Un nuevo laboratorio terrestre de reproducción de corales inaugurado en la isla de Praslin (Seychelles) marca un avance significativo en la restauración de arrecifes amenazados por el cambio climático. El proyecto, impulsado por Canon en colaboración con Coral Spawning International y Nature Seychelles, ha logrado su primer evento de desove controlado y abre la puerta a una regeneración más rápida y resiliente de estos ecosistemas marinos.
Un hito científico para la restauración marina
La instalación forma parte del programa Assisted Recovery of Corals (ARC) y permite la reproducción sexual controlada de corales en un entorno terrestre, algo clave para aumentar la diversidad genética. Este enfoque supera los métodos tradicionales de “jardinería de corales”, que suelen producir colonias genéticamente idénticas y, por tanto, más vulnerables al calentamiento del océano y al blanqueamiento.
Desde su puesta en marcha en noviembre, el laboratorio ha producido alrededor de 800.000 embriones de coral a partir de 14 colonias de la especie Acropora tenuis cf. macrostoma. Los primeros resultados son prometedores: unos 65.000 nuevos corales han logrado asentarse, lo que sugiere un aumento potencial de la diversidad genética y de la resiliencia térmica de los arrecifes de Seychelles.
Tecnología e imagen al servicio de la biodiversidad
El proyecto también destaca por el uso de tecnología avanzada de imagen aportada por Canon, que permite observar con gran detalle los procesos reproductivos naturales. Estas herramientas facilitan recopilar datos sobre el momento del desove, el crecimiento temprano y la supervivencia de los corales, información clave para mejorar las estrategias de restauración.
Además, la instalación permitirá crear un banco genético de corales más resistentes, proporcionando una base sólida para recuperar arrecifes capaces de soportar el aumento de la temperatura del mar y otros impactos del cambio climático.
Próximos pasos: del laboratorio al océano
Tras el éxito inicial, el objetivo ahora es trasladar los corales juveniles cultivados en laboratorio al arrecife y monitorizar su supervivencia. También se prevé ampliar la producción y formar a expertos locales para escalar el modelo de restauración.
Por qué este proyecto es importante
Los arrecifes de coral albergan cerca del 25 % de la biodiversidad marina y son fundamentales para la pesca, la protección costera y el turismo. La creación de laboratorios de cría con diversidad genética puede convertirse en una herramienta decisiva para frenar su degradación y acelerar su recuperación.
En conjunto, este laboratorio representa un cambio de paradigma: pasar de la simple replantación de corales a su reproducción controlada y diversa, con el objetivo de reconstruir arrecifes más fuertes y capaces de sobrevivir en un océano cada vez más cálido.