Autor: Domingo García                                                   Web: www.vetjg.com

castor europeo

Hacia el año 2003 se produjo la suelta de castores en el entronque del río Aragón con el Ebro. Los castores no habían regresado a España desde que desaparecieron en algún momento del siglo XVII debido a la caza que sobre ellos se realizaba por su piel, carne y el almizcle que secretan para marcar su territorio, que era muy apreciado en la perfumería como fijante de aromas.
Ahora existe el debate sobre si dejar que sigan su curso como especie propia, que ha sido, de la fauna ibérica o tratarla como invasora. Parece ser que el kit de la cuestión estriba en que han sido soltados de forma ilegal pues de haber pasado la frontera por su propia expansión natural no habría habido ningún problema “legal”.


La Directiva 92/43/CEE del Consejo Europeo y la Convención de Berna protegen al castor europeo en España pero aún así, parece ser, que el Gobierno dio permiso para su eliminación del Ebro. Este hecho ha sido denunciado por la asociación ecologista belga “Pays des Castors” que lo ha denunciado ante el defensor del pueblo.
Los que quieren eliminar a los castores arguyen  que es una especie invasora que provoca daños a la flora de ribera y afectado al desarrollo de otras especies animales como pudiera ser el Visón Europeo. Además de provocar daños en plantaciones de ribera como alamedas o choperas.


Estos hechos son fuertemente desmentidos por ecologistas y biólogos poniendo de manifiesto las ayudas que los castores provocan en el ecosistema. De hecho se ha potenciado su protección y su expansión en 27 países europeos continentales, la última suelta en Escocia. Se favorece la vegetación de zonas inundables, se abren claros en los bosques y se facilita la regeneración de vástagos de los árboles cortados. El Visón europeo se favorecerá de las zonas inundadas pues suele pescar en ellas.
En la diversidad está la riqueza y una especie que convivió en nuestros bosques hace años tiene derecho a volverlo a intentar.