Los incendios forestales dejan tras de sí un paisaje devastador, pero además de las pérdidas materiales y ambientales, provocan una situación especialmente dramática para miles de animales. Mascotas que huyen presas del pánico, animales de granja desplazados y especies silvestres que sufren quemaduras, intoxicaciones por humo o quedan atrapadas en zonas calcinadas forman parte de una realidad que, a menudo, pasa desapercibida.
El incendio declarado en la provincia de Almería ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de contar con protocolos específicos para proteger a los animales durante las emergencias. En estos días, los esfuerzos de los servicios de extinción, la Guardia Civil, veterinarios y entidades de protección animal se centran no solo en controlar las consecuencias del fuego, sino también en rescatar y atender a los animales que han resultado afectados.
Las mascotas también son víctimas de los incendios
Cuando un incendio obliga a evacuar una vivienda, los animales pueden reaccionar de manera imprevisible. El ruido, el calor, el humo y el estrés hacen que muchos perros y gatos escapen desorientados, incluso aunque normalmente sean animales tranquilos.
En otros casos, los propietarios se ven obligados a abandonar la zona con rapidez y no consiguen localizar a sus mascotas antes de marcharse, mientras que algunos animales quedan refugiados en jardines, cobertizos o zonas donde creen estar seguros.
Por este motivo, tras una emergencia es habitual que aparezcan numerosos avisos de animales desaparecidos y que las autoridades soliciten la colaboración ciudadana para facilitar su localización.
Veterinarios preparados para intervenir
Ante una situación de estas características, el Colegio Oficial de Veterinarios de Almería ha puesto a disposición de las autoridades todos los recursos profesionales necesarios para colaborar en la atención de los animales afectados cuando sean requeridos.
Los veterinarios desempeñan un papel esencial durante este tipo de emergencias. Además de tratar quemaduras, lesiones traumáticas o problemas respiratorios derivados del humo, también evalúan el estado de los animales rescatados, comprueban su identificación mediante microchip y colaboran en su reencuentro con las familias cuando es posible.
Su trabajo también resulta fundamental para valorar el estado sanitario de los animales de producción y participar en la protección de la fauna silvestre afectada por el incendio.
La colaboración ciudadana puede marcar la diferencia
La Guardia Civil mantiene activa la búsqueda de las mascotas desaparecidas durante el incendio y recuerda que cualquier información puede resultar útil para localizar animales que todavía no han podido regresar con sus propietarios.
Una fotografía reciente, indicar el lugar donde fue visto por última vez o comunicar cualquier avistamiento a las autoridades puede acelerar el rescate y evitar que el animal continúe expuesto a situaciones de riesgo.
En estos casos, actuar con rapidez es importante, pero hacerlo de forma coordinada lo es aún más.
¿Qué hacer si encuentras un animal herido?
Encontrarse con un animal tras un incendio genera el impulso natural de intentar ayudarle inmediatamente. Sin embargo, los especialistas recuerdan que una actuación incorrecta puede empeorar la situación.
Si localizas un animal afectado por el fuego, estas son las principales recomendaciones:
- Avisa al 112 o a las autoridades competentes indicando el lugar exacto donde se encuentra.
- No accedas a zonas restringidas o donde aún exista riesgo para las personas.
- Evita perseguir o manipular animales muy asustados, ya que el estrés puede hacer que huyan o reaccionen de forma defensiva.
- Si el animal se encuentra en un lugar seguro y permite el acercamiento sin poner en riesgo tu integridad, procura mantenerlo tranquilo hasta que lleguen los profesionales.
Los rescates deben realizarse siempre siguiendo los protocolos establecidos por los servicios de emergencia.
El microchip, un aliado en las emergencias
Cada incendio vuelve a demostrar la importancia de identificar correctamente a los animales de compañía.
Cuando un perro o un gato es rescatado y lleva el microchip registrado con los datos actualizados de su propietario, el proceso para devolverlo a su familia suele ser mucho más rápido. En cambio, cuando la identificación no existe o contiene información desactualizada, el reencuentro puede complicarse considerablemente.
Mantener actualizado el registro del microchip es un gesto sencillo que puede resultar decisivo en situaciones de emergencia.
Preparar un plan de evacuación también protege a las mascotas
Los incendios forestales pueden evolucionar con gran rapidez, por lo que conviene tener preparado un pequeño plan familiar que incluya también a los animales de compañía.
Disponer de transportines accesibles, correas, agua, medicación habitual, documentación veterinaria y conocer con antelación la ruta de evacuación puede ahorrar minutos muy valiosos si llega el momento de abandonar la vivienda.
Los expertos recuerdan que las mascotas nunca deben quedarse solas cuando exista una orden de evacuación.
Una emergencia que recuerda la importancia del bienestar animal
El incendio de Almería ha vuelto a evidenciar que la protección animal forma parte de la gestión de cualquier gran emergencia. La coordinación entre los cuerpos de seguridad, los equipos de extinción, los veterinarios y las organizaciones de protección animal está permitiendo atender a numerosos animales que también han sufrido las consecuencias del fuego.
Al mismo tiempo, la implicación de la ciudadanía resulta fundamental. Informar de un animal perdido, comunicar un avistamiento o seguir las indicaciones de las autoridades son acciones que pueden marcar la diferencia entre el rescate y la pérdida de una vida.
Las catástrofes naturales afectan a todos los seres vivos. Por ello, incorporar a las mascotas y al resto de animales en los planes de prevención y respuesta no solo es una cuestión de bienestar animal, sino también de responsabilidad colectiva.