El vínculo materno es clave para el desarrollo cerebral de los potros

Yegua con potro - Pexel - Foto propiedad de: Foto de Luka Peric:

El contacto prolongado entre los potros y sus madres tiene efectos positivos duraderos sobre la estructura y el funcionamiento del cerebro, según un nuevo estudio liderado por el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS). La investigación aporta evidencias neurobiológicas de la importancia del vínculo materno temprano en una especie social como el caballo doméstico.

En mamíferos altamente sociales, como las orcas o los elefantes, los adultos que cuidan de las crías desempeñan un papel fundamental en la adquisición de las habilidades sociales necesarias para la supervivencia y la reproducción. En el caso de los caballos, estudios previos ya habían demostrado que separar a los potros de sus madres a los cuatro o seis meses de edad puede tener consecuencias negativas en su desarrollo conductual. Sin embargo, hasta ahora se desconocían los mecanismos biológicos que explicaban estos efectos.

“Las interacciones sociales determinan tanto el desarrollo fisiológico como el conductual de las crías, y se sabe que una atención deficiente o la pérdida temprana del cuidador favorecen resultados adversos durante la infancia, tanto en animales como en humanos”, señalan los autores en el artículo, publicado en la revista Nature Communications.

 

Análisis mediante escáneres cerebrales

La nueva investigación, liderada por el neurocientífico David Barrière, combinó técnicas avanzadas de neuroimagen con pruebas conductuales y fisiológicas. El equipo realizó escáneres cerebrales —incluidas resonancias magnéticas funcionales— y una batería de evaluaciones fisiológicas, sociales y cognitivas a un total de 24 potros.

Las crías fueron seguidas desde los seis hasta los 13 meses de edad. A la mitad de ellas se las separó de sus madres a los seis meses, mientras que el resto permaneció con ellas hasta el final del experimento. Los resultados mostraron de forma consistente que la separación temprana afecta a la maduración del cerebro.

“Descubrimos que la presencia materna prolongada durante la infancia favorece la maduración de regiones cerebrales implicadas tanto en el comportamiento social —como la corteza cingulada anterior y la corteza retrosplenial— como en la regulación fisiológica, incluyendo el hipotálamo y la amígdala”, explican los autores.

 

Yegua con potro - Foto propiedad de: Arngrímur S.:

 

Cambios en el comportamiento y la fisiología

Las diferencias no se limitaron al cerebro. Los potros que permanecieron más tiempo con sus madres mostraron un perfil conductual claramente distinto: eran más sociables, participaban con mayor frecuencia en interacciones sociales positivas, exploraban más su entorno y presentaban una mayor ganancia de peso, a pesar de pasar menos tiempo alimentándose, en comparación con los potros separados a los seis meses.

Desde el punto de vista fisiológico, la presencia materna prolongada también se asoció con concentraciones más elevadas de lípidos circulantes —como triglicéridos y colesterol— y con niveles más bajos de cortisol, una hormona estrechamente relacionada con el estrés. Estos indicadores sugieren un mejor estado metabólico y una menor activación del eje del estrés en los animales que mantuvieron el vínculo materno durante más tiempo.

 

Implicaciones para el bienestar animal

Según los investigadores, estos hallazgos aportan nuevas evidencias científicas a favor de retrasar la separación materna o el destete de los potros bajo cuidado humano, una práctica habitual en muchos sistemas de cría. Además, el estudio posiciona al caballo doméstico como un modelo especialmente valioso para investigar las relaciones entre cuidadores y crías en mamíferos de gran tamaño.

Comprender cómo las interacciones sociales tempranas moldean el cerebro y el comportamiento no solo tiene implicaciones para el bienestar animal, sino que también puede ofrecer claves relevantes sobre el desarrollo social y emocional en otros mamíferos, incluidos los seres humanos.

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