El Montaña de los Pirineos

Perro Montaña de los Pirineos

El Perro de Montaña de los Pirineos, también conocido como Gran Pirineo o Patou, es un perro de gran tamaño originario de la cordillera pirenaica. Su imponente aspecto, unido a su carácter tranquilo, independiente y protector, lo convirtió durante siglos en un excelente guardián de los rebaños.

Aunque actualmente muchos ejemplares viven como perros de compañía, conserva buena parte de los instintos que desarrolló cuando su principal cometido era proteger al ganado frente a los depredadores.

La Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoce oficialmente la raza con el nombre de Perro de Montaña de los Pirineos. Está incluida en el Grupo 2, dentro de los molosoides de tipo montaña, y no está sometida a prueba de trabajo. La FCI establece Francia como país de origen y reconoce oficialmente la raza desde 1955.

 

 

Historia de la raza

El Perro de Montaña de los Pirineos es una raza estrechamente ligada a la cordillera pirenaica y a la tradición ganadera de sus valles. Durante siglos fue utilizado como perro guardián de los rebaños, especialmente para proteger ovejas y otros animales frente a depredadores como el lobo.

Su origen más remoto no está completamente documentado. Existen diferentes teorías que relacionan a los grandes perros de montaña europeos con antiguos molosos procedentes de Asia, pero no hay pruebas suficientes para afirmar un origen concreto. Lo que sí está claro es que la selección de estos perros estuvo determinada por su capacidad para trabajar en terrenos difíciles, soportar el frío y proteger al ganado de forma independiente.

Su característico color blanco tenía además una utilidad práctica: permitía al pastor distinguir fácilmente al perro entre el rebaño. Su tamaño, fuerza, resistencia y potente ladrido contribuían a disuadir a los depredadores.

Durante la Edad Media, estos perros también fueron utilizados como guardianes de propiedades y castillos. Posteriormente adquirieron gran prestigio en Francia y, durante el siglo XVII, llegaron a ser apreciados en la corte como perros de compañía.

La primera descripción detallada de la raza se realizó en 1897. Durante los siglos XIX y XX comenzó a establecerse un estándar más definido y se organizaron clubes dedicados a su conservación y selección.

Finalmente, la Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoció oficialmente la raza en 1955, incluyéndola en el Grupo 2, dentro de los molosoides de tipo montaña. La FCI establece Francia como país de origen.

Aunque hoy es también un perro de compañía, el Montaña de los Pirineos conserva buena parte de los instintos que desarrolló durante siglos como guardián del ganado: es independiente, vigilante, territorial y protector.

Su historia explica, en buena medida, el carácter que todavía encontramos en esta impresionante raza.

 

Montaña de los Pirineos - Foto propiedad de: Emmy A. - Pexels - Revisado 19 Agosto 2023 Publicado: 25 Ene 2014

 

Ficha del Perro de Montaña de los Pirineos

Nombre: Perro de Montaña de los Pirineos
Otros nombres: Gran Pirineo, Patou
Nombre en francés: Chien de Montagne des Pyrénées
Origen: Pirineos / Francia
Grupo FCI: Grupo 2
Sección: Molosoides, tipo montaña
Función tradicional: Protección de rebaños
Tamaño: Grande
Pelaje: Largo, abundante y con subpelo denso
Color: Blanco, con posibles marcas grises, amarillentas o anaranjadas
Carácter: Tranquilo, vigilante, independiente y protector

 

Un perro criado para proteger, no para perseguir

Una de las características más interesantes del Perro de Montaña de los Pirineos es que su trabajo tradicional era diferente al de un perro pastor encargado de conducir el ganado. Su misión principal era protegerlo. Para ello debía permanecer cerca de las ovejas y actuar ante la presencia de un posible depredador. Esto explica algunas características de su comportamiento actual.

Es un perro que puede ser independiente y que no necesita recibir instrucciones constantemente para tomar decisiones. Durante generaciones se seleccionaron ejemplares capaces de vigilar y reaccionar por iniciativa propia.

Por eso, quien convive con un Perro de Montaña de los Pirineos debe entender que no se trata de una raza cuyo comportamiento pueda compararse con el de un perro de trabajo que busca continuamente la aprobación de su guía.

 

 

Características físicas

El Perro de Montaña de los Pirineos es un perro grande, fuerte y de estructura ósea poderosa, pero el estándar de la raza también destaca que debe conservar cierta elegancia.

