Esta investigación posibilita la implementación de programa de conservación para muchas de estas especies, todavía raras y/o amenazada, a fin de salvarlas de una “nueva” extinción

Un total de 36 especies vegetales endémicas (exclusivas) de la flora europea estaban consideradas como extintas desde hace décadas. Pero este no era el caso de 17 de ellas, rehabilitadas gracias a un estudio recién publicado.

Un equipo internacional de investigadores liderados por la Universidad Roma-Tre llev a cabo una investigación detallada de las 36 especies vegetales endémicas europeas clasificadas como “extintas”, descubriendo que 17 de ellas no lo estaban. De estas, tres especies han sido redescubiertas como resultado de investigaciones de campo: son las denominadas Astragalus nitidiflorus, de España (llamada aquí Garbancillo de Tallante); Ligusticum albanicum, de Albania; y Ornithogalum visianicum, de Croacia. Para otras dos se han constatado que estaban conservadas en jardines botánicos y bancos de semillas europeos (Armeria arcuata, de Portugal, y Hieracium hethlandie, de Gran Bretaña). El resto de estas (12 plantas) se han reclasificado como especies diferentes a las que se creía inicialmente, basándose en nuevos datos botánicos.

 

Astragalus nitidiflorus (Garbancillo de Tallante)
Astragalus nitidiflorus (Garbancillo de Tallante) – Universidad Juan Carlos I

 

Los resultados de este estudio se han publicado en la revista Nature Plants en un artículo titulado “Seventeen ‘extinct’ plant species back to conservation attention in Europe”.

“La investigación ha requerido un trabajo de detective, meticuloso”, explica el profesorThomas Abeli, quien añade que “especialmente a la hora de verificar la información, a menudo imprecisa, obtenida de diferentes fuentes, pero sin las verificaciones oportunas. Entre las 17 especies un caso excepcional está representado por la especie endémica portuguesa Armeria arcuata, considerada extinta durante décadas y conservada sin saber su identidad en el jardín botánico de la Universidad de Utrecht; se están llevando a cabo investigaciones genéticas para confirmar su redescubrimiento. Para España, la especie que se ha incluido en esta lista es el Garbancillo de Tallante, que se creyó extinguido hasta hace pocos años, pero que se conserva con poblaciones silvestres muy pequeñas en la Región de Murcia, donde existe un programa de recuperación para garantizar su conservación a largo plazo», añade.

Aunque la rehabilitación de estas especies a la lista de plantas no extintas es ciertamente una buena noticia, no se debe olvidar que otras 19 se han perdido para siempre. Por tanto, «resulta importante prevenir las extinciones; dicha prevención es más factible que la llamada ‘desextinción’ (devolver a la vida especies ya extintas), actividad en la que trabajo con mi grupo de investigación, pero que aún es un concepto puramente teórico y con limitaciones éticas y tecnológicas”, subraya.

Esta investigación resalta que hay especies que, habiéndose considerado extintas durante muchas décadas, pueden ser redescubiertas gracias a un seguimiento de campo continuo apoyado por universidades, museos, jardines botánicos y bancos de semillas. Estas dos últimas infraestructuras, que han recibido inversiones sustanciales en Europa durante las últimas décadas, permiten evitar la pérdida de biodiversidad, incluso cuando ya no existen las condiciones ambientales favorables para el mantenimiento de las poblaciones naturales.

Sin embargo, la contribución mayor a la rehabilitación de las especies extintas deriva de la mejora del conocimiento botánico, demostrando, como nunca, el enorme potencial de la taxonomía (ciencia de la identificación de las plantas) en el campo de la biología de la conservación, gracias al uso de técnicas avanzadas (análisis morfométricos y moleculares, microscopia y procesado de datos) para investigar la variabilidad de las especies. La investigación florística, que incluye el análisis del material preservado en herbarios, el estudio crítico de la literatura botánica y la investigación en el campo permite la elaboración de ‘inventarios de floras’ (checklists o ‘floras’, compendios de las plantas silvestres existentes en un territorio), que constituyen una herramienta esencial para comprender y proteger la biodiversidad vegetal.

El estudio es altamente prometedor con relación al impacto sobre la conservación de las 17 especies que se han devuelto a la lista de plantas no extinguidas. Si no se puede hacer nada una vez que una especie se extingue, la rehabilitación de estas 17 especies de la flora europea permitirá el desarrollo de programas específicos de conservación. Además, gracias a este estudio, Europa ‘recupera’ biodiversidad, un paso importante hacia la consecución de los objetivos internacionales fijados por la Convención para la Diversidad Biológica (CDB) y la Agenda 2030 de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.

 

La investigación ha sido coordinada por el Prof. Thomas Abeli y la Dra. Giulia Albani Rocchetti del Departamento de Ciencias de la Universidad Roma Tre (Italia) y ha involucrado a una amplia red de botánicos, incluyendo las siguientes instituciones de investigación, universidades, museos y jardines botánicos: Dr. Zoltán Barina de WWF Hungría; Dr. Ioannis Bazos de la Universidad Nacional Kapodistria de Atenas; el español Dr. David Draper del Museo Nacional de Història Natural e da Ciência (Lisboa, Portugal) y de la Universidad de British Columbia (Vancouver, Canada); Dr. Patrick Grillas de la Estación Científica La Tour du Valat (Arles, France); Prof. José María Iriondo de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid, España); Dr. Emilio Laguna del Servicio de Vida Silvestre – Centro para la Investigación y Experimentación Forestal (Valencia, España); Prof. Juan Carlos Moreno Saiz de la Universidad Autónoma de Madrid y del Centro para la Investigación sobre Biodiversidad y Cambio Global (Madrid, España); y el Dr. Fabrizio Bartolucci de la Universidad de Camerino (Italia). El equipo ha recibido una importante contribución de la red mundial de jardines botánicos BGCI (Botanic Gardens Conservation International).

 

Fuente: Dycit