Desde hace años, en la fábrica SEAT de la Zona Franca de Barcelona, viven varios gatos que se refugian en estas instalaciones sin que nadie se haga cargo de ellos. En mayo de 2019, la entidad Barcelona Gat i Gos, que gestiona varias colonias en esa zona, nos solicitó ayuda con el objetivo de buscar una solución para estos animales.

A lo largo de todo este tiempo, varios trabajadores sensibles con los animales han ido alimentado y asistiendo a los gatos en todo lo posible y a pesar de que la mercantil ha prohibido expresamente alimentarles, pudiendo poner así en peligro su vida y vulnerando la normativa de aplicación, en este caso la Ordenança de Protecció Tinença i Venda d’Animals de Barcelona y la Ley de protección de animales de Catalunya que establecen como prohibición el no proporcionar la alimentación necesaria a los animales, mantenerlos en instalaciones inadecuadas y la obligatoriedad de proporcionarles la atención veterinaria básica para garantizar su salud.

Viendo que la empresa no manifestaba ningún interés para velar por el bienestar de los animales y dar cumplimiento a la normativa, contactamos con la Oficina de Protecció d’Animals del Ayuntamiento de Barcelona para que requirieran a SEAT que autorizaran a una entidad especializada como Barcelona Gat i Gos a gestionar la población de gatos que malvivía en la fábrica.

En fecha 18 de enero de 2019 se celebró una reunión entre la Oficina de Protecció d’Animals de Barcelona y SEAT para trabajar en una hoja de ruta que permitiera gestionar éticamente las colonias de gatos y protegerlas, aplicando así el programa CER. Asimismo, se les informó de las prohibiciones de la normativa de protección animal que hacen referencia a los gatos.

 

SEAT

 

A pesar de dicha reunión, SEAT siguió prohibiendo a sus trabajadores la alimentación de los gatos y la aplicación del programa CER en su recinto.

En julio de 2019, la Oficina de Protecció d’Animals de Barcelona realizó un último requerimiento a la mercantil para que dejaran de vulnerar la normativa vigente y procedieran a permitir la gestión de los gatos que habitan en la fábrica. A día de hoy, en 2021, la empresa todavía no ha dado ninguna respuesta.

Teniendo en cuenta los incumplimientos reiterados de la mercantil, el Ayuntamiento de Barcelona ha procedido a incoar un expediente sancionador a SEAT por “Maltratar o agredir físicamente a los animales o someterlos a cualquier otra práctica que los produzca como resultado sufrimiento o daños físicos o psicológicos, si los comporta consecuencias GRAVES para su salud” (art. 51.3.g OPTVA) y “no dar a los animales la atención veterinaria necesaria para garantizar su salud” (art. 51.3.q OPTVA). Ante este inicio de expediente sancionador la empresa puede presentar aquellas alegaciones que considere oportunas.

Tal y como explica Eva Fornieles, responsable del departamento de animales de compañía de FAADAConsideramos sorprendente, por no decir irónico, que el grupo empresarial del cual forma parte SEAT realice campañas en favor de los gatos que viven en la calle, Camper Cat en Barcelona por ejemplo, y regale casetas a las protectoras de animales, mientras prohíbe su alimentación y control en una de sus propias fábricas«.