Presenta una cabeza proporcionada al cuerpo, aunque robusta, con ojos de expresión más bien dulce y orejas pequeñas, triangulares y caídas.

El cuerpo es fuerte y musculoso. La espalda es firme y el pecho amplio y profundo.

Uno de sus rasgos más llamativos es su abundante pelaje blanco, que le proporciona una excelente protección frente a las bajas temperaturas y las condiciones meteorológicas propias de la montaña.

 

El característico pelaje blanco

El manto es una de las señas de identidad de la raza.

El pelo de cobertura es largo, abundante y bastante áspero, mientras que el subpelo es denso y contribuye a proteger al animal del frío.

El color predominante es el blanco. El estándar admite determinadas marcas de color, entre ellas tonos grisáceos, amarillo pálido o naranja, especialmente en determinadas zonas de la cabeza, las orejas y el nacimiento de la cola.

Su pelo no debe llevarnos a pensar que necesita baños constantes. En condiciones normales, un buen cepillado y una higiene adecuada son mucho más importantes.

 

Montaña de los Pirineos - Foto propiedad de: Mike Art - Pexels

 

Los dobles espolones traseros

Una particularidad de esta raza son sus dobles espolones en las extremidades posteriores, una característica recogida en el estándar.

Es uno de los rasgos que más llama la atención cuando se observa un ejemplar de esta raza y que contribuye a diferenciarlo de otros perros de montaña.

Los espolones deben revisarse periódicamente para comprobar que no crecen en exceso ni sufren enganches o lesiones.

 

¿Cómo es el carácter del Perro de Montaña de los Pirineos?

A pesar de su tamaño, suele ser un perro tranquilo y equilibrado cuando recibe una educación y socialización adecuadas.

Es especialmente conocido por su instinto protector. Puede mostrarse reservado ante personas desconocidas y permanecer alerta ante cualquier situación que interprete como una amenaza.

Con su familia puede ser afectuoso y cercano, pero no debemos confundir su carácter independiente con desobediencia. Es un perro que ha sido seleccionado durante generaciones para trabajar de manera autónoma.

Por este motivo necesita una persona que establezca unas normas claras y coherentes, sin recurrir a métodos basados en la intimidación o el castigo.

 

Socialización y educación

La socialización debe comenzar desde cachorro. Es importante que conozca progresivamente diferentes personas, perros, ambientes, sonidos y situaciones cotidianas.

Esto resulta especialmente importante en una raza de semejante tamaño y con un marcado instinto de vigilancia. Un perro adulto que no haya sido correctamente socializado puede desarrollar conductas territoriales difíciles de manejar.

La educación debe ser paciente, consistente y basada en el refuerzo positivo.

No es necesario intentar eliminar su instinto de protección. Lo importante es enseñarle cuándo debe permanecer tranquilo y cómo comportarse ante las situaciones habituales de la vida familiar.

 

Montaña de los Pirineos - Foto propiedad de: Emmy A. - Pexels

 

¿Necesita mucho ejercicio?

Aunque es un perro grande, no significa que necesite realizar ejercicio físico intenso constantemente.

Necesita paseos diarios, actividad adaptada a su edad y oportunidades para explorar y mantenerse activo, pero hay que evitar especialmente los esfuerzos excesivos durante la etapa de crecimiento.

En los cachorros de razas grandes es importante controlar el ejercicio y mantener un desarrollo adecuado de huesos y articulaciones.

En un adulto sano, los paseos y la actividad moderada son una buena forma de mantenerlo en forma.

 

Alimentación

La alimentación debe adaptarse a su tamaño, edad, nivel de actividad y estado fisiológico.

Durante el crecimiento resulta especialmente importante utilizar una alimentación adecuada para perros de razas grandes o gigantes y evitar tanto el exceso de calorías como un crecimiento demasiado rápido.

En los ejemplares adultos también es fundamental controlar el peso.

Un perro de semejante tamaño soporta una carga importante sobre sus articulaciones, por lo que mantener una condición corporal adecuada es una de las mejores medidas preventivas que podemos adoptar.

 

Cuidados del pelo

Su abundante manto requiere un mantenimiento periódico. El cepillado ayuda a retirar pelo muerto, mantener la piel en buenas condiciones y detectar posibles problemas como parásitos, heridas o irritaciones. Durante las épocas de muda será necesario aumentar la frecuencia del cepillado.

No es recomendable rapar al perro como método para combatir el calor. Su manto cumple funciones de protección y aislamiento, y eliminarlo completamente no significa que vaya a tolerar mejor las altas temperaturas.

