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Las psitácidas, grupo de aves que comprende en general a todos los loros, periquitos, guacamayos, agapornis, etc.., son unas de las mascotas que están desplazando a los perros y gatos de los hogares, debido sobre todo a que requieren menor tiempo de atención por parte de sus propietarios y a sus escasos gastos de manutención.

Hay unos requisitos mínimos que el propietario de estas mascotas debe conocer. La mejor forma de cuidarles consiste en imitar su hábitat en la naturaleza. El 90% de las enfermedades que presentan se deben a los malos cuidados de sus propietarios, sobre todo en cuanto a su alimentación y a las condiciones psicológicas a las que están sometidos en la jaula.
A modo de resumen, se deben tener en cuenta los siguientes puntos:

Documentación

En el momento de la compra de cualquier psitácida tendrán que adjuntarle la factura oficial con el número de CITES y tendrá que guardarla durante toda la vida del animal. Es como su DNI y este código demuestra que ha sido adquirida legalmente, ya que la mayoría de especies están protegidas y tienen su comercio sometido a la legislación internacional de tráfico de especies protegidas.
Es muy recomendable implantarle un microchip, que se realiza con tan sólo una inyección, ya que a pesar de que lleve anilla, ya sea abierta o cerrada (en este caso se demuestra que ha sido criada en cautividad) puede ser retirada en caso de sustracción y no podremos demostrar la propiedad. Cualquier loro que no tenga su CITES se considera ilegal, pudiendo ser requisado por las autoridades en cualquier momento.

Alimentación

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Además de las clásicas semillas de maiz, trigo, pipas de girasol, etc.. deberá aportarle frutas y verduras diariamente, tales como zanahoria cruda (para acostumbrarle intente ponerle zanahoria rallada los primeros días) y manzana o pera. Son muy frecuentes las sinusitis y otras enfermedades derivadas de la alimentación sólo con semillas, debido a que éstas son deficitarias en vitaminas, sobre todo en vitamina A.

Es recomendable colocarle las semillas de forma que el cueste algo conseguirlas (imitando así a su comportamiento en la naturaleza), colocándolas dentro de alguna malla o red metálica o de cuerda.

 

La mixtura de semillas es mejor que la adquiera en envase cerrado, debido a que las semillas expuestas en las tiendas a granel son manoseadas frecuentemente  por el público y pueden ser vehículo de agentes infecciosos.

Se le debe ofrecer una vez a la semana frutas desecadas, y mensualmente se le puede ofrecer algún premio, tal como barritas de miel o frutas.
Debe controlar el sobrepeso, sobre todo si le suministra demasiados premios o demasiadas semillas grasas tales como las pipas de girasol o cacahuetes. Es frecuente encontrarnos con loros obesos. No se le deberá dar aguacate ni cebolla puesto que son tóxicas.
De vez en cuando se le debe ofrecer zumo de frutas (no cítricos) con una cuchara o jeringa, ya que es una fuente extra de vitaminas y además lo tomará como un juego. No se les debe dar queso, macarrones, pizza, hamburguesa y numerosos alimentos humanos: le acortarán la vida. Por ejemplo, un poco de chocolate puede matar a nuestro loro en cuestión de minutos.  Existen alimentos en forma de croqueta (parecida a las de perros y gatos) que contienen todo lo que nuestro loro necesita, pero aún así, es necesario suministrarles frutas a diario.

Agua de bebida

Deberá cambiársela a diario, teniéndola siempre limpia. No medique el agua con vitaminas ni con antibióticos si no es estrictamente necesario. Debe evitar que el bebedero se ensucie con las deyecciones, colocándolo alejado de la percha.

Hábitat

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La jaula debe ser lo suficientemente grande para que no se roce cuando estira las alas. No deberá colocarla en sitio excesivamente soleado, ni en corrientes de aire. Debe evitar la calefacción y el aire acondicionado. Nunca la coloque en la cocina o donde se emitan vapores tóxicos. Son bastante sensibles al humo del tabaco. Les alegra tener adornada la jaula con ramas o incluso hojas, ya que así se encuentran casi en su ambiente natural. Es recomendable dejarles salir de la jaula varias veces al día, ya que así estimulamos sus instintos naturales y evitamos problemas de comportamiento, tales como depresiones o picaje. No permita que pique o “chupe” objetos metálicos de adorno: son muy frecuentes las intoxicaciones por plomo, zinc y otros metales pesados. Es muy bueno que tomen el sol algunos minutos al día, no a través de un cristal, sino directamente.

 

Higiene de plumas

Una vez al día le colocará una bañera con agua (incluso en invierno) para que se bañe, retirándosela a los 20 minutos. Se le pueden recortar las plumas secundarias de un ala con el fin de no permitir el vuelo, práctica muy usual para loros que pasan la mayoría del tiempo fuera de la jaula, aunque no es recomendable, ya que una de las bellezas de estos animales es verlos volar.

 

Autor: Centro VET JG                                                   Web: http://blog.vetjg.com/