden vivir varias décadas si reciben los cuidados adecuados. La calidad del agua, una alimentación equilibrada y un acuaterrario correctamente equipado son factores determinantes para prevenir enfermedades y favorecer su bienestar.
Permitir que puedan alternar entre el agua y la zona seca reproduce su comportamiento natural y contribuye a que disfruten de una vida mucho más saludable.
En definitiva, las tortugas de agua no deben permanecer siempre sumergidas. Necesitan un entorno que combine agua limpia, una plataforma seca, calor e iluminación UVB para desarrollarse correctamente y mantener un caparazón fuerte y un buen estado de salud.