 

El Perro de Montaña de los Pirineos y el calor

Aunque está perfectamente adaptado al frío, el calor intenso puede resultar especialmente incómodo para esta raza.

Durante el verano debemos extremar las precauciones:

  • Evitar los paseos durante las horas de mayor temperatura.
  • Buscar zonas de sombra.
  • Mantener siempre agua fresca disponible.
  • Evitar el ejercicio intenso cuando hace calor.
  • Realizar los paseos a primera hora de la mañana o al final de la tarde.
  • No dejar nunca al perro dentro de un vehículo.

Además, debemos conocer los signos de un posible golpe de calor, una emergencia veterinaria que puede poner en peligro la vida del animal.

 

Salud del Perro de Montaña de los Pirineos

Como sucede con otras razas de gran tamaño, es importante prestar especial atención a sus articulaciones y controlar su peso. La prevención debe comenzar desde cachorro, con una alimentación adecuada, ejercicio adaptado a la edad y revisiones veterinarias periódicas.

Entre los problemas que pueden aparecer en perros de estas características se encuentran las alteraciones articulares, incluida la displasia de cadera, y determinados problemas relacionados con el aparato locomotor.

También es importante conocer los signos de dilatación-torsión gástrica, una urgencia veterinaria que puede afectar a perros grandes y de tórax profundo.

Ante cualquier cambio repentino de comportamiento, dolor, dificultad para caminar, abdomen anormalmente distendido, vómitos improductivos o malestar intenso debemos acudir inmediatamente al veterinario.

 

¿Puede vivir en un piso?

No existe una regla que establezca que un Perro de Montaña de los Pirineos no pueda vivir en un piso, pero no es una de las razas más sencillas para este tipo de vivienda.

Su tamaño, su necesidad de disponer de espacio suficiente, su tendencia a vigilar y su posible respuesta vocal ante ruidos o movimientos hacen que la convivencia pueda ser complicada en determinados edificios.

Una vivienda con espacio exterior seguro puede facilitar mucho las cosas, aunque disponer de jardín no sustituye los paseos ni la interacción con la familia.

Lo más importante es que pueda vivir en un entorno compatible con sus necesidades físicas y comportamentales.

 

¿Es un buen perro para una familia?

Puede ser un excelente compañero para una familia que comprenda las características de la raza. Es un perro afectuoso con las personas de su entorno y puede convivir correctamente con niños si ha sido bien socializado y educado.

Sin embargo, por su enorme tamaño, la interacción entre perros y niños pequeños debe estar siempre supervisada por un adulto. Incluso un perro completamente confiable puede provocar accidentalmente una caída o un golpe debido a su tamaño y fuerza.

También es importante valorar su relación con otros animales. Su historia como perro protector del ganado hace que pueda convivir con otros animales si ha sido correctamente socializado, pero cada individuo tiene su propio temperamento.

 

 

Un perro grande con una gran responsabilidad

El Perro de Montaña de los Pirineos es mucho más que un perro blanco de aspecto espectacular.

Detrás de su apariencia existe una raza seleccionada durante generaciones para realizar una tarea muy concreta: proteger al ganado y permanecer alerta ante posibles amenazas. Ese pasado sigue presente en su comportamiento actual.

Por eso, antes de incorporar uno a la familia, debemos valorar no solamente su belleza o su carácter aparentemente tranquilo, sino también su tamaño, sus necesidades, su instinto de vigilancia y la responsabilidad que supone convivir con un perro de estas características.

Con una correcta socialización, una educación respetuosa, una alimentación adecuada, ejercicio adaptado y los cuidados veterinarios necesarios, el Perro de Montaña de los Pirineos puede convertirse en un compañero noble, tranquilo y profundamente vinculado a su familia.

 

 

Estándar

Estándar FCI nº 137/02.04.2001/F
Origen: Francia
Fecha de publicación del Estándar: 13 de Marzo de 2001.
Utilización: Perro de protección de rebaños en montaña.

Clasificación F.C.I.: Grupo 2. Perros de tipo Pinscher y Schnauzer, Molosoides, Perros de Montaña, y de Bouviers Suizos.

