El coste de mantener a un animal de compañía en España sigue aumentando y cada vez son más las familias que tienen dificultades para asumir los gastos veterinarios básicos. Ante esta realidad, la Asociación Española de Consumidores ha solicitado la puesta en marcha de bonificaciones fiscales destinadas a aliviar la carga económica que supone el cuidado sanitario de perros y gatos.
La organización considera que acudir al veterinario se ha convertido en un gasto complicado para muchos hogares españoles, especialmente tras el incremento de precios registrado en consultas, vacunas, pruebas diagnósticas, cirugías y medicamentos durante los últimos años. Según defienden, garantizar el acceso a la atención veterinaria no solo beneficia a las familias, sino también al bienestar animal y a la salud pública.
Entre las principales medidas planteadas se encuentra la creación de deducciones fiscales en la declaración de la renta para los gastos veterinarios debidamente justificados. Además, la asociación vuelve a poner sobre la mesa una reivindicación histórica del sector: la reducción del IVA veterinario, actualmente fijado en el 21%, uno de los porcentajes más altos aplicados a servicios considerados esenciales para millones de hogares con mascotas.
La propuesta también incluye ayudas específicas para familias vulnerables, personas mayores y propietarios con varios animales a cargo. Del mismo modo, se plantea incentivar fiscalmente prácticas responsables como la adopción, la esterilización o la vacunación periódica, medidas que ayudan a prevenir enfermedades y a reducir el abandono animal.
Actualmente, algunas comunidades autónomas ya han comenzado a aplicar deducciones relacionadas con los gastos veterinarios. Andalucía, por ejemplo, permite desgravar un porcentaje de determinados gastos vinculados a la atención veterinaria de animales domésticos, convirtiéndose en una de las primeras regiones en dar pasos en esta dirección. Murcia también ha impulsado medidas similares.

Desde distintos colectivos animalistas y profesionales veterinarios llevan años reclamando cambios fiscales que faciliten el acceso a la sanidad animal. Argumentan que muchas familias retrasan tratamientos o revisiones debido a motivos económicos, algo que puede derivar en problemas de salud más graves y, en algunos casos, en situaciones de abandono.
La Asociación Española de Consumidores insiste en que cuidar de los animales no debería convertirse en un lujo. En España, millones de perros y gatos forman parte del núcleo familiar y requieren atención médica periódica para garantizar una vida saludable. Por ello, consideran necesario que las administraciones públicas adapten la fiscalidad a una realidad social cada vez más evidente: las mascotas ocupan un papel fundamental en la vida de muchas personas.
Además del impacto económico para las familias, la entidad subraya que mejorar el acceso a la atención veterinaria tendría efectos positivos para toda la sociedad. Una mayor prevención sanitaria ayuda a controlar enfermedades, fomenta la tenencia responsable y reduce el número de animales abandonados.
El debate sobre la fiscalidad veterinaria vuelve así a situarse en el centro de la conversación pública, en un momento en el que el número de animales de compañía continúa creciendo en España y los costes asociados a su cuidado siguen aumentando.