perro detecta venenos

Albatrox es un perro entrenado para detectar los venenos que algunos indeseables dejan en los parques de Zaragoza para matar a los canes que salen a pasear. Un héroe digno de más de un artículo.

La vida puede cambiarnos radicalmente de un día para otro y tengamos la edad que tengamos. Que se lo digan a Albatrox, que pasó de ser un perro de familia a vivir en las calles de Zaragoza y ahora se ha convertido en un héroe local conocido nacionalmente y con más de un premio ganado.

Este Border Collie de unos 4 años de carácter nervioso trabaja junto a su entrenador Alfonso Martínez Vicente en labores de búsqueda y hallazgos de venenos y trampas en los parques, calles y lugares de esparcimiento para mascotas de la ciudad de Zaragoza.

Fue recogido por la Oficina de Protección Animal y se cree que fue abandonado por la misma razón por la que es tan bueno en su trabajo: su inquietud y nerviosismo.

Malos principios

Albatrox fue encontrado en 2014 por el personal del Centro Municipal de Protección Animal de Zaragoza. “Lo encontramos en la vía pública cuando tenía tres años y lo recogimos”, cuenta Martínez por teléfono a la página ‘Verne’. “Debieron abandonarlo porque es muy activo. Imagino que su antiguo dueño no tuvo paciencia con él”.

Pero es que justo esta forma de ser era perfecta para desempeñar la labor que hoy lleva a cabo. Este centro municipal estaba en búsqueda de un animal que pudiera ser adiestrado para localizar venenos para perros, pues estos productos químicos estaban acabando con la vida de mucho perros de la ciudad. “Para nosotros, Albatrox era perfecto”, explicó Martínez. “Al ser tan activo era propicio para entrenarlo, hicimos pruebas con varios perros y era el que mejor respondía a todas”.

Encontrar el veneno

Durante los siguientes seis meses el perro ha estado bajo un duro entrenamiento que consistía en intentar convertir el rastreo de venenos en un juego para el perro. Se debe tumbar cuando detecta algo, sin llegar a tocarlo ni siquiera con el hocico. “Cuando lo hace correctamente, se le da una pelota de premio”.

Así que para el animal esta labor es un juego diario, incluso cuando no encuentran nada su adiestrador tiene que poner un cebo falso para que el can lo encuentre. “Tiene que estar motivado, así que si no encontramos nada escondemos algo nosotros para que no se frustre”, explica.

Premios

Albatrox y su adiestrador recibieron en enero el premio anual que el Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza otorga para reconocer el compromiso con la sociedad de instituciones, personalidades o animales, coincidiendo con el día de San Antón, patrón de los animales.

También el año pasado recibieron el premio Zarapeludos (un premio que persigue fomentar la adopción responsable e impulsar campañas de concienciación contra el maltrato y el abandono) en el que Alfonso Martínez aseguró que el perro “agradece todas las muestras de cariño y que seguirá trabajando para que sean los sinvergüenzas que colocan venenos en los parques quienes paguen sus acciones y no los animales”.

Nuevas metas

Martínez tiene otros objetivos para Albatrox porque el veneno no es el único problema para los perros que salen al parque, los propietarios también tienen que lidiar con trozos de comida que esconden objetos punzantes como clavos o trozos de cristal. El adiestrador va a realizar un curso para enseñar al Border Collie a detectar objetos metálicos.

También quiere encontrar un compañero canino a Albatrox para ayudarles a rastrear las 200 zonas verdes que hay en Zaragoza.

 

Web: www.mascoteros.com