Breve resumen histórico

Presente en los Pirineos desde tiempos inmemoriales, conocido en la Edad Media y utilizado como guardián de Castillos. Es mencionado por Gastón Phoebus en el siglo XIV. Apreciado como perro de compañía en el siglo XVII, conoció la gloria en la corte de Luis XIV. La primera descripción detallada de este perro data de 1897, en el libro del Conde de Bylandt. Diez años después se crearon los primeros clubes de raza, y en 1923 la «Reunión des Amateurs de Chiens Pyrénéens», por iniciativa de M. Bernard Sénac-Lagrange, registró el Estándar oficial ante Sociedad Central Canina El Estándar actual es, sin embargo, muy parecido al Estándar elaborado en 1923, siendo sólo precisiones lo que se han incorporado.

Aspecto General

Perro de gran talla, imponente y de fuerte esqueleto, sin estar desprovisto, no obstante de cierta elegancia.

Proporciones importantes

– La anchura máxima del cráneo es igual a su longitud.
– El hocico es ligeramente más corto que el cráneo.
– La longitud del cuerpo desde la punta del hombro hasta la punta del anca, es ligeramente superior de la altura a la cruz del perro.
– La altura del pecho es igual o ligeramente inferior a la mitad de la altura a la cruz.

Comportamiento y carácter
Utilizado para garantizar la protección de los rebaños contra los ataques de los depredadores, su selección se ha centrado sobre sus aptitudes para la guarda y la disuasión y su apego con la manada.
Las principales cualidades que resultan son la fuerza y la agilidad, así como la dulzura y el apego a los que protege.
Este perro de protección tiene una propensión a la independencia y un sentido de la iniciativa que requiere, por parte de su propietario, una cierta autoridad.

Cabeza 

No debe ser muy grande en relación con la talla del perro. Los lados de la cabeza serán más bien planos.

Región Craneal

  • Cráneo:La anchura máxima del cráneo es igual a su longitud; el cráneo es ligeramente abombado. La cresta occipital debe ser aparente, lo que le da al cráneo su aspecto ojival en su parte posterior. Las arcadas sobre las cejas no tienen que marcarse. El surco mediano entre los ojos es apenas perceptible al tocarlo.
  • Stop: Tiene que ser en dulce pendiente.

Región Facial

  • Trufa: Es enteramente negra.
  • Hocico:Es ancho, ligeramente más corto que el cráneo, adelgazando progresivamente cerca de su extremo. Visto desde arriba tiene la forma de V con la punta truncada. El hocico tiene que estar lleno debajo de los ojos, sin depresión.
  • Labios: Cuelgan poco y deben cubrir justo la mandíbula inferior. Son negros o muy manchados de negro, así como el paladar.
  • Mandíbulas y dientes: La dentadura debe ser completa, los dientes blancos y sanos. El cierre debe ser en tijera (los incisivos superiores recubren los incisivos inferiores sin perder el contacto). El cierre en tenaza, así como que los dos incisivos centrales inferiores basculen hacia delante, están admitidos.
  • Ojos: Deben ser más bien pequeños, de forma almendrada, ligeramente oblicuos, de expresión inteligente, contemplativa y de color castaño ambarino. Los párpados no deben estar nunca sueltos, los cuales están bordeados de negro. La mirada es dulce y soñadora.
  • Orejas: Implantadas al mismo nivel de los ojos, más bien pequeñas, de forma triangular, deben redondearse en su punta y caer planas a ambos lados de la cabeza. Cuando el perro se muestra atento debe llevarlas algo más altas.
  • Cuello: Fuerte, más bien corto y con la papada poco desarrollada.

Tronco

  • Cuerpo: La longitud del cuerpo desde la punta de los hombros a la punta de las ancas es ligeramente superior a la altura del perro a la cruz.
  • Parte superior: Tiene que ser firme.
  • Cruz: Ancha.
  • Dorso: De buena longitud y sólido. Riñones: De longitud mediana.
  • Grupa: Ligeramente oblicua, con las ancas más bien prominentes.
  • Ijadas: Poco descendidas.
  • Pecho: No demasiado bajo, paro ancho y largo. Desciende al nivel del codo, no más bajo, su altura es igual o ligeramente inferior a la mitad de la altura del perro a la cruz, Las costillas son ligeramente redondeadas. La distancia entre el suelo y el esternón es, por lo menos, igual a la mitad de la altura del perro a la cruz.
  • Cola: La longitud de la cola estirada debe llegar, al menos, a la punta de los corvejones. Larga y tupida. En reposo debe llevarla baja con su extremo, preferentemente en forma de gancho. En estado de alerta debe recogerla sobre el dorso, tocando

Extremidades

Miembros Anteriores

Son rectos, aplomados y fuertes.

  • Hombros: Tienen que ser medianamente oblicuos.
  • Brazo: Musculado y de longitud media.
  • Antebrazo: Derecho, fuerte y con flecos.
  • Carpo: El puño tiene que estar en la prolongación del antebrazo.
  • Metacarpo: Ligeramente oblicuo.
  • Pies: No deben ser muy largos, pero sí compactos, con los dedos un poco arqueados.

Articulaciones posteriores

Presentan flecos más largos y más tupidos que los anteriores. Vistos desde detrás, son perpendiculares al suelo.

  • Muslos: Tienen que estar musculados, no demasiado largos y medianamente oblicuos «perneados».
  • Rodillas: Medianamente anguladas y en el eje del cuerpo.
  • Piernas: De longitud mediana y fuerte.
  • Jarretes: Largos, secos y medianamente acodados.
  • Espolones: Cada una de las extremidades posteriores debe presentar un doble espolón totalmente formado. Las extremidades anteriores presentan, algunas veces espolones simples o dobles.

Movimiento 

El movimiento del perro, a pesar de su talla, debe ser fácil, sin apariencia de pesadez, es decir, muy elegante. El paso es más amplio que rápido y corto. Sus angulaciones deben permitir llevar una marcha sostenida.

Piel

Gruesa y flexible, presenta, normalmente manchas de pigmentación sobre todo el cuerpo.

Capa

  • Pelo: El pelo debe ser espeso, liso, bastante largo y flexible. En la cola y en el cuello será más largo, incluso ligeramente ondulado. La cara posterior de los muslos debe presentar faldones muy tupidos de pelo más fino y lanoso. El subpelo es igualmente tupido.
  • Color: El mando debe de ser de color blanco o blanco con manchas grises (pelo de tejón), amarillo pálido, de color lobuno o naranja, en la cabeza, orejas y nacimiento de la cola. Algunos ejemplares presentan manchas en el cuerpo. Las manchas de color tejón son las más apreciadas.

Talla

  • Machos: 70 a 80 cm. a la cruz.
  • Hembras: 65 a 75 cm. a la cruz.

En los ejemplares perfectamente proporcionados se tolera que puedan superar la altura máxima en dos centímetros.

Defectos

Toda desviación a lo anteriormente descrito es considerada un defecto que será penalizado en función de su gravedad.

  • Aspecto general: Pesado, desgarbado y sin distinción. Perro gordo, sin energía y linfático.
  • Cabeza: Cabeza pesada, de forma rectangular, cráneo demasiado ancho y frente abombada, stop muy marcado o inexistente, labios descendidos formando belfo, pigmentación insuficiente en la trufa, en el borde de los párpados y en los labios.
  • Ojos: Redondos, claros, hundidos o prominentes, demasiado grandes o pequeños, demasiado juntos o separados. El tercer párpado visible. Expresión dura.
  • Orejas: Anchas, largas, mariposadas, plegadas. Implantadas muy altas o muy traseras.
  • Cuello: Delgado, débil, un poco largo o, por el contrario, demasiado corto, dando la impresión de que la cabeza está en los hombros. La papada muy pronunciada.
  • Cuerpo: Dorso ensillado o encarpado. Vientre agalgado o caído.
  • Pecho: Demasiado ancho o demasiado estrecho. Lados planos o, por el contrario, en tonel.
  • Cola: Cola poco poblada o mal llevada, muy corta o demasiado larga, sin penacho, que no se enrosca cuando el animal está en acción o que está permanentemente enroscada, incluso en reposo.
  • Miembros anteriores: Miembros zambos o en tonel. Ángulo escápulo-humeral demasiado abierto.
  • Miembros posteriores: Miembros zambos o en tonel. Corvejones rectos.
  • Pies: Largos y planos.
  • Pelo: Pelo corto u ondulado, sedoso o suave, ausencia de subpelo.

Defectos eliminatorios

  • Color: Otros colores que los indicados en el estándar.
  • Trufa: De un color que no sea negro.
  • Mandíbulas: Prognatismo superior o inferior, o cualquier malformación de las mandibulas.
  • Ojos: Párpados roñosos, tiñosos, ojos amarillos.
  • Espolones: Ausencia de espolones, espolón simple o espolón doble atrofiado en los posteriores.
  • Talla: Fuera de límites.

NOTA: Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal, completamente descendidos en el escroto.

 

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